La crónica | La Merced pone el broche a un fin de semana extraordinario en Córdoba

La cofradía de San Antonio de Padua lleva su rosario extraordinario a la Catedral

La crónica | La Soledad de Córdoba hace otra vez historia con su extraordinaria

Hay días que pasan a la categoría de extraordinarios porque en ellos las cofradías conmemoran algo especial. Y no solo días, sino fines de semana que se visten con el hábito de lo irrepetible, como está sucediendo en este de septiembre en Córdoba.

Un fin de semana que ha visto al Señor de la Oración en el Huerto ir en misión a la parroquia de San Ignacio de Loyola; a La Soledad procesionar bajo palio en un rosario extraordinario por su cincuentenario fundacional; a la Pastora de Capuchinos acudir a la Catedral para, posteriormente, regresar a su templo en procesión triunfal; y, en la mañana de este domingo, a La Merced realizar su rosario de la aurora que, de forma extraordinaria, ha acudido al templo mayor.

Ha sido para que la venerada imagen que esculpiera Buiza presidiera la misa jubilar de la Pastoral Penitenciaria y el piadoso acto ha dejado momentos de singular belleza. Así, por ejemplo, fieles y devotos han podido disfrutar de la Virgen en enclaves como San Francisco o el casco histórico de la ciudad.

Y ello con un cortejo siempre impecable, como acostumbra a presentar la corporación del Lunes Santo y con un gusto por el trabajo bien hecho del que no muchas cofradías pueden presumir.

El colofón ha llegado en la Catedral, donde la Virgen ha reinado en el altar para dar esperanza a sus devotos y, como la Orden de San Pedro Nolasco, ser el reyo de luz para quienes están privados de libertad. Todo un reto que siempre cumple La Merced y que ha hecho más extraordinario aun el fin de semana.