La mañana del primer domingo de octubre quedará marcada en la memoria de Alcosa como una jornada histórica para la Hermandad del Señor del Divino Perdón, que conmemoró su 25 aniversario fundacional con una salida extraordinaria que llenó de devoción las calles del barrio. La imagen de Navarro Arteaga volvió a procesionar ante sus fieles, esta vez sobre el imponente paso de Francis Verdugo, en un recorrido que combinó tradición, solemnidad y emotividad.
Una salida extraordinaria para un barrio volcado
Desde primeras horas, los vecinos se agolparon en los laterales del itinerario para acompañar al Señor en un día que reunía todas las expectativas. La procesión, organizada con mimo y precisión, mostró al Nazareno en solitario, con su nueva túnica, evocando los primeros años de la hermandad y su labor evangelizadora en uno de los barrios más poblados del extrarradio sevillano.
El Sol de octubre, intenso y brillante, no disuadió a los fieles, que prefirieron situarse a pie de calle, expuestos a la luz directa, antes que perder detalle de cada instante de la procesión. Cada paso, cada mirada hacia la imagen, cada instante del recorrido se convirtió en una manifestación de afecto y devoción hacia el Señor del Divino Perdón.
Música, arte y devoción
La novedad más destacada de esta salida fue la incorporación de la Agrupación Musical de la Encarnación de San Benito, que interpretó un repertorio de composiciones clásicas, aportando solemnidad y armonía al paso. La imagen avanzó con elegancia, guiada por la cuadrilla de costaleros dirigida por Juanma Cantero, que afrontaba un intenso fin de semana tras la salida de la Esperanza hasta el Polígono Sur el día anterior. La colaboración de costaleros de Triana bajo las trabajaderas del paso contribuyó a un porte uniforme y lleno de cadencia, digno de un aniversario tan señalado.

El paso del Nazareno fue acompañado por hermandades vecinas, como el Cerro, y las corporaciones del Viernes de Dolores y del Sábado de Pasión, fortaleciendo la sensación de unidad y fraternidad que caracteriza a la Semana Santa sevillana. La Hermandad de Torreblanca se sumó a los actos instalando una alfombra de sal en un tramo del itinerario, como gesto de respeto y colaboración.
Momentos que quedarán en la memoria
Uno de los momentos más emotivos se vivió frente a la residencia cercana a la sede canónica, donde residentes y familiares aguardaban la llegada de la imagen. La procesión, en ese instante, se convirtió en un acto de cercanía y evangelización, acercando la fe y el consuelo de Cristo a quienes más lo necesitan en su día a día.
Entre los asistentes se pudo ver al autor de la imagen, así como al creador de la dolorosa y del misterio estrenado este año, quienes acompañaron a la hermandad en la celebración de un aniversario que simboliza tanto la memoria histórica como la proyección de futuro de la corporación.
Clausura de la procesión y continuidad de las celebraciones
La procesión del Señor del Divino Perdón concluyó pasadas las tres de la tarde, cerrando una jornada marcada por el fervor, la elegancia y la participación del barrio. Este 25 aniversario no solo conmemora la historia de la hermandad, sino que también marca la antesala de la próxima salida de la Virgen de la Purísima Concepción en diciembre, que continuará el programa de celebraciones de un año extraordinario.
Con esta conmemoración, la Hermandad del Señor del Divino Perdón reafirma su papel en la vida de Alcosa, consolidando un vínculo indisoluble entre fe, comunidad y tradición, y dejando claro que su historia y su devoción siguen creciendo paso a paso, calle a calle, entre sus vecinos y hermanos.





