Más tarde de lo que suele ser habitual, en la noche del 27 de febrero tuvo lugar la presentación del cartel anunciador de la Semana Santa 2021 de la localidad jienense de Bailén. El acto se desarrolló en la Casa de la Cultura, fue presentado por Luisa Martínez Expósito, secretaria de la Unión Local de Cofradías y fue presidido por el presidente de la Unión Local de Cofradías, Fernando Muñoz; el capellán de las Hermandades, Manuel Sánchez; y la concejala de cultura, María Teresa Risueño.

Como explicó Fernando Muñoz, “este año el cartel sería organizado y presentado por la Unión y no por la Hermandad que hubiera sido protagonista, como viene siendo tradicional”.

Después, D. Manuel Sánchez invitó a la gente “a vivir desde el corazón esta Semana Santa, en la que el amor de Dios se manifiesta de una forma muy especial” y a que “viviéramos intensamente la Cuaresma”. En representación del Ayuntamiento, asistió la concejala de cultura María Teresa Risueño.
Seguidamente, Ana Carmona cantó una saeta escrita por el autor local Francisco Antonio Linares. A continuación, se descubrió el cartel de Semana Santa 2021, basado en una composición fotográfica realizada por Isabel Merino Reyes, la cual describió el mismo:

“Desde que se me concedió, el importante honor de ser la mano que ilustrara el cartel cofrade más significativo del año, he intentado plasmar los cofrades como yo, lo que estamos viviendo en estos tiempos. Y por eso decidí, antes de nada, que la textura blanca del humo del incienso emana de un plateado incensario, sería el rasgo principal que caracterizaría la composición.
Un blanco puro, representativo de la sanidad y la ciencia al que quiero hacer un pequeño guiño por esa labor tan importante que llevan a cabo. Un humo que no deja ver con una nitidez completa la imagen que detrás se puede apreciar, parecido a lo que hoy vivimos en la realidad.
Una representación de Jesucristo de carne y hueso que nos recuerde que fue un hombre de verdad, que no es un trozo de escayola, barro o madera y que todas esas representaciones desembocan en un mismo ser. Una corona de rey, pero no una cualquiera; una corona de espinas, de pasión y muerte que, insertada en sus sienes, refleja el dolor, la humillación y la burla de un sufrimiento vaticinado y acatado por ser hijo de Dios.

Y unas manos, las de María. Las manos de una madre, manos que cuidan, protegen y miman. Y una mirada hacia el cielo. Una mirada hacia la resurrección. Una mirada de esperanza, la que nunca se debe perder y que siempre nos ha de acompañar, pues todo esto pasará y volveremos a la normalidad.”

Para finalizar el acto, salió nuevamente Ana Carmona acompañada de Jaci Cózar al piano y de Sergio Durán al tambor, deleitando al público con la marcha “Costalero”.




