A contracorriente | Los capataces que no saben colocarse necesitan una legión de auxiliares
Entre las numerosas aristas que deja la etapa por la que atraviesan capataces y costaleros, una de ellas se ve desde el prisma de lo numerosos que resultan los equipos de capataces.
Una cuestión que abordaron Salvador Giménez y Lolo Gómez en Cofrades 24/7 y sobre la que el histórico costalero y capataz sevillano se mostró rotundo al afirmar que “yo siempre he dicho que el penalti lo falla el que lo tira. Si voy solo y voy viendo el paso, todos sus puntos muertos. Porque hay pasos en los que sobresale algún candelabro, algún guardabrisa y le metes un rozón, se lo doy yo”.
“Más gente de negro que costaleros”
Asimismo, Gómez especificó que “con un tío repitiendo en cada zanco la voz mía, pues no le voy a dar un porrazo en la vida. Y no es que esté deseando darle el porrazo, sino que no hace falta llevar tantos trajes negros delante de un paso, que parece aquello un funeral”.
Por su parte, Giménez indicó que “yo he visto fotografías de equipos (de capataces) y hay más gente de negro que costaleros”.
Y Giménez proseguía señalando que, “en Sevilla, un percance de esos, darle a una tulipa, un rozón -y tirar un olivo, apostillaba Gómez-, es anecdótico. Aquí (por Córdoba) no, aquí se hace leña del árbol caído. En Córdoba le pegas un golpe a algo y te cuesta el martillo”.
El ejemplo de Santa Cruz
Al hilo de ello, Giménez contaba como se reseñaba como anecdótico que al Cristo de las Misericordias de la Hermandad de Santa Cruz se le rompiera una tulipa. A lo que Gómez reponía que él lo sacó dos años y la rompió, por las características de la salida.





