La XVIII edición de Una Pará en Gines ya cuenta con cartel anunciador, una obra de la artista carmonense Nuria Barrera que sitúa en el centro de su propuesta la relación entre memoria, tradición y continuidad. La creación toma como punto de partida el verso de Juan Ramón Jiménez: «Raíces y alas, pero que las alas arraiguen y las raíces vuelen», una frase que sintetiza el espíritu de una cita que continúa creciendo sin renunciar a su origen.

Una escena central convertida en símbolo de identidad
La composición artística presenta una lectura visual de la tradición rural como patrimonio vivo, con una escena principal protagonizada por un hombre que guía a dos bueyes de diferente pelaje. La imagen trasciende la mera representación de una estampa vinculada al campo para convertirse en una alegoría de la continuidad y el equilibrio, en la que la fuerza de los animales y la serenidad del gesto humano quedan integradas en una misma propuesta estética.
La figura del guía, representada con una actitud firme y concentrada, adquiere una dimensión simbólica vinculada a la custodia de la memoria. Su papel no se limita a conducir la yunta, sino que representa también a quien mantiene vivo el relato cultural de un pueblo y acompaña su transmisión de una generación a otra.
El color y la composición refuerzan el mensaje
La elección cromática contribuye igualmente a construir el significado de la obra. Los tonos cálidos del buey castaño establecen un diálogo visual con la sobriedad del buey negro, generando un contraste que rompe cualquier posible uniformidad y añade profundidad a la composición.
A ello se suma la disposición triangular formada por los dos animales y el hombre, una estructura que aporta estabilidad y solemnidad a la escena, al tiempo que transmite la impresión de un rito que permanece en movimiento. La tradición aparece así representada como una realidad dinámica, capaz de conservar su esencia mientras continúa avanzando.
Un fondo concebido como memoria colectiva
El segundo plano de la obra está construido mediante un collage en escala de grises que reúne fragmentos de fiestas, rostros, gestos y escenas vinculadas a la identidad colectiva de Gines. La ausencia de color en este estrato visual permite que no entre en competencia con la escena principal, sino que actúe como soporte y contexto de la imagen que ocupa el primer plano.
El resultado es una suerte de archivo emocional de la memoria de Gines, una superposición de tiempos en la que pasado y presente conviven sin enfrentarse. La obra adquiere, de este modo, la condición de un palimpsesto visual: sobre las huellas de lo vivido se levanta una tradición que continúa encontrando nuevas formas de expresarse.
Una Pará en Gines se celebrará del 1 al 4 de octubre de 2026
El cartel, por tanto, no se limita a cumplir una función anunciadora de la XVIII edición de Una Pará en Gines, sino que propone una interpretación de la cita como rito cultural y celebración viva de la tradición. Las firmas y los logotipos cumplen su función como elementos institucionales, pero es la imagen central la que concentra el mensaje esencial de la creación: las raíces no representan un vestigio inmóvil del pasado, sino el fundamento desde el que una comunidad continúa creciendo.
La XVIII edición de Una Pará en Gines se celebrará los días 1, 2, 3 y 4 de octubre de 2026, bajo una imagen que reivindica el valor de los orígenes y la capacidad de la tradición para permanecer viva, renovarse y proyectarse hacia el futuro.





