Alberto Álvarez: «Rompí a llorar porque faltaban horas para el día más bonito del año (Domingo de Ramos) y, en mi opinión, lo mejor que le podía pasar a la banda era que lloviera»

Alberto Álvarez: (Tras la última salida procesional con Torreblanca) «Estábamos todos serios, todos hundidos y un compañero dijo: bueno esto es lo que queríais (…) Es la expresión de la división o el mal ambiente que podía haber en la banda en ese momento»

Javi Cebrero sobre la ruptura de la banda con el Carmen Doloroso: «Me sentí ignorado cuando un grupo de hermanos encargó una marcha a Pasión de Linares y no se acordaron de «A Jesús por María»

El programa cofrade de 101Tv, «Al cielo» ha repasado la trayectoria reciente de la Agrupación Musical Virgen de los Reyes de la mano de tres de sus principales protagonistas; Antonio Velasco, Javier Cebrero y Alberto Álvarez, Director, Director Musical y responsable de Comunicación y responsable de la Redes Sociales de la formación sevillana, respectivamente. Entre los temas más comentados destacan «la debacle», que supuso la ruptura de la banda con las hermandades de Torreblanca y El Carmen, el auge actual de la formación y el futuro que tiene ante sí esta banda señera de la Semana Santa sevillana.

En la primera parte del programa, Alberto Álvarez, ha descrito los problemas surgidos en torno a la formación sevillana en momentos marcados, como el último Sábado de Pasión que la propia banda tuvo la oportunidad de acompañar a la Hermandad de Torreblanca. Durante la intervención el integrante de la agrupación ha reconocido las vicisitudes vividas ante una crisis que agravó el estado de la formación musical sevillana, tras la separación de las hermandades de Los Gitanos, primero y de Torreblanca, San Esteban y, finalmente, el Carmen, más tarde.

«Llegamos al Sábado de Pasión (2018) y yo lo recuerdo como un desastre musical en todos los aspectos, recuerdo un solo de trompeta hecho por una trompeta haciendo de corneta en «Aurora de Resurrección», recuerdo fallos de concentración, recuerdo una banda que no suena compacta y recuerdo que a la altura del campo de fútbol miré al Señor y miré al misterio, que iba precioso con lirio, y recuerdo que lo vi más bonito que nunca porque en ese momento supe que no íbamos a volver» ha sentenciado Álvarez, quien también ha reconocido que «hay un momento tristísimo al terminar la estación de penitencia».

Asimismo, se ha referido a este hecho a través de una metáfora referida a un conocidísimo grupo musical. «Dicen que siempre se ha contado que la Oreja de Van Gogh tiene una escena en un en un ascensor en el que ellos se miran y son plenamente conscientes de que todo ha terminado, pues nosotros allí en el en el parking donde habíamos dejado los coches, recuerdo que estaba Jesús desenroscando el banderín cuando apareció otro compañero, estábamos todos serios, todos hundidos, por lo que habíamos hecho, y otro compañero dijo; bueno, esto es lo que queríais». Esto denota, en palabras de Alberto Álvarez, «la expresión del hecho de la división o el mal ambiente que podía haber en la banda en ese momento».

Posteriormente, Álvarez ha reconocido el mal trago de aquellos años a nivel personal también a través de una anécdota la noche previa al Domingo de Ramos. «Llegué a casa rompía a llorar rompí a llorar, subí en el ascensor, me vi con el traje aquel rojo y prácticamente me sentí ridículo, porque faltaban horas para el día más bonito del año y en mi opinión lo mejor que le podía pasar a la banda era que lloviera».

Así pues, el integrante se ha referido respecto a la conexión actual con la Hermandad de Torreblanca como una relación fluida. «Creo que además es un grandísimo momento porque ellos llevan a una magnífica banda y nosotros tenemos un contrato con el que somos plenamente felices en el divino perdón de Alcosa».

En cuanto al capítulo referente a la salida de la Cofradía del Carmen Doloroso, Javier Cebrero ha reconocido que «me sentí ignorado cuando un grupo de hermanos encargó una marcha a Pasión de Linares y no se acordaron de A Jesús por María». Aunque reconoce, también haberse resarcido en la Extraordinaria del Resucitado de Sevilla cuando se tocó la marcha «Recuérdame», de Torres Simón, y «A Jesús por María», de su propia autoría, frente a la Iglesia del Omnium Sanctorum, sede de la Hermandad del Carmen.

«En el fondo de los pensamientos y las sensaciones siempre piensas en todo lo que podrías haber hecho mejor. Sea merecida no se merecida a la salida, siempre las cosas se pueden hacer mejor y me da mucha pena y mucha envidia sana ver cómo son otros los compañeros que le ponen su música y no soy yo», ha subrayado Cebrero.