Alejandro Pérez Portí: «El Dulce Nombre es una agrupación con unas ganas inmensas de llevar su música a cada rincón que nos quieren, es un grupo muy trabajador»

Granada es una ciudad que goza de un gran nivel en lo que a formaciones musicales se refiere, que han logrado superar una época tan difícil como lo fue la pandemia.

La Agrupación Musical del Dulce Nombre de Jesús de Granada capital nace en mayo del año 2004 a partir de la antigua Agrupación Musical Luz Casanova, fundada en 1994, gracias al hermanamiento y unión de esta formación con la Cofradía del Señor de la Humildad, Soledad de Nuestra Señora y Dulce Nombre de Jesús del popular barrio granadino del Realejo. Fue en la Semana Santa de 2005 cuando la Agrupación realizó por primera vez su Estación de Penitencia tras el Señor de la Humildad, conocido popularmente como “La Cañilla”, en el Martes Santo granadino.

La formación cuenta con dos trabajos discográficos, “Sueños de Humildad”, presentado en marzo de 2007 y «La Humildad», presentado en febrero de 2016. Durante estos años la agrupación ha dado forma a un característico estilo propio, con un amplio elenco de marchas procesionales propias, destacando obras como “Al Señor de la Cañilla”, “En tu Amargura”, “Mi Dulce Nombre”, “Amor a una Madre”, “Leyendas de Humildad”, “Eres mi luz” o “El Sacramento de Nuestra Fe”, pero siempre acompañando del gusto por las marchas clásicas de agrupación. Históricamente, los inconfundibles sones del Dulce Nombre han sonado en Granada capital tras hermandades como el Cautivo, Ferroviarios, los Estudiantes y, por supuesto, la Hermandad de la Cañilla, a la que pertenecen y acompañan cada Martes Santo. Además, la banda ha llevado sus acordes a otros puntos de la geografía, como Almería, Jaén, Sevilla, Málaga o Cádiz.

En la actualidad la formación ronda los 70 componentes, está presidida por Daniel Polaino Gómez y la labor musical es llevada actualmente por Ignacio José García Pérez y Alejandro Pérez Portí. Este último ha tenido la gentileza de dedicarnos su tiempo para poder conversar sobre el momento actual tanto de la banda que dirige como de la música cofrade en general, así como compartir con nuestros lectores distintas vivencias que ha podido experimentar durante su andadura en este hermoso mundo.

Alejandro Pérez Portí nace el 31 de diciembre de 2001 en Granada, especializándose en el trombón, además de recibir formación en composición y dirección. Ha pertenecido a bandas como el Despojado de Granada, la Asociación Musical Villa de Gójar, la Banda de Música de los Dolores de Granada y la Banda de Música de Huétor Vega, además de ser director de la Banda de Cornetas y Tambores Santísimo Cristo de la Expiración durante tres años, dónde compone dos marchas tituladas “El Fin” y “La llamada”. Desde el 29 de noviembre de 2022 hasta la actualidad es director de la Agrupación Musical Dulce Nombre de Jesús, de la capital granadina de la que destaca la composición junto a Elías Santiago Vico “En Tu Amargura…”.

«Lo bonito de la música es poder disfrutar de todas sin necesidad de que tu banda sea mala porque yo quiero a la de al lado. Es absurdo y ridículo.»
  • Alejandro, en primer lugar, gracias por concedernos esta entrevista. ¿De dónde le viene la pasión por la música y por la Semana Santa?

Sin duda alguna de mi familia, ir de pequeño con mis padres a ver procesiones por Granada, organizar el itinerario con mi padre para poder ver todas las procesiones, el esfuerzo y la ilusión de mi madre por ir a verme en cada actuación y tener a mi hermano a mi lado en cada proyecto que afronto, aunque por descontado me quedo yendo por Úbeda de la mano de mi abuelo Miguel, al que cariñosamente conocíamos como el abuelo Pérez, que aparte de llevarme a ver procesiones me regaló unas baquetas de tambor con las cuales iba por la calle muy ilusionado y eso que nunca llegué a tocar el tambor.

  • A pesar de su juventud, posee un destacado historial en la música cofrade. ¿Qué ha aprendido de este mundillo en estos años?

