La Hermandad de los Dolores acuerda el acompañamiento musical del Cristo de la Clemencia con la Banda del Amor de Úbeda para los próximos cuatro años

La Hermandad Servita de Nuestra Señora de los Dolores Coronada y del Santísimo Cristo de la Clemencia ha anunciado oficialmente el acuerdo alcanzado con la Banda de Cornetas y Tambores María Santísima del Amor de Úbeda (Jaén) para que esta formación musical acompañe al Santísimo Cristo de la Clemencia durante su Estación de Penitencia del Viernes Santo a lo largo de los próximos cuatro años. La firma del contrato entre ambas partes se llevará a cabo en los próximos días, formalizando así un compromiso que abre una nueva etapa para la corporación.

La decisión, comunicada por la Junta de Gobierno, supone la incorporación de una formación con una amplia trayectoria dentro del panorama de la música procesional, llamada a poner sus sones tras el Crucificado en una relación que la hermandad afronta con especial ilusión y con la confianza de que resulte beneficiosa tanto en el ámbito musical como en el humano.

Un acuerdo marcado por el agradecimiento y la ilusión

Desde la Junta de Gobierno han querido expresar públicamente su agradecimiento a la Banda del Amor por la predisposición y el interés mostrado para acompañar al Santísimo Cristo de la Clemencia por las calles de la ciudad durante la tarde del Viernes Santo. Asimismo, la corporación ha trasladado sus mejores deseos a todos los integrantes de la formación musical de cara a esta nueva etapa que ambas instituciones emprenden conjuntamente.

La hermandad también ha manifestado sus oraciones a sus Sagrados Titulares, pidiendo que esta nueva andadura se desarrolle bajo su protección y que la vinculación que ahora comienza se convierta en una relación fructífera, tanto desde el punto de vista artístico y musical como en el plano personal entre ambas entidades.

Más de tres décadas de trayectoria al servicio de la música cofrade

La Banda de Cornetas y Tambores María Santísima del Amor nació a comienzos de la década de 1990 como formación juvenil de la Real Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén de Úbeda. Durante sus primeros años interpretó un repertorio inspirado en el estilo de la Guardia Civil, bajo la dirección de Manuel Rodríguez Consuegra, considerado el gran impulsor y auténtica alma mater del proyecto desde su fundación.

Un punto de inflexión llegó en febrero de 2003, cuando Miguel Chamorro Ibáñez asumió la dirección de la banda. Bajo su liderazgo, la formación emprendió una profunda transformación estilística inspirada en las nuevas corrientes musicales del ámbito cofrade, tomando como referencia a la reconocida Banda de Cornetas y Tambores Las Cigarreras de Sevilla. Desde ese momento, la consolidación del lenguaje musical y el perfeccionamiento técnico de sus componentes se convirtieron en los principales objetivos del colectivo.

Para alcanzar ese propósito, la banda impulsó la formación académica de sus músicos mediante becas para recibir clases en la Escuela Municipal de Música Joaquín Sabina y en el Conservatorio Profesional María de Molina de Úbeda, reforzando así la preparación musical de todos sus integrantes.

La aportación de Cristóbal López Gándara consolidó su identidad musical

En 2005, el compositor ubetense Cristóbal López Gándara se incorporó al proyecto, iniciando una nueva etapa caracterizada por la rearmonización completa del repertorio clásico que la banda interpretaba hasta entonces. Su trabajo permitió dotar a la formación de una identidad musical propia, además de iniciar la composición de marchas dedicadas a los titulares de la cofradía, entre ellas Al Rey de la Trinidad y Madre del Amor.

Paralelamente, la formación promovió la creación del grupo de viento-metal Jerusalem, concebido para la interpretación de música sacra en traslados, vía crucis y ceremonias que requieren un carácter de mayor recogimiento, ampliando así su presencia y versatilidad dentro del ámbito de la música procesional.