A punto de dar inicio la Semana Santa en Córdoba, Manuel Murillo, presidente de la Agrupación de Cofradías, se prepara para vivir las horas más intensas de su segundo mandato al frente de la institución que coordina el corazón de la ciudad en estos días de fervor. Consciente de la magnitud del desafío, Murillo afronta la responsabilidad de garantizar que cada cortejo avance con precisión, que no se produzcan retrasos ni incidencias, y que la armonía entre hermandades, autoridades y ciudadanos se mantenga intacta, mientras la ciudad se llena de pasos, música y devoción. Esta Semana Santa supone, para el presidente, un verdadero examen de organización, liderazgo y capacidad de anticipación en el que cada detalle cuenta y cada decisión repercute directamente en el desarrollo de una de las celebraciones más emblemáticas de Córdoba.
– La Semana Santa de Córdoba está a punto de comenzar. ¿Qué sensaciones personales le embargan a pocos días de que las hermandades vuelvan a tomar las calles de la ciudad?
Siempre son las mismas. Disfrutar viendo a los cofrades acompañando a sus Titulares. Ver cómo cada cofrade realiza su labor. Y cómo después de los nervios y del trabajo de todo el año, cada hermandad realiza su estación de penitencia con su singularidad, su idiosincrasia y su historia, cargada de años, incluso de siglos.
«Tenemos unas hermandades cargadas de proyectos sociales que comparten con sus cáritas parroquiales y con las necesidades sociales, donde ya no llegan las instituciones»
– Desde su responsabilidad al frente de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba, ¿cómo definiría el momento que atraviesa actualmente la Semana Santa cordobesa?
Realmente es un gran momento. Tenemos una gran juventud ilusionada, cargada de proyectos, que comparten día a día con sus mayores. Tenemos unas hermandades cargadas de proyectos sociales que comparten con sus cáritas parroquiales y con las necesidades sociales, donde ya no llegan las instituciones. Tenemos unas cofradías maduras llenas de grandes proyectos y con gran vida. Grandes momentos de vida de hermandad que hace que el espíritu fundacional se mantenga año a año.
«… las nuevas normas del Cabildo, nuevo Obispo, nuevo Delegado Diocesano. Todo ha generado grandes expectativas en las Hermandades, y ha sido el momento de plantear situaciones que nos han hecho trabajar, y mucho»
– Cada año supone un reto organizativo importante. ¿Cuáles han sido las principales preocupaciones y prioridades de la Agrupación en la preparación de esta Semana Santa?
Atender muchas demandas. Este año ha sido un año especial. Quizá las nuevas normas del Cabildo. Nuevo Obispo, nuevo Delegado Diocesano. Todo ha generado grandes expectativas en las Hermandades, y ha sido el momento de plantear situaciones que nos han hecho trabajar, y mucho. Nuevos puntos de salida y de recogida. Cambio de orden de salida y necesidades para hacer que los días salgan antes y se recojan antes. Todo ello ha obligado a trabajar más.
«Los estatutos nos va a permitir, desde el punto de vista organizativo, un gran ejercicio de responsabilidad de todas las hermandades. Es necesario gestionar las hermandades y sus salidas procesionales en un marco de respeto y de compromiso»
– ¿Qué aspectos considera que han evolucionado de forma más significativa en los últimos años en la Semana Santa de Córdoba, tanto desde el punto de vista organizativo como devocional?
Considero que el gran avance en los estatutos nos va a permitir, desde el punto de vista organizativo, un gran ejercicio de responsabilidad de todas las hermandades. Es necesario gestionar las hermandades y sus salidas procesionales en un marco de respeto y de compromiso. De cada hermandad con las hermandades del día. Y de cada hermandad con lo que representan dentro de ese gran grupo que es la Agrupación de Hermandades y Cofradías, porque todas las hermandades somos la Agrupación. No lo dudemos.

Desde el punto de vista de la religiosidad popular y de la devoción de cada uno de nuestros Titulares, nuestras hermandades siguen trabajando en dar a conocer a nuestros Titulares desde sus cultos, cada vez con mayor respuesta, porque nuestra sociedad necesita saber y creerlo. Evangelizamos desde nuestras salidas procesionales. Evangelizamos con nuestros actos cofrades y hacemos cercano nuestro ser cofrade para que el primer anuncio llegue de forma profunda y cómoda a aquellos que están necesitados de escuchar a Cristo desde nuestras Hermandades.