Desde el principio he aprendido, o al menos lo he intentado, de la gente que me ha rodeado, pero me quedo con que lo importante en este mundillo es el disfrute del músico, buscar la ilusión por completar objetivos, intentar que la gente disfrute en cada ensayo y tenga ganas de venir al siguiente y sobre todo, que el esfuerzo, sacrificio y el trabajo diario es el que da calidad y permite asumir proyectos cada vez más grandes.

  • Para quien no conozca al Dulce Nombre… ¿cómo describiría a la agrupación?

El Dulce Nombre es una agrupación con unas ganas inmensas de llevar su música a cada rincón que nos quieren, es un grupo muy trabajador con ganas de superarse día a día y sobre todo reconocible musicalmente.

  • Llega usted a la dirección del Dulce Nombre en 2022. ¿Qué imagen tenía de la banda desde fuera, y cómo ha cambiado ahora que la conoce desde dentro?

Siempre la impresión fue de una banda superviviente, quizás que se han creído menos de lo que realmente son y han sido, quizás alguna vez infravalorados y quizás otras que no han sabido valorar lo conseguido. Con todo esto siempre ha sido una banda referente y creo que a día de hoy lo seguimos siendo.

  • ¿Qué se encontró al llegar a la banda, y en qué piensa que ha avanzado en este período de tiempo?

Me encontré una banda prácticamente sin experiencia pero con una ilusión enorme por trabajar y crecer, gracias a esto último creo que el resultado de la Semana Santa de 2023 fue relativamente bueno en el que al menos yo, salí satisfecho. Pienso que el avance a cada actuación es bastante notable en varios aspectos, una banda cada vez más matizada, con más rango de dinámica y más conocimiento de las obras que se interpretan e incluso añadiendo fraseos de grupo a las melodías interpretadas. Con la importancia de mantener al grupo con el que empecé sin duda alguna traerá alegrías porque el avance técnico individual está siendo grande y de corazón espero que así siga.

  • Comparte usted dirección musical con alguien tan importante en el ámbito musical cofrade como Ignacio García Pérez. ¿Cómo se coordinan entre ustedes, y qué tal es la experiencia de compartir el cargo con él?

Para mí es todo un honor compartir este proyecto con alguien quien, aparte de ser un gran amigo, es todo un ejemplo a seguir. Quizás es la única persona con la que me sabría compaginar en este cargo porque me enseña día a día un trabajo en el que él tiene una amplia experiencia y que además es una garantía del buen camino a seguir en cuanto a línea de trabajo se refiere. Ignacio es una persona que admiro desde el día que lo conocí, siendo él mi director en el Despojado y en el cuál me fui fijando para poder crear mi propio camino, por suerte nuestros caminos se han vuelto a encontrar.

«La cultura se apoya con actos, tiempo e inversión, no con palabras»
  • La formación posee un amplio elenco de marchas procesionales propias. ¿Cómo definiría ese estilo personal del Dulce Nombre?

El estilo de la banda siempre ha sido clásico, con largas melodías pegadizas sumado a las nuevas marchas que vienen a romper con los oyentes. Son marchas de un carácter más sorprendente que queremos que haga que el público tenga ganas de volver a escucharlas. Buscamos marchas con motivos novedosos, efectos y representaciones musicales que hacen que se nos venga a la mente las hermandades a las que acompañamos ya que un estilo no deja de ser un “cuento” a través de la historia de la banda.

Con muchísima ilusión y sabiendo que los músicos han dado un gran salto de calidad que hará que este año disfrutemos más si cabe de los sones.

  • La banda ha estrenado tres marchas en este curso, incluida una de su autoría. Cuéntenos un poco más sobre estos estrenos y sobre dónde le gustaría escucharlos en Semana Santa.

Me gustaría que los tres estrenos triunfaran ya que es nuestra apuesta musical de este año. Cualquier sitio especial para una hermandad es especial para nosotros también así que me encantaría que sonaran ahí. Hablando de Granada, la salida, Ganivet, encierro… igual hasta las escuchamos ahí. De momento solo puedo adelantar que dos de ellas son las más pedidas en cruceta.

«Siento que las bandas están algo desamparadas en cuanto a las “altas esferas” de la ciudad se refieren, luchas incansables para que la banda pueda ensayar, protocolos que fallan desde el primer momento y no acaban teniendo soluciones»
  • ¿Se sienten justamente reconocidos en su ciudad?

