Hasta cinco procesiones han llenado las calles de la capital
Sevilla ha vivido este sábado 13 de septiembre una jornada cofrade de infarto. Hasta un total de cinco hermandades de penitencia y gloria han recorrido el centro y los barrios, unas por el culto ordinario y otras por aniversarios y efemérides.
El primero y más destacado ha sido el traslado del Santísimo Cristo de las Aguas y la Virgen del Mayor Dolor hasta la trianera Parroquia de San Jacinto, con motivo del 275 aniversario fundacional de la corporación del Lunes Santo. El Vía Crucis se ha celebrado con mucha solemnidad, congregando una gran cantidad de público durante el trayecto.
El crucificado de Antonio Illanes era portado sobre los hombros de sus hermanos, al igual que la dolorosa, ataviada de reina y llevada en andas hasta el templo trianero, al que llegaban pasadas las once menos cuarto de la noche.
Otra de las salidas marcadas en la Víspera de la Exaltación de la Santa Cruz ha sido la procesión extraordinaria de la Virgen de la Anunciación del sevillano barrio de Juan XIII.
La bellísima imagen de Gloria partía de la Santa Iglesia Catedral a las ocho y media de la tarde, sobre su paso procesional.
La corporación letífica visitaba las calles del centro, pasando por lugares emblemáticos como la Plaza del Salvador, Alcaicería o la Encarnación con motivo de su 50 aniversario fundacional.
Nuestra Señora de la Anunciación, impecablemente vestida por José Antonio Grande de León, iba acompañada musicalmente por la Banda de Música Fernando Guerrero.
Junto a ellas, las calles de la Puerta Carmona y el Arenal han vibrado con las procesiones anuales de las Vírgenes de la Luz y Guadalupe, respectivamente.
Ambas devociones tienen este acto principal en el mes de septiembre, y a pesar de las altas temperaturas y de la apretada agenda cofrade han contado con numeroso público durante el itinerario.
Respecto a la nota musical, Nuestra Señora de la Luz contaba con la Banda María Santísima de la Victoria (Las Cigarreras), y la Virgen de Guadalupe llevaba los sones de la Banda del Liceo de Sevilla.
Finalmente, Nuestra Señora del Juncal remataba la jornada en el barrio del mismo nombre, muy cercano al Cerro del Águila.
La titular gloriosa llenaba de fervor y emoción la feligresía, con la presencia de cientos de vecinos y devotos que entre aplausos y vivas festejaban la salida de la Virgen en diversos puntos del recorrido.



