«La Agrupación es el interlocutor válido entre las administraciones y las diferentes hermandades agrupadas»
– Desde su perspectiva institucional, ¿qué papel desempeña hoy la Agrupación en la coordinación entre las hermandades, el Ayuntamiento y el resto de administraciones implicadas en la celebración de la Semana Santa?
La Agrupación es el interlocutor válido entre las administraciones y las diferentes hermandades agrupadas. Cada vez más hay más actividades que realizan las hermandades y, además hay mucho mayor control por parte de las administraciones, de manera que cada acto público que realiza una hermandad o la propia Agrupación requiere permisos y, lógicamente, recursos que hace que la Agrupación esté tomando una dimensión cada vez mayor.
Si hablamos de Semana Santa somos los colaboradores, en representación de las hermandades, en la Oficina Técnica de Coordinación de Eventos. Ahí se establecen, con la colaboración de todos los servicios del Ayuntamiento, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, Protección Civil, Cruz Roja, entre otros, las decisiones en cada momento en el devenir de las diferentes Hermandades.
Este año, se ha ampliado el tiempo de trabajo, comenzando, cada día con la primera que sale y terminando con la recogida de la última, con el consiguiente incremento de horas de dedicación a este proyecto de ciudad como es la Semana Santa.
– Más allá de la logística, la Semana Santa es también una vivencia profundamente espiritual. ¿Cómo vive usted, en lo personal, estos días previos en los que la ciudad comienza a transformarse?
Pues vivo desde mi hermandad este tiempo de conversión que es la Cuaresma, donde cada uno dedicamos un tiempo a eso que llamamos evangelizar, el primer anuncio y el acompañamiento con los jóvenes, presente de nuestras cofradías.
«No hay que tener miedo a nada. Siempre hay que aceptar las innovaciones, porque vienen para quedarse. Pero hay que tener muy claro que todo esto está basado en la idiosincrasia de cada hermandad, en su singularidad e identidad»
– La Semana Santa cordobesa mantiene un equilibrio entre tradición y renovación. ¿Dónde cree que está hoy el principal desafío para conservar esa identidad propia sin renunciar a la evolución?
No hay que tener miedo a nada. Siempre hay que aceptar las innovaciones, porque vienen para quedarse. Pero hay que tener muy claro que todo esto está basado en la idiosincrasia de cada hermandad, en su singularidad e identidad, donde la autonomía e independencia de las cofradías debe defenderse ante los vientos normativos que tan poco aportan a las hermandades. Debemos evitar que la sociedad intente homogeneizar al colectivo, porque ahí perderíamos nuestras señas de identidad.
«Nuestra sociedad necesita que las hermandades la ayuden. Las administraciones no llegan a todo. Para eso están las hermandades»
– Las hermandades desempeñan también una importante labor social durante todo el año. ¿Cree que ese aspecto está suficientemente visibilizado o queda en ocasiones eclipsado por la dimensión pública de las procesiones?
Cada vez más. Ha habido un tiempo donde las cofradías hemos querido que no se conociera nuestra labor social. Parecía que trabajábamos de espaldas a la sociedad. Hoy ha cambiado esta manera de trabajar. Nuestra sociedad necesita que las hermandades la ayuden. Las administraciones no llegan a todo. Para eso están las hermandades. Las hermandades están muy bien estructuradas y organizadas para realizar esas actividades caritativas, que llevan haciendo siglos. Además, están muy bien distribuidas en el tejido de la ciudad. Cada barrio tiene una o dos hermandades. Las Cáritas parroquiales están gestionadas, la mayoría, por miembros de las diferentes hermandades de la parroquia. Al final, es un trabajo desde la iglesia, la parroquia y la hermandad.
«Creo que, desde que el Cabildo informó del cambio en el uso de la Mezquita Catedral para los recorridos procesionales de las hermandades, (Piedad de Palmeras y Agonía) no han entendido que les tocaba muy de cerca. Han tenido una reacción tardía y han tenido que buscar soluciones parciales para salvar este año 2026»
– En las últimas semanas se ha hablado mucho del asunto que ha rodeado a las hermandades de la Agonía y de la Piedad de Palmeras. Como presidente de la Agrupación, ¿cómo ha vivido personalmente esta situación?
Con mucho trabajo. Y además preocupado porque creo que, desde que el Cabildo informó del cambio en el uso de la Mezquita Catedral para los recorridos procesionales de las hermandades, no han entendido que les tocaba muy de cerca. Han tenido una reacción tardía y han tenido que buscar soluciones parciales para salvar este año 2026.
