La Hermandad de los Dolores confirma la no continuidad del capataz del paso de Cristo

La corporación agradece la trayectoria de Francisco Ávalos Ureña tras dos décadas al frente de la cuadrilla del Santísimo Cristo de la Clemencia

La Junta de Gobierno de la Hermandad de los Dolores ha confirmado la no continuidad del capataz del paso del Santísimo Cristo de la Clemencia, poniendo fin a una etapa de veinte años de labor ininterrumpida al frente de la cuadrilla de costaleros.

En un comunicado oficial, la corporación ha querido dejar constancia de su reconocimiento hacia Francisco Ávalos Ureña, al que se refiere como su “querido hermano”, destacando la dimensión humana, espiritual y organizativa de su trayectoria dentro de la hermandad.

Veinte años de liderazgo y formación de una cuadrilla con identidad propia

La Junta de Gobierno ha subrayado que «no sólo ha estado al frente de la cuadrilla del Santísimo Cristo de la Clemencia», sino que durante estas dos décadas ha sido capaz de conformar un grupo humano sólido, descrito como una auténtica familia que trasciende lo estrictamente procesional.

En este sentido, el comunicado afirma que ha creado «un grupo humano y una familia», una realidad que, según la corporación, continuará vigente tanto entre los costaleros como entre los miembros de la hermandad.

Un estilo marcado por la fe, la elegancia y la cohesión de la cuadrilla

La hermandad ha puesto en valor la forma en la que ha guiado el paso del Señor, señalando que «en cada chicotá ha llevado con elegancia y ritmo al paso de nuestro Señor», destacando además su capacidad para transmitir «fe y unión a una magnífica cuadrilla».

Asimismo, el comunicado incide en su dedicación al cuidado del grupo de costaleros, afirmando que ha logrado que trabajen de manera coordinada, de forma que «respiren como uno sólo, como podíamos comprobar en cada levantá».

La Junta de Gobierno ha añadido que ha configurado una cuadrilla «envidiable, con costaleros comprometidos y grandes devotos de su Cristo», consolidando un estilo propio que ha marcado la estética y el sentir del paso durante estas dos décadas.

Una huella imborrable en la historia reciente de la hermandad

El comunicado subraya de manera especial el legado dejado por el capataz, afirmando que «Paco deja una huella imborrable que perdurará en el tiempo», hasta el punto de que «decir Clemencia en Córdoba siempre irá ligado a Don Francisco Ávalos Ureña».

La hermandad ha destacado igualmente su ejemplo personal, señalando que «ha sido un ejemplo para todos», no solo por su labor en la dirección de la cuadrilla, sino también por su compromiso con la fe y la devoción a los titulares, aportando tiempo, dedicación y esfuerzo a lo largo de su trayectoria.

Despedida con gratitud y puertas abiertas en la corporación

Finalmente, la Junta de Gobierno ha querido expresar su agradecimiento y afecto hacia el capataz, deseándole lo mejor en su nueva etapa y dejando constancia de que su vínculo con la hermandad permanece abierto.

En este sentido, el comunicado concluye afirmando que «le deseamos lo mejor en esta nueva etapa» y que «las puertas de esta casa siempre estarán abiertas para él», recordando además que tanto el Cristo de la Clemencia como su Santísima Madre siempre lo esperarán y lo acogerán, agradeciéndole todo lo realizado durante estos veinte años de servicio y entrega.