Después del histórico encuentro de la Magna, algunos lectores llegaron a preguntarse si sería cierto… y no: lo de que La Hermandad de la Paz y Esperanza quería cambiar su salida procesional al Domingo de Ramos era una inocentada de las buenas, pensada para divertir y sorprender. En pleno Día de los Inocentes, nuestro equipo no podía dejar pasar la ocasión de seguir una tradición mítica del periodismo, esa costumbre que durante años ha permitido aderezar la actualidad con bromas bien traídas y sacar unas sonrisas a los lectores.
Nada de cambios reales ni planes secretos: todo era un guiño divertido que honra una práctica clásica, muy querida por quienes disfrutan de un humor amable en medio de la rutina informativa. La idea era sencilla: entretener y divertir, jugando con fechas y personajes que todos conocen y disfrutan, recuperando el espíritu de aquellas inocentadas que antaño llenaban los periódicos de alegría. Para que no queden dudas: la Paz y Esperanza seguirá con su salida habitual, porque esto era puro humor cofrade y nada más, una broma que respeta la tradición y mantiene vivo ese toque festivo que todos esperamos cada veintiocho de diciembre.
Las inocentadas de Gente de Paz
La Hermandad de la Paz y Esperanza propone trasladar su salida procesional al Domingo de Ramos tras el histórico encuentro de la Magna
La Hermandad de la Paz y Esperanza ha elevado a la Agrupación de Cofradías de Córdoba una interesante y llamativa propuesta que, de materializarse, supondría un movimiento de calado en el tablero de la Semana Santa cordobesa: abandonar el Miércoles Santo para incorporarse al Domingo de Ramos. La iniciativa, planteada en términos formales y con plena conciencia de su alcance, encuentra su origen en un episodio reciente que aún resuena con fuerza entre los cofrades de la ciudad, un acontecimiento que desbordó previsiones y emociones.
El detonante de esta petición se sitúa en la pasada Magna de Córdoba, celebrada el once de octubre de 2025, cuando se produjo un encuentro sin precedentes cargado de simbolismo, emotividad y una intensidad difícil de replicar, una escena de enorme carga simbólica que sacudió la sensibilidad de miles de cofrades y que durante semanas fue tema central de conversaciones, tertulias y recuerdos compartidos. Aquella tarde, el paso de palio de la Virgen de la Esperanza protagonizó un cara a cara con el palio de la Paloma de Capuchinos, una advocación que, no por casualidad, remite también a la Paz y la Esperanza. El momento quedó grabado en la retina colectiva y generó una oleada de comentarios, análisis y emociones compartidas en el ámbito cofrade.
Ese recuerdo, aún muy presente, ha sido el argumento central que ha llevado al hermano mayor de la corporación capuchina, Julio Mifsut, a impulsar una iniciativa que algunos califican ya como revolucionaria para la cofradía del Santo Ángel. No obstante, la idea no carece de antecedentes: la hermandad ya procesionó en Domingo de Ramos en 1941, año de su primera salida procesional, aunque aquella experiencia fue efímera y dio paso al Miércoles Santo desde el año siguiente.
El planteamiento actual va más allá de un simple cambio de jornada. La propuesta persigue institucionalizar aquel encuentro y convertirlo en una cita fija cada Domingo de Ramos en la calle Capitulares, reproduciendo el escenario vivido durante la Magna. En palabras del propio hermano mayor, “la liamos parda en octubre y nuestro objetivo es liarla parda a partir de ahora cada Domingo de Ramos”, a lo que añadió que “además, con este paso dejamos un hueco para que las cofradías del Miércoles Santo puedan adelantar su entrada en Carrera Oficial casi una hora, lo cual viene genial para que la gente de Palmeras no llegue tan tarde a casa y, de paso, salimos de ese día que se estaba poniendo la cosa calentita”. La cosa va tan en serio que incluso se ha encargado al artista Fran Gázquez un cartel anunciador para difundir el acontecimiento, una magnífica obra, realizada en óleo sobre lienzo, que lleva por título “El Encuentro” y encabeza esta información.