«Hay unas normas que hay que cumplir. Ese es el compromiso de todas las hermandades. Y por supuesto, también tiene responsabilidad la Agrupación»
– Desde el punto de vista institucional, ¿qué papel ha desempeñado la Agrupación en este proceso y qué enseñanza cree que deja para el conjunto de las hermandades de la ciudad?
La Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba ha estado encima de ambas realidades. Ha conocido de primera mano, porque ha estado en las reuniones de día y en todas las reuniones que nos han solicitado, los compromisos aceptados por todas las hermandades del día y, con algo de sorpresa, las peticiones que han realizado, para resolver una situación que estaba encima de la mesa, antes de la Semana Santa de 2025.

Siempre se aprende. La Agrupación y las hermandades. Las hermandades se han dado cuenta de que hay que actuar con más diligencia ante las nuevas situaciones, porque esto es un grupo de muchas hermandades. Cada día se autorregula entre las diferentes hermandades, con el control y la actuación de la Agrupación, en el caso de que se adopten decisiones que generen un colapso en las salidas procesionales de cada día.
Hay unas normas que hay que cumplir. Ese es el compromiso de todas las hermandades. Y por supuesto, también tiene responsabilidad la Agrupación. Cuando todas las instituciones asumimos nuestra parte de responsabilidad, todo va bien.
«La Agrupación no puede actuar en el orden de las hermandades del día, siempre que entre ellas haya un acuerdo tácito y no esté colapsado el día. Y eso ha ocurrido con el Viernes Santo»
– En medio de este contexto, también ha generado debate el hecho de que la Hermandad del Santo Sepulcro no sea la cofradía que cierre el Viernes Santo. ¿Cuál es su opinión personal sobre esta circunstancia?
Personalmente me ha llamado la atención, sobre todo porque hasta ahora la tendencia de las hermandades es a salir la última, aunque en la actualidad esta tendencia está cambiando, primando adelantar la hora de salida y ser la primera del día.
La Agrupación no puede actuar en el orden de las hermandades del día, siempre que entre ellas haya un acuerdo tácito y no esté colapsado el día. Y eso ha ocurrido con el Viernes Santo. Nosotros hemos dado traslado de esta situación a la autoridad eclesiástica y no ha habido un pronunciamiento explícito para que fuera el Santo Sepulcro la última en procesionar. Y así se ha quedado para este año 2026, ya que el compromiso y acuerdo de las hermandades del día es para este año,
«Actualmente lo desconozco. Entiendo que será la autoridad eclesiástica quien, en unos días, decida cómo actuar, e invite el Sr. Obispo a acompañar o no, a la Hermandad del Santo Sepulcro»
– ¿Sabe si finalmente habrá representación oficial durante el Viernes Santo en la Semana Santa de Córdoba?
Actualmente lo desconozco. Entiendo que será la autoridad eclesiástica quien, en unos días, decida cómo actuar, e invite el Sr. Obispo a acompañar o no, a la Hermandad del Santo Sepulcro, o como estime realizarlo. Porque es el Sr. Obispo quien invita.
«Hasta que se llega a un acuerdo pueden surgir algunas situaciones donde priman intereses particulares que nada tienen que ver con el espíritu de unidad y de proyecto cofrade»
– Cuando surgen tensiones o situaciones complejas dentro del mundo cofrade, ¿cree que prevalece finalmente el espíritu de fraternidad que debería caracterizar a las hermandades?
Finalmente sí, si bien hasta que se llega a ese acuerdo pueden surgir algunas situaciones donde priman intereses particulares que nada tienen que ver con el espíritu de unidad y de proyecto cofrade. Es humano, por otro lado, que surjan estas situaciones, que siempre acaban resolviéndose, con mayor o menor acierto.
«Es muy ilusionante ver cómo la juventud cofrade se identifica con los principios de cada hermandad, interesándose en los orígenes, en su raíz histórica»
– Córdoba es una ciudad donde la Semana Santa tiene una profunda raíz histórica y cultural. ¿Cómo percibe el interés de las nuevas generaciones por incorporarse a la vida de las hermandades?
Con absoluta confianza en ellos. Es muy ilusionante ver cómo la juventud cofrade se identifica con los principios de cada hermandad, interesándose en los orígenes, en su raíz histórica. Ellos ven que hay diferentes puertas para entrar en una hermandad, y las están usando. Se forman, se interesan por la obra social, escuchan a los mayores, al patrimonio humano que todas tenemos, y que permite realizar el relevo generacional que todo movimiento social necesita para mantenerse vivo y perpetuarse.
