En la tarde de hoy se ha llevado a cabo en la Ermita del Socorro la solemne presentación de la denominada “saya de los devotos”, una obra destinada a enriquecer el ajuar de Nuestra Señora del Socorro Coronada, reconocida como Alcaldesa Perpetua de Córdoba. La pieza, concebida como una ofrenda colectiva fruto del compromiso de numerosos hermanos, fieles y vecinos del barrio de San Pedro, ha sido realizada por el bordador cordobés Jesús Sánchez siguiendo un proyecto artístico diseñado por Hugo García Tabuenca, lo que constituye una de las aportaciones patrimoniales más significativas de los últimos tiempos en torno a la venerada imagen.
La saya será solemnemente bendecida mañana, viernes 19 de septiembre, coincidiendo con la celebración del segundo día del Triduo en honor a la Virgen del Socorro. Junto a ella se ha presentado una túnica para el Niño Jesús, también bordada por Sánchez y concebida bajo la misma dirección estética. Ambas piezas quedarán definitivamente integradas en el ajuar de la Virgen una vez que concluyan los actuales trabajos de restauración de las imágenes, cuyo regreso está previsto para el presente mes de septiembre, coincidiendo con la celebración de sus cultos.
Fundamentación estilística y diseño
El conjunto proyectado para la Virgen se compone de saya, corpiño bordado y túnica del Divino Infante, respondiendo en su disposición estructural a la tipología de los trajes de corte de los siglos pasados. Dicho esquema, caracterizado por la cintura estrecha, el volumen acentuado en las caderas y un corpiño bajo y ceñido, confiere a la talla una impronta estilizada que remite directamente a los grabados antiguos conservados de la imagen.
La ornamentación se organiza a partir de un acervo de piezas de sedas antiguas en tonos rosados, azules, amarillos y verdes, seleccionadas de manera minuciosa para lograr una composición coherente y armónica. El eje central está dominado por un jarrón, motivo recurrente en las artes decorativas y textiles desde el siglo XVII, del que emergen tallos, hojas y flores que ascienden en disposición sinuosa, generando un entramado continuo de gran dinamismo. En los laterales, en la zona media, se ubican dos cuernos de la abundancia repletos de frutos, que se integran con el discurso ornamental del conjunto. La parte inferior del eje se resuelve mediante un lazo del que penden dos borlas, del cual surge una flor de seda característica que se repite en el corpiño y en la túnica del Niño, creando un nexo visual entre las tres piezas.
El diseño de García Tabuenca recurre además a claveles trabajados en tonos rosados, verdes y azules, así como a la inserción de dos jarras de fruta que evocan el patronazgo de la Virgen sobre el desaparecido Mercado Central Sánchez Peña de la plaza de la Corredera. La túnica del Niño Jesús se singulariza por su composición asimétrica, recurso poco habitual en este tipo de bordados, que aporta mayor dinamismo y personalidad al conjunto.









Materialidad y proceso de ejecución
La interpretación material del diseño ha sido confiada a Jesús Sánchez, quien ha desarrollado la obra sobre un soporte de seda de trama irregular, de tono blanco roto, caracterizada por su aspecto natural y propio de las denominadas sedas “salvajes”. Sobre este tejido se han dispuesto sedas históricas procedentes de un anticuario, probablemente de origen italiano del siglo XIX, cuidadosamente reintegradas cromáticamente para subsanar las pérdidas ocasionadas por el deterioro de los tejidos originales.
La técnica de bordado en seda, con sus matices formales y cromáticos, ha servido de referencia para la incorporación de las nuevas piezas, procurando mantener un acabado plano y sobrio, en el que se evita la excesiva volumetría, aunque sin renunciar a la sensación de relieve mediante el uso de oro a realce.
Para lograr este equilibrio se ha recurrido a una cuidada selección de materiales: hilos de oro en sus variantes de muestra, granito y torzal, en calibres muy finos, con puntadas en tonos marrones aplicadas en los ejes de la composición para generar contraste frente a los tradicionales tonos amarillos reservados a las áreas ornamentales. El repertorio ornamental se enriquece con una profusión de caracolillos, pequeños tallos, estambres en hojilla, hilos de caracolín, torzales de mayor calibre, cordoncillos de efecto mate y brillo, lentejuelas, casquillas redondas y de espiga, canutillos y diminutos cristales de Swarovski, todos ellos destinados a intensificar la vistosidad final del conjunto.
Técnicas y tradiciones del bordado
El proceso de ejecución responde a los cánones del bordado clásico español, recurriendo a puntos tradicionales como el setillo, ladrillo, ondas y medias ondas, sobre los cuales se disponen numerosos elementos elaborados con la técnica de cartulina, que permite generar un efecto de mayor movimiento visual. Algunas piezas se inspiran en la tradición toledana, lo que unido a la presencia de influencias francesas otorga a la obra un carácter ecléctico y singular.
Especial atención merece la jarra central, que actúa como eje del diseño: para su realce se han utilizado cartulinas bordadas con hilos de muestra brillante, combinados con enrejados de hojilla que refuerzan su protagonismo compositivo. Tanto el corpiño como la túnica del Niño prolongan las técnicas y materiales empleados en la saya, si bien adaptados a una escala menor, logrando así una plena coherencia estilística entre todas las piezas.
Significado devocional y comunitario
Más allá de su incuestionable valor artístico, la saya y la túnica se erigen en un testimonio palpable de la espiritualidad popular cordobesa, pues su ejecución ha sido posible gracias a la aportación conjunta de devotos que, con sus donativos, han querido expresar su gratitud hacia la Virgen del Socorro. Se trata de una obra que enlaza la tradición del bordado español con la memoria histórica de la ciudad, actualizando el esplendor con el que la imagen fue venerada en siglos pasados, tal como evidencian los antiguos grabados y la estatua pétrea que preside la entrada de la ermita.





