Miles de sevillanos han vuelto a salir a las calles este 15 de agosto para acompañar a la Virgen de los Reyes durante su tradicional procesión con motivo de la solemnidad de la Asunción. El recorrido, desarrollado durante aproximadamente una hora y media, ha estado condicionado por las elevadas temperaturas registradas desde primeras horas de la mañana, aunque la presencia de fieles ha vuelto a convertir la jornada en una de las grandes citas religiosas del calendario sevillano.
La celebración adquiere este año una especial relevancia histórica, al cumplirse ocho décadas desde que, en 1946, el papa Pío XII proclamó a Nuestra Señora de los Reyes como principal Patrona ante Dios de la ciudad y de la Archidiócesis de Sevilla. La procesión y la posterior Eucaristía han vuelto así a articular una jornada que congrega a devotos procedentes tanto de la capital como de distintos puntos de la Archidiócesis.
Una jornada marcada por la Asunción y el patronazgo
La salida procesional ha precedido a la solemne Misa estacional de la Asunción de la Virgen, celebrada a la conclusión del recorrido y presidida por el arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses. La Eucaristía ha contado asimismo con la concelebración del arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa Mendieta.
Durante la celebración eucarística, y después del Credo, los miembros del Cabildo Catedral han protagonizado la tradicional manifestación del voto en defensa de la Mediación Universal de la bienaventurada Virgen María. El rito ha adquirido en esta ocasión una significación particular al coincidir con el centenario del acuerdo capitular adoptado el 7 de agosto de 1926, mediante el cual quedó aprobada la fórmula del voto y juramento que habría de realizarse durante la Misa de la Asunción.
El Altar de Plata recupera su protagonismo
Una de las principales novedades de los cultos de este agosto ha sido el regreso de las celebraciones al Altar de Plata después de su proceso de restauración. De este modo, uno de los espacios litúrgicos más representativos de la Catedral ha recuperado su función como escenario de las grandes celebraciones vinculadas a la Virgen de los Reyes.
La intervención no se ha limitado al conjunto de piezas de plata. El proyecto ha comprendido una recuperación integral de este sector del transepto, con actuaciones sobre los paramentos verticales, las bóvedas y las pinturas murales, además de los retablos de la Virgen de Belén y de la Asunción de Durango.
También han sido objeto de intervención el óculo de ‘La Ascensión’, de Arnao de Flandes, y la estructura de madera encargada de proporcionar soporte al altar. A estos trabajos se ha sumado la actuación sobre las históricas bambalinas de su dosel, completando una intervención de amplio alcance patrimonial.
El histórico terno blanco de castillos y leones
La otra gran novedad ha correspondido al ajuar de la Patrona. Durante la solemnidad, la Virgen de los Reyes ha lucido nuevamente el histórico terno blanco de castillos y leones, una de las piezas más singulares de su patrimonio textil, recientemente sometida a un proceso de conservación y restauración por parte del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH).
El conjunto, fechado en 1884, fue realizado por Rosa Gilart, bordadora vinculada al taller de cámara de Isabel II. Parte de sus elementos procede, además, de un traje de gala de la reina que posteriormente fue transformado para incorporarse al ajuar de la Virgen.
La pieza está confeccionada sobre raso de seda de color crudo, con hilos metálicos de plata sobredorada y una ornamentación característica en la que aparecen castillos y leones, junto con flores y encajes.
Los trabajos desarrollados por el IAPH han permitido intervenir sobre las alteraciones que afectaban al conjunto, entre ellas el oscurecimiento de los hilos metálicos y los problemas derivados de la corrosión. La actuación ha tenido como objetivo garantizar su conservación y hacer posible que vuelva a formar parte del culto.
Un terno estrechamente ligado a la historia del patronazgo
La elección de esta indumentaria para la solemnidad de este año presenta, además, una dimensión histórica especialmente significativa. El terno mantiene una estrecha vinculación con la proclamación del patronazgo de la Virgen de los Reyes, por lo que su regreso coincide precisamente con el 80 aniversario de aquel acontecimiento de 1946.
Fue entonces cuando el papa Pío XII proclamó a Nuestra Señora de los Reyes principal Patrona ante Dios de la ciudad y de la Archidiócesis de Sevilla, oficializando una devoción de profundas raíces históricas.
Según ha señalado el Cabildo Catedral, esta coincidencia dota a la procesión de este año de un significado particular: la Virgen ha vuelto a recorrer las calles del entorno de la Catedral ataviada con el histórico terno relacionado con aquella proclamación y después de la recuperación de dos elementos patrimoniales estrechamente vinculados a sus cultos, su ajuar y el Altar de Plata.
Los cultos continuarán hasta el 22 de agosto
La celebración del 15 de agosto no pone fin al programa de cultos dedicado a Nuestra Señora de los Reyes. Entre los días 16 y 22 de agosto se desarrollará la solemne octava en honor de la Patrona de Sevilla y su Archidiócesis en la Capilla Real, a las 08,00 horas.
La octava estará presidida por el canónigo chantre y capellán real, Manuel Cotrino Bautista, dentro de un ciclo de celebraciones que prolongará durante una semana la actividad cultual en torno a la Patrona.
El programa contempla asimismo un segundo besamanos el jueves 20 de agosto, de 19,00 a 23,00 horas, y el viernes 21, de 9,00 a 14,00 horas.
Finalmente, el sábado 22 de agosto se producirá la tradicional apertura de la urna de San Fernando, que podrá visitarse entre las 8,00 y las 13,30 horas. Con esta última cita concluirá el ciclo principal de cultos de agosto dedicado a Nuestra Señora de los Reyes y San Fernando, en unas jornadas en las que han convergido de manera singular devoción, memoria histórica y recuperación del patrimonio de la Catedral de Sevilla.





