A contracorriente | Pasos prestados

A la Magna de Córdoba le quedan tres meses como tres soles, aunque sol -lo que se dice sol- habrá mucho con todo el verano de por medio. Otra cosa es que, para mediados de octubre con el primer otoño en marcha, la lluvia quiera sumarse a la fiesta de pasos en procesión. 

Nada de eso es descartable, como tampoco que -a la vista del panorama patrimonial cordobés, en plena fase de construcción en la mayor parte de los casos- se pidan pasos prestados. Ciertamente, es difícil que te cedan uno de misterio para la ocasión. Son complejos de reutilizar y sorprendería que haya hermandades que quieran ver agujeros nuevos en la madera.

Más sencillos de ceder son los palios, máxime cuando de los cuatro que procesionarán en la Magna hay uno y medio terminado. Eso lleva a una reflexión más profunda que la del préstamo. Y es que lo que se va a mostrar al exterior, en Canal Sur como se encargaron de repetir hasta la saciedad en la presentación político-sacerdotal del acto, es una Semana Santa a medio construir.

Ejemplos de ellos hay muchos. Basta con coger la lista y evocar muchos de los pasos que saldrán ese día, más de treinta. Se podrían poner ejemplos, pero la sensibilidad del cofrade es alta y el hecho de que estén a medio hacer no es intrínsecamente malo. Todo lo contrario, significa que se están haciendo cosas, aunque también que se hicieron mal -o no se hicieron- en el pasado.

La Magna podría llevar por título la de ‘los pasos prestados’ o la de ‘en construcción’. También podría ser la de la ausencia de necesidad, pero de eventos prescindibles hay muchos más ejemplos, como el de los encuentros diocesanos.