En la noche del miércoles 2 de julio, la Junta de Gobierno de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno Rescatado y María Santísima de la Amargura celebró un Cabildo Ordinario de Oficiales en el que, entre otros asuntos, se procedió a la designación de dos cargos de especial confianza, en cumplimiento de lo establecido en las Reglas de la corporación.
Julio Enrique Cachinero Merino ha sido nombrado vestidor de Nuestro Padre Jesús Nazareno Rescatado, mientras que la responsabilidad de vestir a María Santísima de la Amargura ha recaído en Antonio de Padua Villar Moreno. Ambos se encargarán de desarrollar esta función esencial para la vida cultual de la Hermandad, en el marco de una nueva etapa de gobierno que comienza con renovadas expectativas.
Una nueva etapa con amplia legitimidad
Estos nombramientos se producen pocas semanas después de la elección de Inmaculada de Lara Bermúdez como nueva Hermana Mayor, en un proceso electoral que evidenció un respaldo mayoritario por parte de los hermanos. La votación, celebrada el pasado domingo 15 de junio, concluyó con 89 sufragios emitidos, de los cuales 77 fueron favorables, 10 contrarios y 2 abstenciones, otorgando así una victoria clara a la candidatura presentada por De Lara.
El proceso transcurrió con absoluta normalidad, conforme a las Reglas de la Hermandad y a la normativa establecida por la autoridad eclesiástica, siendo ya elevada el acta del escrutinio para su ratificación canónica por parte del Obispado.
Perfil de la nueva Hermana Mayor
Con una dilatada trayectoria en la vida interna de la Hermandad, Inmaculada de Lara venía desempeñando la función de secretaria y ha ocupado otras responsabilidades de manera continuada, lo que avala su profundo conocimiento de la corporación nazarena. En el ámbito profesional, es diplomada en Educación Primaria, especializada en Audición y Lenguaje, y cuenta además con la titulación de Pedagogía Terapéutica. Su experiencia incluye funciones de liderazgo educativo, formando parte de equipos directivos escolares durante seis años, y desde 2011 ejerce como preparadora de oposiciones, lo que evidencia su vocación docente y su capacidad organizativa.
La Hermandad ha manifestado públicamente su deseo de que tanto Cachinero como Villar desarrollen su labor bajo la protección de Nuestro Padre Jesús Rescatado y su Bendita Madre de la Amargura, y que su trabajo contribuya a enaltecer el culto externo e interno en torno a los Titulares, piedra angular de la vida devocional de esta histórica corporación.
Con estos primeros pasos, la Hermandad del Rescatado inicia una nueva etapa de gobierno bajo la dirección de Inmaculada de Lara, marcada por la continuidad en el servicio, la fidelidad a su legado y la voluntad de seguir avanzando en comunión fraterna.





