La preparación de la próxima estancia de la Virgen del Rocío en la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción continúa dando pasos con la coordinación entre las distintas instituciones implicadas, que han celebrado una reunión de trabajo para definir las actuaciones necesarias de cara a uno de los acontecimientos más importantes para la vida religiosa y social de Almonte. El encuentro ha tenido lugar en la mañana de este martes, 28 de julio, en el propio templo parroquial, donde se han analizado tanto las necesidades técnicas como las organizativas que exige este esperado acontecimiento.
Obispado, Junta de Andalucía y Hermandad Matriz trabajan de forma conjunta
La reunión ha congregado a representantes del Obispado de Huelva, de la Delegación Territorial de Cultura de la Junta de Andalucía en Huelva y de la Hermandad Matriz de Nuestra Señora del Rocío de Almonte, en una muestra de la colaboración institucional que requiere la organización de la estancia de la Patrona almonteña.
La representación del Obispado ha estado integrada por Jaime Jesús Cano Gamero, vicario episcopal para la Administración de los Bienes Diocesanos y Relaciones Institucionales; Juan Bautista Quintero Cartes, delegado diocesano para el Patrimonio Cultural; Juan Manuel Moreno Orta, vicedelegado de Patrimonio Cultural; el vicario episcopal del Condado, Rufino Diego López Muñoz; y el párroco de Nuestra Señora de la Asunción, Francisco Miguel Valencia Bando.
Por parte de la Delegación Territorial de Cultura han participado su delegada territorial, Teresa Herrera, junto al jefe del Servicio de Bienes Culturales, Antonio Portero Moreno.
La Hermandad Matriz de Nuestra Señora del Rocío de Almonte ha estado representada por su vicepresidente primero, José Muñoz Cerrato; el vicepresidente segundo, José María Sosa Sánchez; y el vicetesorero tercero y responsable de Obras, Vicente Marco Periáñez, quienes han expuesto ante el resto de asistentes las necesidades organizativas y técnicas que conlleva la preparación de este acontecimiento.
Las actuaciones se centran en el templo, el patrimonio y la acogida de los peregrinos
Durante la sesión de trabajo, los participantes han estudiado las actuaciones que deberán desarrollarse para que la estancia de la Santísima Virgen en la parroquia se desarrolle en las mejores condiciones posibles. Entre los asuntos abordados han figurado las intervenciones necesarias en el templo parroquial, las medidas destinadas a la conservación del patrimonio y los mecanismos de coordinación entre las diferentes administraciones e instituciones implicadas.
La reunión también ha permitido seguir perfilando la planificación de todos los aspectos organizativos, fruto del trabajo conjunto entre los distintos organismos, con el propósito de garantizar tanto el correcto desarrollo de los cultos como la acogida de los numerosos fieles y peregrinos que acudirán a Almonte durante la permanencia de la imagen.
Una tradición que se mantiene cada siete años
La estancia de la Virgen del Rocío en la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción responde a una tradición profundamente arraigada en el pueblo de Almonte, por la que la imagen es trasladada cada siete años desde su Santuario, situado en la aldea almonteña, hasta el templo parroquial, donde permanece durante aproximadamente nueve meses.
Este traslado constituye uno de los acontecimientos más significativos de la religiosidad popular andaluza, ya que fortalece la devoción rociera y brinda a los vecinos de Almonte la oportunidad de mantener una convivencia más cercana con su Patrona hasta que regresa a su Santuario en la primavera del año siguiente.





