El proyecto encabezado por Pedro García para dirigir la Hermandad de la Macarena se vertebra en torno a una ambiciosa renovación artística y patrimonial que aspira a devolver a los cultos internos la solemnidad escenográfica y la coherencia estética que los distinguieron en otras épocas.
Según se expone desde su equipo, la intención es reafirmar el estilo macareno como una seña de identidad histórica, revitalizando su lenguaje visual mediante una reinterpretación respetuosa de los altares monumentales que antaño configuraban el eje devocional de la corporación. No se trata de innovar desde la ruptura, sino de ahondar en la tradición para proyectarla con nuevos medios, materiales y sensibilidades.
El programa de García contempla la culminación del diseño original de las gradas de Marmolejo, una obra concebida con espíritu catedralicio que, en palabras de la candidatura, debe completarse “tal y como fue soñada”. Este desarrollo incluiría la incorporación de un dosel, nuevas piezas de orfebrería, textiles de alta calidad, mobiliario histórico y lámparas de araña, concebidos como parte de un conjunto armónico que refuerce la dignidad del altar y la presencia de los titulares.
El equipo subraya que esta línea de trabajo responde a un deseo de continuidad con los grandes priostes que definieron la estética de la Hermandad, verdaderos guardianes de un lenguaje artístico que unía belleza y devoción. A partir de su legado, la candidatura defiende que cada montaje debe concebirse como una obra total, en la que el espacio, la luz y los símbolos dialoguen para suscitar emoción y memoria entre los fieles.
Esta propuesta se presenta como una síntesis entre la herencia y el futuro, orientada a fortalecer la cohesión interna de la Hermandad y a mantener viva la impronta de un estilo que ha marcado el sentir de generaciones de macarenos. En caso de ser elegidos, Pedro García y su equipo asumen el compromiso de culminar las obras pendientes y de preservar la estética inconfundible de la corporación, perpetuando en los cultos la majestuosidad espiritual que ha hecho de la Macarena un referente universal.





