A contracorriente | La sorprendente solución del presidente del Consejo de Sevilla

Paco Vélez. Foto: Consejo de Hermandades y Cofradías de Sevilla

Enciendes la tele. Es hora del informativo. Vas cambindo de cadena, pero en todas lo mismo, las mismas noticias repetidas con el tenue maquillaje de la línea editorial, que pretende camuflar la fotocopia y contentar al que paga. 

Pero más allá de ese páramo inane, con lo que te muestran (una leve parte del todo) te da para pensar, en manos de quiénes estamos. Algo que no pasa solo en la política, sino que transita desde el presidente de una comunidad de vecinos hasta casi cualquier hermano mayor. 

Cualquiera tiene una idea feliz y es capaz de naturalizar el absurdo con el punto de soberbia necesario para que suene en los oídos ajenos como algo solvente. Y en ese universo de ideas felices, la penúltima (siempre hay una más) la ha dado el presidente del Consejo de Sevilla. 

El paso de Francisco Vélez por la institución será recordado por haber sido del gusto de los que ostentan el poder y, entre otras, probablemente por no haber conseguido eso del número cerrado de nazarenos. 

Para ello, Vélez ha propuesto una solución sorprendente, establecer un tiempo de carencia para entrar a formar parte del cortejo a los nuevos hermanos. Ha sido en Mediodía Sevilla donde lo ha deslizado, aunque se ha corregido a sí mismo al recordar el vaticinio de Juanma Moreno sobre la mengua de niños en Andalucía y, por tanto, ya mismo la cantera de las hermandades será menor. 

Sea como fuere, la propuesta no parece qur vaya a llegar a ninguna parte, como tantas otras que vemos en los informativos a los que ya apenas atendemos. Con estos mimbres tenemos que hacer la silla, pero no como las del Ikea que son suecas, sino que hay que encargársela a uno de aquí para que no se enfaden los amigos de Velez (los que lo llaman Paco), Paquili y López de Paz.