El Cristo de Burgos aprueba un nuevo moldurón y una peana de plata para el paso de Madre de Dios de la Palma

La Hermandad del Cristo de Burgos ha aprobado, en Cabildo General Extraordinario, la ejecución del proyecto de un nuevo moldurón y una nueva peana para el paso procesional de Madre de Dios de la Palma. La propuesta, diseñada por Javier Sánchez de los Reyes y cuya realización correrá a cargo de Orfebrería Ramón León, contempla un conjunto labrado en plata de ley, concebido desde los parámetros estéticos del manierismo y el Bajo Renacimiento, en consonancia con el carácter artístico que define el patrimonio de la corporación sevillana.

La intervención plantea una renovación de dos elementos fundamentales de la arquitectura del paso, con un diseño que combina referencias históricas, ornamentación minuciosa y soluciones técnicas de notable complejidad. El proyecto toma como inspiración modelos del patrimonio artístico sevillano y recurre a motivos religiosos y decorativos que enlazan la orfebrería con la tradición iconográfica de la Hermandad.

Un moldurón inspirado en la custodia de Arfe

El nuevo moldurón se concibe como un entablamento arquitectónico inspirado en la custodia de Arfe de la Catedral de Sevilla. Su estructura se organiza en tres partes diferenciadas: arquitrabe, friso abombado y cornisa, con ingletes situados a la altura de los ejes de los varales. La disposición de estos elementos persigue reforzar la lectura arquitectónica del conjunto y acentuar su vinculación con las formas artísticas del Renacimiento.

Uno de los aspectos más destacados será la decoración del friso, que incorporará un minucioso trabajo de bajorrelieve. En él se dispondrán cartelas destinadas a representar las letanías del Santo Rosario, integrando así el contenido devocional en la propia ornamentación del paso. El repertorio decorativo permitirá unir la riqueza formal de la plata con referencias marianas, en una composición en la que cada elemento contribuirá a la unidad estética de la pieza.

El proyecto se completa con cuatro maniguetas de elegante perfil, que incluirán incrustaciones de madera de limoncillo. Este detalle introduce un contraste material dentro del conjunto y añade un matiz artesanal a una obra concebida principalmente en plata de ley.

Una peana de inspiración renacentista

La nueva peana destaca por la pureza de sus líneas y su marcada impronta renacentista. El cuerpo inferior presenta un perfil convexo y se estructura mediante ménsulas talladas a dos caras, que dividen la superficie en distintos casetones. La decoración se sitúa en el mismo plano que las ménsulas, mientras que el fondo queda retranqueado un centímetro, una solución técnica destinada a realzar los motivos ornamentales y generar una mayor profundidad visual.

Esta disposición reproduce, mediante el trabajo de la orfebrería, el efecto de los casetones característicos de los artesonados renacentistas de madera. La ejecución requiere una labor especialmente precisa, ya que el relieve no depende únicamente de la decoración aplicada, sino también de la relación entre los distintos planos que conforman la estructura.

El cuerpo superior mantendrá el mismo planteamiento ornamental, aunque adoptará un perfil cóncavo. En los centros se dispondrán cartelas cuyos escudos o representaciones todavía están por determinar, por lo que ese apartado iconográfico queda pendiente de concreción. La combinación de los perfiles convexo y cóncavo permitirá articular visualmente los dos cuerpos de la peana, manteniendo la continuidad estilística del proyecto.

La pieza quedará rematada por un entablamento cuyo friso incorporará textos del Stabat Mater, la secuencia poética y devocional dedicada al sufrimiento de la Virgen María junto a la cruz. Su inclusión añade una dimensión religiosa al programa ornamental y vincula la decoración de la peana con la contemplación de los dolores de la Madre de Dios.

Una sobrepeana con posibilidad de uso independiente

El proyecto contempla, además, la realización de una sobrepeana de perfil cóncavo, enriquecida mediante ménsulas y diseñada para que pueda utilizarse de manera independiente. Esta característica amplía las posibilidades funcionales del conjunto, al permitir que el elemento tenga un uso propio sin depender necesariamente de la estructura principal.

La ejecución conjunta del moldurón, la peana y la sobrepeana permitirá dotar al paso procesional de Madre de Dios de la Palma de una nueva configuración ornamental, articulada mediante referencias al patrimonio histórico, la arquitectura renacentista y la iconografía mariana. Con el respaldo del Cabildo General Extraordinario, la Hermandad da luz verde a un proyecto que reúne el diseño de Javier Sánchez de los Reyes y la labor especializada de Orfebrería Ramón León, con la plata de ley como material principal y el manierismo como hilo conductor de su lenguaje artístico.