El candelabro | ¿Y si septiembre también fuera mayo?

Hay preguntas que, cuando uno se las hace mirando a Córdoba, tienen una respuesta bastante sencilla.

¿Es septiembre un mes mariano?

Pues mire usted… después de echar un vistazo al calendario cofrade cordobés, va a ser que sí.

Siempre hemos considerado mayo como el mes de María por excelencia. Y razones no faltan. Mayo es flores, es primavera, es romería, es Rosario, es altar, es barrio y es Virgen.

Pero septiembre llega cada año con ganas de discutirle el título.

La Iglesia nos pone delante, en apenas unas semanas, algunas de las celebraciones marianas más importantes del calendario. Y Córdoba, que para estas cosas no necesita demasiadas excusas, las convierte en vida cofrade.

Comenzamos el día 8 con la Natividad de la Virgen María.

Es el día de la Fuensanta en Córdoba. Nuestra Señora de la Fuensanta, copatrona de la ciudad y patrona de las Cofradías, vuelve a ocupar un lugar especial en el corazón de los cordobeses.

Pero no está sola.

Septiembre también es tiempo de la Virgen de la Estrella, de la Virgen de la Piedad, y de Nuestra Señora de Villaviciosa, que tendrá además su salida procesional por las calles de San Lorenzo el día 13.

Y si miramos más allá de la capital, el mapa mariano de la provincia tampoco se queda corto. Septiembre se llena de pueblos que celebran a sus Vírgenes, Sierra, Salud, Remedios, Belén, Soterraño, Estrella, Valle… cada pueblo con su tradición, su historia y esa forma tan particular de llamar a María por el nombre con el que generaciones enteras aprendieron a quererla.

Después llega el 12 de septiembre. El Dulce Nombre de María. Día en que la Archicofradía de la Vera-Crux rinde fiesta a su Titular.

El Dulce Nombre de María. Un nombre que, para quien escribe estas líneas, tiene además un significado especialmente familiar. Porque María no es solamente una palabra que aparece en un calendario litúrgico. María también es el nombre de nuestras madres, de nuestras abuelas, de nuestras hermanas, de nuestras hijas, de tantas mujeres que han formado parte de nuestras vidas.

Y este año, además, el 12 de septiembre tendrá en Córdoba un significado muy especial.

Porque será el día en que María Santísima Nazarena vuelva al culto y a la veneración pública después de su restauración.

Qué hermosa coincidencia. La Nazarena regresando a casa precisamente en el día del Dulce Nombre de María.

Y la emoción no terminará ese día. Los días siguientes se le rendirá culto culminando el día 15, festividad de los Dolores de María.

Y aquí septiembre vuelve a demostrar que, en Córdoba, el calendario litúrgico y el calendario cofrade saben encontrarse de una manera especial.

Porque el 15 de septiembre la Iglesia nos invita a contemplar los Dolores de la Virgen.

María al pie de la Cruz. María permaneciendo junto a su Hijo cuando llega el dolor. Y Córdoba sabe mucho de Dolores.

Por eso septiembre tendrá este año una imagen especialmente esperada: la de la Nazarena de nuevo entre los suyos, en su Iglesia Hospital, en las calles de Córdoba en su Rosario Vespertino del día 19, en definitiva la Nazarena vuelve a Casa

Pero no será la única protagonista. Septiembre también nos llevará hasta Capuchinos, donde, también el día 19, la Divina Pastora volverá a convertirse en centro de las miradas y de las oraciones.

El 24 de septiembre, la Iglesia celebrará a Nuestra Señora de las Mercedes.

En Córdoba, esa celebración tiene un nombre propio: la Merced del Zumbacón.

Una devoción profundamente arraigada en nuestra ciudad y especialmente vinculada al barrio que la tiene como Reina. Una Virgen que, además, este año está viviendo una celebración muy especial con motivo de su aniversario.

Y el aniversario tendrá uno de sus momentos más esperados el próximo 17 de octubre, cuando Nuestra Señora de las Mercedes protagonice su salida extraordinaria.

Y todavía quedará una última gran cita.

Y cuando septiembre vaya tocando a su fin, llegará una de esas estampas que forman parte del paisaje sentimental de nuestra ciudad: la Virgen del Socorro recorriendo la Corredera el último domingo de septiembre.

Algo que nos recuerda a nuestra niñez, a nuestra infancia, a nuestra juventud….

Que sería del mes de septiembre sin la Virgen del Socorro por la Corredera…

Y quizá sea precisamente ahí donde septiembre nos deje su último mensaje.

Que las hermandades no vuelven simplemente a la actividad. En septiembre la Hermandades vuelven a la vida.

Después del paréntesis del verano, regresan las reuniones, los cultos, los ensayos, las igualás, los proyectos y las ilusiones. Las iglesias vuelven a tener movimiento. Los grupos vuelven a encontrarse. Las agendas empiezan a llenarse. Y Córdoba vuelve, poco a poco, a hablar de Cofradías.

Septiembre no es solamente el mes que viene después de agosto. Es un comienzo. Una vuelta. Una oportunidad para recuperar ilusiones y para reencontrarnos con nuestras hermandades.

Y qué bonito que ese regreso tenga a María como protagonista.

Fuensanta, Estrella, Piedad, Villaviciosa, Dulce Nombre, Nazarena, Dolores, Divina Pastora, Socorro, Merced,….

Distintos nombres, Distintas imágenes, Distintas hermandades. Una misma Madre.

Quizá por eso haya que mirar septiembre con otros ojos. Mayo seguirá siendo el mes de María por excelencia. Pero septiembre, al menos en Córdoba, también sabe mucho de Ella.

Porque si mayo es el mes en el que Córdoba se llena de flores para María, septiembre es el mes en el que Córdoba vuelve a encontrarse con Ella. Y eso, para un cofrade, también es volver a casa.

Hasta la próxima. Mientras tanto, seguiremos mirando nuestras Cofradías desde la luz de la Cera.