La organización de la Exposición Kerygma en la Catedral de Granada, prevista para desarrollarse durante varios meses y concebida como uno de los proyectos expositivos de mayor alcance reciente en el ámbito cofrade granadino, ha definido el dispositivo relativo a los traslados de regreso de todas las imágenes participantes a sus templos de origen una vez concluida la muestra. La planificación fija el 14 de junio como fecha de retorno, manteniendo el mismo esquema operativo ya aplicado en los traslados de ida celebrados este fin de semana, y estableciendo de nuevo el horario de amanecer como franja prevista para la ejecución del dispositivo.
Regreso conjunto de los pasos de misterio y los palios
El operativo contempla el retorno conjunto de todos los pasos de misterio y palios incluidos en la exposición, articulando un dispositivo único en el que se integran, dentro del bloque de misterio, Jesús de la Entrada en Jerusalén (La Borriquilla), Jesús en la Oración en el Huerto de los Olivos, Jesús del Perdón (Hermandad de la Aurora), Jesús de la Amargura (Hermandad del Vía Crucis), el Cristo de los Favores y Jesús Resucitado (Hermandad de la Resurrección), conformando el conjunto completo de imágenes masculinas que han formado parte de la muestra expositiva en la Catedral.
En el apartado mariano, el dispositivo incluye igualmente el regreso de los palios de la Virgen de la Victoria (Hermandad de la Santa Cena), la Virgen de las Maravillas, la Virgen de la Esperanza, la Virgen de la Concepción (Hermandad de la Concha), la Virgen de la Misericordia (Hermandad de los Favores), la Virgen del Rosario y la Virgen del Triunfo (Hermandad de la Resurrección), cerrando así la totalidad de las imágenes participantes en la exposición.
Un esquema coordinado entre Federación y Arzobispado
La planificación ha sido establecida de forma conjunta por la Federación de Hermandades y Cofradías de Granada y el Arzobispado, en coordinación con la organización de la exposición y con la gestión del templo metropolitano. La decisión de situar los traslados en el horario de amanecer, según trasladan las entidades organizadoras, responde a la necesidad de encajar estos movimientos dentro del funcionamiento ordinario de la Catedral, condicionado por su actividad litúrgica.
El dispositivo se articula mediante cortejos reducidos y estructuras de carácter estrictamente funcional, en coherencia con el modelo aplicado en los traslados de incorporación a la exposición.
Debate en el ámbito cofrade sobre el papel del Cabildo Catedralicio
La planificación de estos traslados ha reactivado un debate entre sectores del ámbito cofrade granadino y de otros puntos de la geografía cofrade andaluza, centrado en la percepción del papel del Cabildo Catedralicio dentro del desarrollo de la exposición Kerygma. En este contexto, se extiende la idea de que la institución catedralicia se beneficia de una exposición sustentada en imágenes devocionales de hermandades de la ciudad, lo que contribuye a reforzar la proyección cultural del templo y su centralidad dentro del discurso patrimonial del proyecto, pero al mismo tiempo, según estas mismas lecturas críticas, se genera la sensación de que posteriormente las propias hermandades resultan incómodas o molestas en determinados planteamientos organizativos, llegando incluso a percibirse que su presencia en el espacio público debe ser contenida.
En esa línea de interpretación, algunos sectores cofrades subrayan que esta percepción se intensifica especialmente en lo relativo a las procesiones o manifestaciones públicas en la calle, donde se afirma que, frente a la valoración positiva del formato expositivo, la dimensión procesional sería vista como un elemento que genera mayores reticencias o incomodidad organizativa, lo que alimenta un debate de fondo sobre el papel de las hermandades en este tipo de proyectos.
La tensión entre la exposición patrimonial y la presencia en la calle
Este contraste ha dado lugar a una reflexión más amplia en algunos ambientes cofrades, donde se plantea que las imágenes son plenamente integradas y valoradas dentro del formato expositivo, mientras que su proyección en el espacio urbano puede percibirse como un elemento sometido a mayores condicionantes o limitaciones. Esa lectura ha ido consolidando un debate en torno al equilibrio entre la dimensión cultural del patrimonio cofrade y su manifestación pública en la ciudad, especialmente cuando ambas realidades conviven dentro de un mismo proyecto institucional.
Un debate abierto sobre el modelo de relación institucional
En este contexto, la planificación del 14 de junio al amanecer se inserta en un debate más amplio sobre el modelo de relación entre las instituciones promotoras de la exposición y las hermandades participantes, especialmente en lo relativo al encaje entre la gestión patrimonial, la proyección cultural y la expresión pública de la religiosidad popular.
A la espera de la ejecución del dispositivo previsto, la planificación queda fijada en los términos anunciados, mientras el debate en el ámbito cofrade continúa ampliándose en torno al papel que desempeñan las hermandades dentro de proyectos expositivos de esta naturaleza.