La reacción en el entorno de la Hermandad de la Esperanza no se ha hecho esperar y ha sido recibida con entusiasmo y planificación. El equipo de gobierno que preside Francisco Javier Luque trabaja ya en la reorganización de tiempos una vez que su paso de palio alcance las puertas de San Pablo, momento en el que todo el cortejo de la Paz deberá desfilar ante la Virgen de la Esperanza. Entre las ideas que se manejan figura la celebración de un concierto extraordinario de la Banda de la Esperanza, para el que ya se ha solicitado un programa compuesto por marchas dedicadas a ambas corporaciones penitenciales, sin descartar alguna que otra sorpresa musical.
La dimensión del proyecto ha llevado incluso a mirar hacia fuera. Ambas hermandades contemplan solicitar al Ayuntamiento de Córdoba la instalación de gradas similares a la “tribuna de los pobres” de Málaga, ubicadas frente al propio consistorio, con el objetivo de que personas mayores y ciudadanos con necesidades especiales puedan presenciar el encuentro sentados: “divinamente”, ha enfatizado el máximo responsable de la hermandad del Santo Ángel que ha añadido que “lo mismo cuando llegue a ese punto, me quito el capirote, le doy la vara a otro y me siento un ratito, así me quito un tramo de bulla”. Asimismo, se prevé requerir al CECOP todas las facilidades necesarias para que el acto se consolide como un acontecimiento mágico cada Domingo de Ramos, con logística reforzada y máxima visibilidad.
Consultado por este medio, el delegado de fiestas y tradiciones del Ayuntamiento de Córdoba, Julián Urbano, no ocultó su predisposición: “Por supuesto que pondremos todas las facilidades, lo que haga falta, como si nos piden que pongamos las luces de Navidad o un buen espectáculo de drones. Todo sea por montarla gorda y que sea algo apoteósico. Lo que sea menos cambiar la fecha de la Semana Santa, por ahí no paso, ni papa ni papo”. Urbano añadió, entre risas, que “todo el mundo sabe lo que me gusta un buen espectáculo, así que que se prepare todo el mundo, que va a ser una pasada”.
Desde la Agrupación de Cofradías de Córdoba, aunque sin pronunciamientos oficiales, se reconoce en privado una absoluta disponibilidad para que el proyecto salga adelante. La Vocalía de Penitencia lleva semanas trabajando discretamente en los detalles. Su responsable, Rafael López, ha asegurado que “mientras no venga nadie de Lucena no habrá problemas”, al tiempo que afirma estar ultimando “un plan A, un plan B y un plan C para estar preparados ante posibles contingencias”.
El presidente de la Agrupación, Manuel Murillo, considera que “la Semana Santa de Córdoba está preparada para adaptarse a una propuesta tan llamativa como esta”, subrayando su especial atención a la gestión de las gradas, ya que “si la cosa sale bien, podría ser la solución para quitar palcos y sillas en la Carrera Oficial, sobre todo estas últimas, que no veas el ruidazo que arman cada vez que hay que cerrarlas”. Murillo fue un paso más allá al señalar que “si ponemos gradas movibles ya pueden venir los bomberos a hacer simulacros con un portaaviones que no habrá ningún problema”, antes de confirmar que el resto de hermandades del día ya han mostrado su disposición a adaptarse, incluso valorando salidas matinales generalizadas si fuera necesario.
Por ahora, la propuesta sigue su curso entre despachos, reuniones y sonrisas cómplices, mientras en el ambiente cofrade comienza a asumirse que el Domingo de Ramos podría estar a punto de convertirse en el escenario del mayor ‘encuentro de encuentros’ jamás visto, con palios, bandas, gradas, drones y, si se tercia, luces de Navidad incluidas.