«La mañana del Domingo de Ramos es única. Es el momento de la verdad»
– Como presidente, ¿hay algún momento concreto de la Semana Santa que viva con especial intensidad o que tenga un significado particular para usted?
La mañana del Domingo de Ramos es única. Ha pasado un año y ahí están las ganas de ver las cofradías en la calle haciendo estación de penitencia. También es un momento de gran tensión para que todo lo previsto salga bien. Muchas personas han trabajado mucho para que todo esté preparado. Es el momento de la verdad. Todas las miradas te desean una feliz Semana Santa pero, a la vez, te requieren que todo esté dispuesto. Es el compromiso y la responsabilidad del presidente.
«Detrás de todo hay un porqué y unos sentimientos que explican cómo se vive la Semana Santa de Córdoba»
– En estos días, miles de cordobeses y visitantes se acercarán a contemplar las procesiones. ¿Qué mensaje le gustaría trasladar a quienes viven la Semana Santa desde fuera del mundo cofrade?
Que sean receptivos. Que entiendan qué representa una Cofradía en la calle. Que sean capaces de empaparse de tantos sentimientos que recorren todos los sentidos. Que vengan dispuestos a participar escuchando la música, oyendo a saeta, oliendo el incienso, la cera y el azahar, viendo cómo se mece un palio y cómo se siente una levantá. Que prueben la gastronomía cofrade de cuaresma. Que pregunten, que se metan en una bulla, y que compartan la experiencia, que espero que no sea la única vez.
Detrás de todo hay un porqué y unos sentimientos que explican cómo se vive la Semana Santa de Córdoba.
«La obtención del sello de calidad que aporta que la Semana Santa de Córdoba sea Fiesta de Interés Turístico Nacional, acompañado de las emisiones de las diferentes salidas extraordinarias que ha habido en Córdoba desde 2013, han permitido proyectar la Semana Santa de Córdoba a nivel internacional»
– ¿Considera que la Semana Santa de Córdoba ha ganado proyección en los últimos años fuera de la ciudad y de Andalucía?
No me cabe la menor duda. La obtención del sello de calidad que aporta que la Semana Santa de Córdoba sea Fiesta de Interés Turístico Nacional, acompañado de las emisiones de las diferentes salidas extraordinarias que ha habido en Córdoba desde 2013, han permitido proyectar la Semana Santa de Córdoba a nivel internacional.
«Ya ha comenzado la primera fase de adaptación del uso de la zona administrativa y la puesta en valor del alminar que será uno de los dos núcleos de comunicación del espacio de Santa Clara. A continuación, se está trabajando e irá licitando el resto de las obras para que, en breve, cumpla el objetivo de uso de sede de la Agrupación de Hermandades y Cofradías»
– Hay una cuestión que interesa mucho al mundo cofrade: ¿se sabe algo más sobre la futura sede de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba y en qué punto se encuentra ese proyecto?
Me encanta la pregunta porque confirma que le interesa al mundo cofrade, que es por quienes estamos desarrollando este proyecto de ciudad con perspectiva cofrade. La verdad que es uno de los ejes del Plan Estratégico y de Gestión del Patrimonio Cofrade de Córdoba, junto con la obtención de la declaración de Fiesta de Interés Internacional.

Ya ha comenzado la primera fase de adaptación del uso de la zona administrativa y la puesta en valor del alminar que será uno de los dos núcleos de comunicación del espacio de Santa Clara. A continuación, se está trabajando e irá licitando el resto de las obras para que, en breve, cumpla el objetivo de uso de sede de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba y de Centro de Interpretación del Patrimonio Cofrade de Córdoba.
«La Vocalía de Procesión, liderada por Rafael López y su gran equipo trabaja codo con codo con la Oficina Técnica de Coordinación de Eventos. Eso permite que se trabaje con un solo objetivo, y que el resultado sea el deseado»
– La coordinación con los dispositivos de seguridad y los servicios municipales resulta fundamental. ¿Cómo valora la colaboración entre las instituciones para que todo transcurra con normalidad?
La colaboración es muy buena, afortunadamente. La Agrupación, y más concretamente la Vocalía de Procesión, liderada por Rafael López y su gran equipo trabaja codo con codo con la Oficina Técnica de Coordinación de Eventos. Eso permite que se trabaje con un solo objetivo, y que el resultado sea el deseado. Todos los servicios del Ayuntamiento que prestan su trabajo, equipo humano y organización para coordinar la celebración de la Semana Santa, así como los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, Cruz Roja, Protección Civil, etc., demuestran, año tras año, el compromiso y la profesionalidad para que, desde la Oficina Técnico de Coordinación de Eventos, todo se gestione correctamente y se resuelvan los problemas que surjan en el discurrir de nuestras hermandades.