En cuanto al público es un sí rotundo, además cada vez más. A cada actuación sentimos el cariño del sitio al que vamos como por ejemplo en Santo Domingo con nuestra hermandad, el concierto que dimos para la hermandad de la Lanzada de Granada con un público muy agradecido. Todas estas cosas hacen que la banda se sienta como en casa y un nivel muy alto. Desde luego, la música sin su público no significaría absolutamente nada.

En cuanto a los trabajadores que nos rodean también nos sentimos reconocidos, la gran labor de los fotógrafos que en Granada con muy alta calidad plasman los sueños que vivimos diariamente y que además nos envían las fotos que nos hacen, todos los medios de comunicación que dais voz a nuestro trabajo y todas las personas que se dedican a las redes sociales. Creo que entre todos estos colectivos hacéis que la vida de la banda sea aún más bonita de lo que ya es.

Sin embargo, siento que las bandas están algo desamparadas en cuanto a las “altas esferas” de la ciudad se refieren, luchas incansables para que la banda pueda ensayar, protocolos que fallan desde el primer momento y no acaban teniendo soluciones o si las hubiera, tenemos que ser las bandas o hermandades las encargadas de solucionar problemas o faltas de previsión que no nos competen. Pongo de ejemplo la magna granadina, una magna que salió adelante y exitosa gracias a cada hermandad y banda que se dejaron tantísimo tiempo en hacer cosas que eran errores desde arriba. Inestabilidad en las decisiones como darnos permiso para acompañar al Santísimo Cristo de la Lanzada en su traslado a la Catedral y días antes prohibirnos hacerlo por parte del Ayuntamiento. Sinceramente creo que la cultura se apoya con actos, tiempo e inversión, no con palabras.

  • ¿Y se sienten valorados fuera de las fronteras de Granada?

Desde luego que sí, esto vuelve a ser otro sí rotundo. Ver como los ciudadanos de los sitios a los que vamos se echan a la calle, conocen nuestras marchas y las que no preguntan por ellas para poder volver a escucharlas, eso es algo que a mí me llena de orgullo porque significa que el trabajo que hacemos va por buen camino. Una de las cosas que más me gustan es cuando la gente se acerca para preguntarme sobre la banda y sobre si volveremos a ese sitio. El reciente concierto de la hermandad del huerto de Archidona en la que el público fue tan entregado que se llegó a levantar ¡hasta cuatro veces! a aplaudir es otra de las cosas que siempre guardaré con cariño.

  • Cuénteme una virtud y algo en lo que su banda tenga margen de mejora.

Las virtudes son varias, pero me quedaré con dos. La primera de ellas es el resultado grupal en las interpretaciones, una banda que poco a poco va a más, que creo que suena compacta y afinada y sobre todo con unos matices llevados al extremo con los que intentamos tener al público enganchado para que de esta manera exprimir más las marchas emotivas, las grandes melodías o los grandes efectos que tienen las marchas actuales. La segunda virtud que me gustaría resaltar son los valores de la gente de la banda. La valentía y asumir el riesgo de la trompetería primera sea cual sea la situación. La eficacia de la trompetería segunda. El gran compromiso y evolución de la trompetería tercera, aunque debo decir que por este grupo siento debilidad porque es el primer grupo que he formado desde cero en esta formación. La calidad de los bajos. El incesable compromiso de la cornetería y su gran avance técnico. El trabajo diario de la percusión. La elegancia de banderas y escoltas. Y como no podía ser de otra forma, el grupo que parece no existir de puertas hacia afuera pero que hace que la banda funcione cada día, los vocales. Antonio, Felipe, Sergio, Fani y Lorena, que están para absolutamente cualquier labor y que además la resuelven siempre con delicadeza y rapidez. Que sería de las bandas sin estas personas…

La parte por mejorar vendrá año a año, con paciencia, esfuerzo y sacrificio. Mejorando aspectos técnicos individuales y trabajando algunas cuestiones grupales cada vez de más exigencia.

  • La Semana Santa de 2023 fue su primera al frente de la formación. ¿Con qué momentos se queda?

