La crónica | El Resucitado cierra una Semana Santa plena en Córdoba

El Sepulcro cambia (¿para mal?) el rumbo del Viernes Santo de Córdoba

La Semana Santa de Córdoba de 2026 ya es historia y, aunque ha dejado muchos aspectos a analizar, la primera evidencia que deja es que ha sido plena de cofradías en la calle. El tiempo ha acompañado y el pueblo fiel se ha echado a las aceras para disfrutar de las procesiones.

Una alegría, como la que ha desprendido la Hermandad del Resucitado en una procesión triunfal, que ha puesto el broche áureo a los días del gozo. Como gozo ha sido volver a disfrutar del buen hacer de Juanlu Berrocal y su cuadrilla de costaleros en el misterio.

Un trabajo sencillamente inapelable, que ha sido realzado por la banda del momento. Lo de la agrupación musical Cristo de Gracia es otro nivel y lo ha dejado en evidencia en cada actuación de la Semana Santa que se marcha. Tras el Resucitado no ha sido una excepción. De manera que el binomio ha sido para disfrutar.

El palio de la Alegría es una de las joyas patrimoniales de Córdoba, gracias al diseño de Rafael de Rueda y a los bordados de Jesús Rosado. Su puesta en escena estos últimos años demuestra el avance que han experimentado las cofradías, el mismo que ha tenido la Banda de La Estrella de la capital y que ha ratificado en el cierre de la Semana Santa. También reseñable ha sido la puesta de largo de Raúl Casares al frente del palio.

Con la cofradía de Santa Marina se ha cerrado una Semana Santa plena de cofradías, certezas y algunos interrogantes que ya se analizarán. Pero la satisfacción de disfrutar a boca llena de la piedad popular ya no se borra. Entre tanto, quedan 350 días para el Domingo de Ramos.