A contracorriente | El no por sistema en el entorno macareno

Primero fue Cruyff, luego llegaron Mourinho y Guardiola, mientras que la versión 2.2 es Luis Enrique. El denominador común, la forma de manejar el entorno de los clubes donde han ejercido. Hasta el punto que el genio holandés le dio al ‘entorno’ su carta particular de naturaleza.

Así, quien controla el entorno controla el relato. Y, por tanto, maneja la situación a su antojo, hacia dónde y de la manera que quiere. Lo que viene siendo, como dijo Guardiola del Special One, “el puto amo”.

Pues eso se aplica a la perfección a las cofradías. Si bien, ni de lejos con la destreza de los maestros fundadores del entorno. Pero le ponen su empeño, por ejemplo, algunas bandas para conseguir contratos o desprestigiar a las que “rivalizan” con ellas. Algunos medios para colocar a sus amigos, por medio de campañas que de código deontológico tienen lo que el huevo a la castaña.

Y luego está el entorno de La Macarena, que es más crítico que el del Barcelona con la conservación del ADN y que el del Madrid si no gana títulos. Tanto es así que toda la insurrección contra la actual junta de gobierno que ordenó la, a la postre, polémica intervención a la Esperanza ha escalado un poco más.

Ahora, desde un tumultuoso grupo de WhatsApp se pide a los hermanos que voten que no a la restauración que se debatirá en el próximo cabildo extraordinario. Con las excusas disfrazadas de argumentos que se pongan, lo que se persigue es el no por sistema y que el final del mandato del todavía hermano mayor tenga el mayor sonrojo y escarnio posibles.

Es así de sencillo, cortito y al pie. Lo mismo que en el fútbol, soy de tal o cual y tu eres el rival y lo que hagas mal estará. Eso es un resumen, pero es lo que hay, entorno, barullo y malas artes dentro, eso sí, de una comunidad de hermanos.