Hay bastantes momentos especiales que se viven en la calle, uno de ellos es cada vez que los músicos hacen que no sepa disimular una sonrisa desde delante de la formación, suele ser por un piano que vaya excesivamente piano y buscar un cambio de dinámica hacia un fuerte que rompa con el matiz anterior. Cada vez que toman esos riesgos no puedo evitar sonreír por el orgullo que me produce trabajar con ellos. En cuanto a momentos concretos me quedo con dos. La emoción del encierro del Martes Santo sabiendo que culminaba con éxito el trabajo de tanto tiempo y ver a padres y abuelos acompañando a los niños de Granada mientras ven o llevan al “facundillo” el Domingo de Resurrección. Para mí ahí, todo cobra sentido.

«Me encanta el uso de redes sociales para hacer llegar la cultura a todos sitios. Gracias a este fenómeno podemos estar actualizados de la actualidad cofrade tanto de bandas y hermandades»
  • Posteriormente vino la Magna acompañando a su titular cristífero. ¿Qué valoración hace del acontecimiento en general, y de la actuación de la banda en particular? ¿Qué valoración recibieron entonces?

Creo que el resultado fue bastante bueno gracias a que la ciudad se volcó para que saliera bien, eso sí, a viento y marea.

La actuación de la banda estuvo sin dudas a la altura y así nos lo hizo saber tanto nuestra hermandad, que es el mejor público que podemos tener, como los espectadores de la magna. Sin embargo, creo que solo fue un punto de partida para el proyecto musical de la banda y cada vez iremos a más.

  • ¿Qué momento de esta Semana Santa de 2024 espera usted y su banda con especial anhelo?

Sin duda alguna el Martes Santo con la Humildad en Granada, de principio a fin. Aunque yo me quedo con el encierro sin duda. Es el momento que más disfruto en toda la Semana Santa, donde ya por fin libero la presión. Otro de los momentos que me parecen más especiales de la Semana Santa granadina es acompañar al Facundillo, ver a los niños tan ilusionados con el Dulce Nombre y su banda y a padres y abuelos felices de ver a sus hijos disfrutar, toda Granada crece con el Dulce Nombre y su banda.

  • ¿Qué proyecto tiene para la banda de cara al medio y largo plazo? ¿Cómo le gustaría ver a la formación dentro de unos años?

De cara a medio plazo asentar el nuevo estilo de la formación y su calidad y estoy convencido de que tarde o temprano estaremos más días en Granada. Fuera de lo musical hay un documental que llevamos ya un año grabando y que seguimos en ellos “DULCE NOMBRE… La historia como nunca te la han contado…” donde se enseñará como se trabaja, nuestros momentos más personales, la magna, la Semana Santa, en definitiva, todo. El año que viene será un año muy especial para nosotros porque cumplimos 30 años de historia y será un año donde más que nunca los músicos serán los protagonistas.

 Y a largo plazo hay proyectos muy ambiciosos que no me dejan contar pero que desde el año que viene empezarán a llevarse a cabo. Diría que entre ellos están 3 de los proyectos más ambiciosos que puede haber.

  • ¿Qué le da Granada al Dulce Nombre, y el Dulce Nombre a Granada?

Granada al Dulce Nombre le da su público, su cariño y su respeto y el Dulce Nombre a Granada cultura y una labor social más que importante.

«Es posible que en los últimos años se esté perdiendo la diferenciación de estilos y no solo entre cornetas y tambores y agrupaciones sino entre los mismos estilos de las agrupaciones también»
  • Las redes sociales son una cuestión de actualidad diaria, también para las bandas. ¿Cree que hay formaciones que abusan del marketing a través de las mismas?

Yo no puedo esconderme, me encanta el uso de redes sociales para hacer llegar la cultura a todos sitios. Gracias a este fenómeno podemos estar actualizados de la actualidad cofrade tanto de bandas y hermandades. Creo que de momento estas estrategias no solo funcionan, sino que además acercan al público a las bandas o hermandades que de algún modo demuestra que no son entidades intocables sino que son un grupo de personas con las que interactuar sin ningún problema.

  • Hablemos ahora sobre la música cofrade en general. Granada es una ciudad rica en bandas ¿Cómo valora el momento de las bandas de la ciudad?

Creo que hay demasiadas bandas para los músicos que hay en la ciudad, espero que con el tiempo y cada banda haciendo un buen trabajo de formación podremos dotar a la ciudad de unas bandas cada vez más cualificadas y que por suerte tenemos grandes estilos en la ciudad.

  • ¿Viven las bandas de cornetas y las agrupaciones una época dorada en la actualidad en cuanto a calidad y riqueza musical?