«Hemos dado traslado de esta situación a la autoridad eclesiástica y no ha habido un pronunciamiento explícito para que fuera el Santo Sepulcro la última en procesionar»
– Mirando al interior de las hermandades, ¿qué valores cree que siguen siendo esenciales para mantener vivo el sentido profundo de la Semana Santa?
La fe y el respeto por una tradición secular es lo que permite el sentido profundo de nuestra Semana Santa. Es importantísimo que las hermandades no se queden atrás en la evolución que la sociedad aporta, incorporando metodologías que facilitan actualizar las actividades propias que realiza cada hermandad. Ahora bien, las hermandades nunca deben perder el sello que las hace singulares y diferentes entre sí, manteniendo su independencia y autonomía, y perdurando la idiosincrasia que cada cofradía tiene y debe seguir teniendo.
«Espero que se cumplan todos los proyectos de las hermandades y de sus hermanos, que sé que son muchos. Que los problemas que surjan, se vayan resolviendo con solvencia»
– Después de meses de trabajo y preparación, ¿qué espera como presidente cuando se abran las puertas de los templos el próximo Domingo de Ramos?
Espero que se cumplan todos los proyectos de las hermandades y de sus hermanos, que sé que son muchos. Que los problemas que surjan, se vayan resolviendo con solvencia para el bien de las hermandades, y que funcionen muy bien los equipos de trabajo y la comunicación con los responsables de cada hermandad, el responsable de día, el vocal de procesión y la Oficina Técnica de Coordinación de Eventos.
«Al día de hoy, no tenemos sobre la mesa ninguna solicitud oficial para que se modifique el recorrido de la carrera oficial. Es decir, no hay ninguna hermandad que lo haya solicitado, porque ese es el camino. La Agrupación no va a iniciar este estudio si no es solicitado por una mayoría suficiente»
– De cara al futuro inmediato, muchos se preguntan si este será el último año de la actual carrera oficial. ¿Será la próxima Semana Santa la que estrene la carrera oficial en Amador de los Ríos? Y en ese caso, ¿qué supondría para la organización de la Semana Santa cordobesa?
Al día de hoy, no tenemos sobre la mesa ninguna solicitud oficial para que se modifique el recorrido de la carrera oficial. Es decir, no hay ninguna hermandad que lo haya solicitado, porque ese es el camino. La Agrupación no va a iniciar este estudio si no es solicitado por una mayoría suficiente, que reclame, de forma justificada esa modificación.

En la actualidad, la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía de Córdoba nos ha enviado una resolución que nos permite instalar la carrera oficial, tal y como la conocemos, durante este año 2026 y tres años más, es decir, hasta la Semana Santa de 2029, inclusive.
El estudio, si así es demandado, necesitaría una nueva planimetría, que cumpla con la nueva normativa del Servicio de Extinción de Incendios, un estudio del aforo que permite las distintas opciones, y un estudio económico solvente que justifique o, al menos, informe del efecto que genera esa modificación de recorrido.
«La Semana Santa es transversal, y cada uno lo ve y lo siente desde diferentes perspectivas, y todas tienen cabida»
– Si tuviera que definir en una sola palabra lo que representa la Semana Santa para Córdoba, ¿cuál sería y por qué?
UNIDAD. Porque cuando llega esta fecha, la mayoría de los residentes de Córdoba, los visitantes y los turistas que nos visitan, se identifican enormemente con este proyecto de ciudad que es la Semana Santa. La Semana Santa es transversal, y cada uno lo ve y lo siente desde diferentes perspectivas, y todas tienen cabida. Se trata de una actividad religiosa con una gran carga de tradición, de cultura, de arte, de historia, etnológica, etc. Y no son incompatibles, sino complementarias.
– Finalmente, cuando concluyan las procesiones el Domingo de Resurrección, ¿qué le gustaría que quedara en la memoria de los cordobeses tras esta Semana Santa?
Haber evangelizado con nuestras salidas procesionales, siendo parte del primer anuncio, y haber acompañado a los que desde las hermandades encuentran a Dios y, por supuesto, la satisfacción de haber vivido, compartido y sentido una tradición secular que se mantiene aún en las primeras décadas del siglo XXI.





