José Rico Pavés preside la VI Jornada de los Abuelos y Mayores en Santa Ana de Jerez con la bendición de una nueva imagen de la patrona

La Parroquia de Santa Ana de Jerez de la Frontera acogió en la tarde de ayer la celebración de la VI Jornada de los Abuelos y Mayores, una cita diocesana marcada por la oración, el reconocimiento a las generaciones mayores y la bendición de una nueva imagen de Santa Ana y la Virgen María Niña, obra del imaginero sevillano Daniel del Valle Díaz, que queda destinada al templo parroquial.

La jornada estuvo presidida por Monseñor José Rico Pavés, Obispo de Asidonia-Jerez, quien celebró la Eucaristía en una convocatoria que reunió a fieles, familias, abuelos y personas mayores de la comunidad parroquial, además de contar con la presencia de autoridades municipales y eclesiales.

Entre los asistentes se encontraba la Delegación de la Pastoral de Familia y Vida de la Diócesis, entidad encargada de la organización de esta jornada dedicada a poner en valor el papel de los mayores dentro de las familias y de la comunidad cristiana.

La bendición de una nueva imagen de Santa Ana y la Virgen María Niña

Uno de los momentos más destacados de la celebración fue la bendición de la nueva imagen de Santa Ana junto a la Virgen María Niña, una obra destinada a enriquecer el patrimonio devocional de la parroquia. La pieza ha sido realizada por el imaginero sevillano Daniel del Valle Díaz, incorporándose desde este momento al espacio sagrado como una representación vinculada a la transmisión de la fe entre generaciones.

La presencia de esta nueva imagen adquirió un significado especial dentro de una jornada dedicada precisamente a los abuelos y mayores, al representar la figura de Santa Ana como madre de la Virgen María y transmisora de la fe, una imagen que conecta la experiencia de quienes han precedido con las nuevas generaciones de creyentes.

Una llamada a descubrir el sentido de la vida desde la fe

Durante su homilía, Monseñor José Rico Pavés invitó a los presentes a reflexionar sobre la pregunta que Jesucristo plantea en el Evangelio: «¿Habéis entendido todo esto?». El prelado explicó que la cercanía con el Señor permite «abrir el horizonte de la verdad» y encontrar sentido a todo aquello que forma parte de la existencia humana.

El obispo vinculó esta reflexión tanto con la celebración de la Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores como con la bendición de la nueva imagen de Santa Ana con la Virgen María Niña, señalando que ambas realidades ayudan a comprender la importancia de la fe transmitida y vivida a través del tiempo.

Tomando como referencia las palabras de san Anselmo —«No te pido, Señor, entender para creer, sino creer para llegar a entender»—, Mons. Rico Pavés recordó que la fe es el camino que permite descubrir el verdadero significado de la vida. En este sentido, afirmó que creer supone «mirar con los ojos de Jesús», una mirada que nace del seguimiento de Cristo y de la permanencia junto a Él.

Los mayores, memoria viva de la experiencia y la fe

En su predicación, el obispo de Asidonia-Jerez dedicó una parte importante de sus palabras al valor de las personas mayores, a quienes definió como «portadoras de la experiencia de la vida». Según explicó, gracias a ellas es posible comprender mejor la propia identidad y reconocer el camino recorrido por quienes han transmitido la fe y los valores a las generaciones posteriores.

Por ello, invitó a adoptar una primera actitud de agradecimiento a Dios por los mayores, reconociendo el testimonio de aquellos que han abierto camino en la vida y en la fe.

Asimismo, profundizó en el lema de la jornada, «Yo nunca me olvidaré de ti», destacando que esta expresión debe transformarse en un compromiso real para todos los cristianos. Mons. Rico Pavés recordó que la atención a las personas mayores no puede quedar limitada exclusivamente al ámbito institucional, sino que debe convertirse en una responsabilidad personal basada en la cercanía, la gratitud y la dedicación.

El compromiso cristiano de acompañar y cuidar

Al abordar las parábolas proclamadas en el Evangelio, el prelado explicó que el Reino de Dios exige una respuesta plena y una entrega sin reservas. A través de las imágenes del tesoro escondido y la perla de gran valor, señaló que seguir a Cristo implica reconocer que Él constituye el mayor bien y estar dispuesto a entregarlo todo por alcanzarlo.

Desde esta perspectiva, animó a los fieles a no escatimar medios, recursos, esfuerzos ni tiempo en el acompañamiento de los mayores, pues cada vida acumulada durante los años contiene una riqueza de sabiduría y experiencia que continúa enseñando a la sociedad.

Igualmente, al referirse a la parábola de la red que recoge peces de toda clase, recordó que el anuncio del Evangelio está dirigido a todos y realizó una llamada a «no dejar a nadie en el camino», especialmente en el cuidado y acompañamiento de las personas mayores, atendiendo las circunstancias y necesidades concretas de cada una.

Las imágenes sagradas como camino hacia la fe

En la parte final de su homilía, Monseñor Rico Pavés explicó el significado espiritual de la nueva imagen de Santa Ana con la Virgen María Niña, recordando que las imágenes sagradas son «la Biblia de la gente sencilla», ya que permiten contemplar los misterios de la fe y acercarse al encuentro con Cristo.

El obispo expresó su deseo de que esta nueva representación despierte una auténtica piedad entre los fieles y mantenga vivo el compromiso de recordar, cuidar y acompañar a las personas mayores, en consonancia con el espíritu de la jornada celebrada.

Finalmente, evocando la petición de sabiduría realizada por el rey Salomón, invitó a pedir al Señor el don de la gracia por encima de cualquier bien temporal. La celebración concluyó con una llamada a custodiar el tesoro que representa Cristo, anunciar el Evangelio y confiarse a la intercesión de Santa Ana y la Santísima Virgen María para vivir con fidelidad la fe y el servicio a los mayores.