Yo pienso que sí, se mezcla el trabajo y camino a seguir que dejaron los antiguos directores con el conocimiento y medios de los nuevos y hacen que se demuestre que la música cofrade es un bien cultural de nuestro país al igual que puede serlo una orquesta profesional.

  • ¿Por qué cree que el fenómeno fan se da especialmente en estos estilos musicales? ¿Cree que este fenómeno es positivo para las bandas?

Supongo que por la competencia o diferencia a veces entre distintos estilos que hagan que haya gente que se reconoce más con una banda. El fenómeno fan es algo positivo en cuanto a un público que suele ser habitual y conocedor de un estilo, suele mostrarle mucho cariño a la formación que sea de su agrado. Es algo que solo veo negativo cuando las personas no ven más allá que ser ultras de una banda como si de un equipo de fútbol se tratara. Lo bonito de la música es poder disfrutar de todas sin necesidad de que tu banda sea mala porque yo quiero a la de al lado. Es absurdo y ridículo.

«Lo que tengo claro es que donde nos dejan trabajar, solemos dar un mejor resultado y tanto banda como hermandad acabamos más satisfechos»
  • Hay quienes afirman que las agrupaciones y las bandas de cornetas cada vez se asemejan más en lo que a estilo se refiere. ¿Está de acuerdo con esta afirmación?

Es posible que en los últimos años se esté perdiendo la diferenciación de estilos y no solo entre cornetas y tambores y agrupaciones sino entre los mismos estilos de las agrupaciones también, por eso creo que cada vez más hay que apoyar las bandas en los que su sello sea reconocible.

  • ¿Tiene usted algún modelo a seguir como agrupación musical para guiar el camino del Dulce Nombre? De ser así, ¿cuál?

El trabajo de A.M. Encarnación de la Hermandad de San Benito de Sevilla, banda con la que estamos hermanados y que muchas veces en estilo nos sentimos identificados aparte de ser un espejo donde mirarnos. Y por supuesto, no podía faltar la A. M Santa María de Arahal con su manera de cuidar y tratar los grandes clásicos.

  • Hace unos años entrevisté a Ignacio García, y cuando le preguntaba si llegar a pasar por la Campana era un deseo para él como músico cofrade, me respondía que estaba tan enamorado de su ciudad que su “Campana” era “Ángel Ganivet”. ¿Es su deseo como músico pasar por la Campana, o prefiere, como Ignacio, quedarse con Ganivet?

Debo reconocer que si algún día alguna marcha mía sonara en Campana me emocionaría. Sería un gran reconocimiento. Pero yo llevo toda la vida viviendo la Semana Santa granadina y es la que siento más parte de mí. Si tuviera que quedarme con un sitio me quedaría con la Plaza de las Pasiegas en ese último momento antes de entrar en Catedral.

  • ¿Cree que hay bandas que viven obsesionadas con llegar a tocar en Sevilla, prácticamente a cualquier costa?

Sí, aunque puedo entenderlo. Sevilla es un punto de referencia de Andalucía así que querer llegar allí es un objetivo complicado pero satisfactorio. Aunque para mi… “como Graná…”

  •  Con respecto a la cruceta de marchas, y el eterno debate sobre quién tiene que decidir dónde y cuándo se toca cada una de ellas, bandas o responsables de la cofradía, ¿cuál es su opinión?

Este tema es algo que siempre he tenido muy claro y lo divido en dos partes. Creo que la hermandad debe ser la encargada de hacer saber cuál es su estilo preferido para sus titulares y momentos de la estación de penitencia, pero creo que nadie conoce tan bien a unos músicos como su dirección musical. Creo que si se trabajara de manera conjunta entre estos grupos los recorridos (musicalmente) saldrían bastante mejor. Por ejemplo, una dirección musical sabe cuándo unos músicos están cansados y les viene bien unos tipos de marchas para poder volver a coger fuerzas y hacer un encierro con la mayor calidad posible y por qué no, con el mayor número de marchas si así lo desea alguna hermandad. También creo que una dirección musical sabe de sobra qué marchas funcionan en según qué espacios acústicos e incluso situaciones como cruzarse con alguna hermandad o pasar por zonas de mayor ruido. Supongo que será un debate eterno, lo que tengo claro es que donde nos dejan trabajar, solemos dar un mejor resultado y tanto banda como hermandad acabamos más satisfechos.

