La Hermandad de la Macarena ha anunciado la recuperación de un antiguo manto de camarín perteneciente al patrimonio de la corporación, una pieza de notable valor histórico que vistió la imagen de la Virgen de la Esperanza en la parroquia de San Gil durante las honras fúnebres celebradas el 30 de noviembre de 1930 con motivo del fallecimiento del bordador Juan Manuel Rodríguez Ojeda.
La restitución de este bien patrimonial ha sido posible gracias a los trabajos de investigación desarrollados por la hermandad y al estudio de diversa documentación gráfica, que han permitido identificar la pieza y culminar su regreso al patrimonio macareno.
Una pieza localizada en Madrid tras décadas fuera de Sevilla
El manto se encontraba en la parroquia de Santa Cruz de Madrid, templo que constituye la sede canónica de la Hermandad de la Macarena de la capital española. Según ha explicado la corporación, esta y otras piezas de su patrimonio fueron cedidas en su momento a la hermandad madrileña como un gesto de apoyo durante los primeros años de su existencia.
Aunque se desconoce tanto la fecha exacta de ejecución como la autoría del manto, la hermandad señala que podría atribuirse al taller de Juan Manuel Rodríguez Ojeda y situarse cronológicamente a finales del siglo XIX, una hipótesis sustentada en las investigaciones realizadas en torno a la pieza.
La generosidad del párroco de Santa Cruz ha permitido la recuperación
La Hermandad de la Macarena ha destacado que la recuperación del histórico manto ha sido posible gracias a la generosidad del párroco de la parroquia de Santa Cruz de Madrid, Alberto Andrés Domínguez, quien, además, es un gran devoto de la Virgen de la Esperanza, circunstancia que la corporación ha calificado de providencial.
Formalizada el acta de entrega del manto
La corporación macarena ha informado igualmente de que durante la mañana de este día ha quedado formalizada el acta de entrega del manto, un documento suscrito entre el párroco de la parroquia de Santa Cruz y el prioste de Nuestra Señora de la Esperanza, con el que se culmina oficialmente el proceso de recuperación de esta significativa pieza del patrimonio histórico de la hermandad.
Con este regreso, la Hermandad de la Macarena incorpora nuevamente a su patrimonio un manto de camarín de especial relevancia histórica, estrechamente vinculado a uno de los episodios más significativos de la historia de la corporación y a la memoria de Juan Manuel Rodríguez Ojeda, figura esencial del bordado cofrade sevillano.