«El avance a cada actuación es bastante notable en varios aspectos, el Dulce Nombre es una banda cada vez más matizada»
  • Hablemos ahora sobre su faceta de compositor. ¿Cómo empezó en este ámbito, y cómo fueron esos comienzos?

Desde pequeño siempre he estado haciendo cosas y jugando con mis libretas de pentagramas a inventar canciones o melodías, más tarde estuve curioseando con el encore hasta que me vino la oportunidad de hacer una marcha. Fuera del mundo cofrade también he estado componiendo y siempre intentando aprender diferentes estilos como cortos cinematográficos y distintos instrumentos.

  • ¿Quién o quiénes son sus referentes a la hora de componer una marcha procesional?

Dentro de la música procesional Ignacio García es todo un referente también en el mundo compositivo, además es un estilo con el que me he criado en este mundo. Suelo fijarme también en distintos compositores de los que llevo años nutriéndome. Las armonías de Mahler, melodías de Tchaikovsky, carácter de Beethoven, la filosofía de que la gente debe entender la música de Mozart. En definitiva, suelo intentar aprender de todos aquellos compositores que nos dejaron un legado en su momento.

  • ¿Dónde encuentra la inspiración Alejandro Pérez Portí a la hora de componer? ¿Es usted partidario de aquella frase que dice que la inspiración te pille trabajando, o en cambio aparece espontáneamente por cualquier pequeño detalle?

La inspiración creo que viene en cualquier lugar, desde que abres el ordenador y quieren hacer algo hasta cuando estás con amigos. Por eso tengo un grupo de WhatsApp donde estoy yo solo y cada vez que se me ocurre algo lo mando ahí y si estoy en casa en una libreta donde tengo todas mis ideas escritas a mano para después darle forma en el ordenador. Otra manera de encontrar la inspiración puede ser en sitios donde me relajo por ejemplo en la Alhambra o viendo de cerca al titular que quiera componerle e intentar plasmar mis ideas de ese momento.

«En el arte siempre quedan cosas para innovar y de hecho creo que cada vez se innova más, quizás la cuestión es hacia donde deberíamos innovar para que la música cofrade siga sonando a lo que es»
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  • ¿Cómo definiría su estilo de composición? ¿Cuál es su obra más especial?

Creo que mi estilo se basa más, en células que se acaban desarrollando y se convierten en motivos de una melodía. Intento también ser inesperado en el transcurso de la pieza para que el público esté enganchado a ella. Veo la música como un juego en el que se interpreta un cuento de la historia que queramos contar.

Para mí “El Fín” por su dedicatoria y por interpretarse en la Plaza de las Pasiegas.

  • ¿Está todo inventado en el terreno de la composición musical cofrade, o aún queda lugar para continuar innovando?

En el arte siempre quedan cosas para innovar y de hecho creo que cada vez se innova más, quizás la cuestión es hacia donde deberíamos innovar para que la música cofrade siga sonando a lo que es. En unos años veremos si hemos acertado con las composiciones.

  • Percibirá usted que en la actualidad se compone una altísima cantidad de nuevas marchas procesionales. ¿Cómo ve este apartado de la música procesional?

Para sorpresa para muchos creo que es algo positivo, cada vez hay más compositores con estudios musicales y otros con una alta calidad musical e ideas nuevas, con lo cuál para que limitar la progresión de ellos y por lo tanto de su música. La cultura siempre ha crecido de esta manera. Algo que a mí como músico me enorgullece es que cada banda tenga su propio estilo musical, buscando en sus composiciones un estilo nuevo que vaya avanzando y sea reconocible.

  • ¿Cree que son excesivos los estrenos que las formaciones musicales realizan durante el año, y que luego fácilmente caen en el cajón del olvido?

Pienso que es un camino natural.  A veces creemos que algo va a funcionar y sin embargo no lo hace por diferentes motivos: porque no funciona en la calle, porque la marcha compromete a una banda en calidad… y acaban desapareciendo esas marchas. Es ni más ni menos que el transcurso de la historia del arte. Se inventan cosas y perdurará lo que el púbico considere bueno. No obstante, creo que deberíamos sentirnos orgullosos de que nuestro mundo cofrade amplíe año a año su cultura y la vaya enriqueciendo cada vez más.

  • Ya para terminar la entrevista con una vertiente más personal… ¿qué supone para usted estar al frente del Dulce Nombre?

Orgullo. Poder dirigir una formación tan histórica en nuestra ciudad e incluso fuera, poder representar a un grupo comprometido.

«Ignacio García es todo un referente también en el mundo compositivo, además es un estilo con el que me he criado en este mundo»
  • ¿Cuál es su devoción o devociones cristíferas? ¿Piensa que se puede ser músico sin ser cofrade y/o creyente?

La Expiración de la Hermandad de los Escolapios y desde hace un año La Humildad donde me han acogido como si fuera un hermano de toda la vida.

  • ¿A qué paso, de cualquier lugar, le gustaría acompañar con la banda?

Me encanta Granada así que cualquier paso de aquí para mí sería muy especial. Por ejemplo, en mi barrio el Trabajo o Redención son hermandades que por cercanía siempre les he tenido cariño, la Lanzada por la misma razón, aunque en Semana Santa es imposible, pero… quien sabe fuera de ella, tengo la espinita clavada desde los traslados de la magna y ojalá algún día podamos tocarle al Señor de la Lanzada. Nuestro Padre Jesús del Amor y la Entrega de la Hermandad de la “Concha”. Aunque sin duda alguna poder volver a ir detrás del Señor de la Expiración.

  • ¿Qué sueños le quedan por cumplir en la música cofrade, y cuáles ha cumplido ya?

Supongo que muchos, el primero ver al Dulce Nombre en lo alto del panorama andaluz. Compositivamente poder seguir teniendo la suerte de que se cuente conmigo para hacer música, sonar en las capitales y componer cada vez a distintas bandas para poder seguir aprendiendo del trabajo de los demás.

Sueños cumplidos, dirigir ha sido siempre mi sueño y lo sigue siendo. Dirigir en Granada y dirigir al Despojado era algo inimaginable hace unos años para mí.

  • Dígame un momento que recuerde con especial cariño en su trayectoria como músico cofrade, y cuénteme, si lo considera oportuno, otro que fuera duro o triste para usted.

Dirigir el último concierto del XXX aniversario de la Banda de Cornetas y Tambores Jesús Despojado de sus Vestiduras de Granada en Santo Domingo. Este momento fue especial por varias razones. La primera por volver por unos días a la que sigo considerando mi casa y además hacerme sentir de parte de la banda que estaba en ella. Reencontrarme con antiguos amigos. Que el concierto fuera en Santo Domingo ya que es la Iglesia desde donde salimos cada Martes Santo con “la Cañilla” y además que mis compañeros del Dulce Nombre me acompañaran en aquel día tan especial.

  • Ha acompañado usted a gran cantidad de pasos a lo largo de su vida, no todos igual de conocidos ¿alguno que le haya sorprendido especialmente y quiera compartir con nuestros lectores?

Me sorprende la grandeza de la Semana Santa allá a donde he ido, quizás a veces he juzgado antes de tiempo y he acabado descubriendo que fuera de las capitales hay una devoción igual o mayor que en las capitales. El Amor de la Línea de la Concepción es algo que quizás me marcó por la devoción, la calidad de las imágenes, el tamaño del paso…

«Si algún día alguna marcha mía sonara en Campana me emocionaría. Sería un gran reconocimiento. Pero yo llevo toda la vida viviendo la Semana Santa granadina y es la que siento más parte de mí»
  • Para finalizar con buen sabor de boca, ¿nos cuenta alguna anécdota que haya vivido en primera persona en la música cofrade?

Voy a contar unos de los momentos que vivo con el Dulce Nombre que para mí es muy especial. Antes de cada actuación para quitar nervios y reconocernos el trabajo que hemos hecho, nos damos un aplauso a nosotros mismos, algo que ya ha quedado como tradición y como un momento distendido en los que además echamos alguna risa. Algún sticker han sacado ya con la frase de “nos damos un aplauso”.

  • ¿Dónde se ve dentro de diez años?

Espero que en el mismo sitio y con la misma gente, pero con muchas más cosas aprendidas y vividas.

  • Gracias de nuevo por dedicarnos su tiempo, ha sido todo un honor conversar con usted. Siéntase libre de añadir lo que considere oportuno.

Gracias a vosotros por la realización de esta entrevista, ha sido todo un honor.