Andalucía declara Bien de Interés Cultural las romerías de la Virgen de Luna en Los Pedroches

El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía ha aprobado, a propuesta de la Consejería de Cultura y Deporte, la inscripción de las romerías de la Virgen de Luna como Bien de Interés Cultural (BIC) dentro del Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, bajo la tipología de Actividad de Interés Etnológico. Esta distinción reconoce oficialmente una de las manifestaciones devocionales más representativas de la comarca cordobesa de Los Pedroches, celebrada en las localidades de Pozoblanco y Villanueva de Córdoba.

Una devoción supracomunal en torno a un patronazgo compartido

Según ha señalado la Junta en una nota informativa, estas romerías constituyen una destacada expresión de las devociones supracomunales de la comarca, articuladas en torno a un modelo ritual basado en el patronazgo compartido de la imagen sagrada de la Virgen de Luna. El eje central de ambas celebraciones lo conforma el traslado de la Virgen desde el Santuario de la Jara hasta las dos poblaciones que mantienen una especial vinculación histórica y espiritual con esta advocación mariana.

Calendarios distintos y rasgos propios en cada localidad

Aunque unidas por una misma raíz simbólica, las romerías presentan particularidades diferenciadas. En Pozoblanco, la celebración coincide con el ciclo litúrgico de la Cuaresma y la Pascua, mientras que en Villanueva de Córdoba tiene lugar en torno a Pentecostés, la festividad de la Santísima Trinidad y la Asunción.

Cada romería se distingue también por aspectos como la indumentaria, la época del año en que se desarrolla o la estructura organizativa. Así, Pozoblanco celebra su romería en invierno, mientras que Villanueva lo hace en primavera o verano, configurando contextos festivos claramente diferenciados.

Elementos comunes: liturgia, símbolos rituales y actos tradicionales

Pese a sus diferencias, ambas comparten una dinámica ritual común vinculada al Santuario y a la imagen de la Virgen. Entre los elementos que las unen se encuentran los actos litúrgicos en honor a la Virgen de Luna y símbolos tradicionales como el carro de la comida, la alabarda, el bastón, la bandera y el tambor.

Asimismo, destacan gestos de fuerte carga simbólica, como tocar la campana de la ermita al llegar al Santuario o salir a recibir a la Virgen en la entrada de las localidades, acciones que refuerzan el sentido comunitario y devocional del rito.

La singular indumentaria militarizada de Pozoblanco

Uno de los aspectos más llamativos se encuentra en Pozoblanco, donde los hermanos de la Cofradía de la Virgen de Luna participan ataviados con un uniforme específico. El traje negro incluye chaqueta y chaleco negros, camisa blanca, corbata negra y un cordón de seda roja trenzada cruzado al frente para portar la aliara de cuerno.

Los cofrades llevan además un espadín o sable enfundado y una escopeta, normalmente de uno o dos cañones, junto con la cuerna. Solo los mandos, que portan instrumental propio, quedan exentos de algunos elementos, reforzando así el carácter tradicional y jerárquico de la estructura.

Villanueva: símbolos procesionales sin vestuario particular

En Villanueva de Córdoba, por el contrario, no existe una indumentaria específica. Los participantes se distinguen principalmente por el instrumental que portan, como el bastón, la bandera o la alabarda laureada.

En el plano organizativo, mientras Pozoblanco conserva una estructura cerrada con mandos tradicionales de inspiración militar, Villanueva se organiza como un colectivo eclesial habitual, con junta de gobierno y hermanos mayores que sustituyen las figuras militares, portando los símbolos propios de la hermandad-cofradía.

Folclore musical y carácter de frontera cultural

Estas romerías, conocidas también como Romería de Domingo de Sexagésima en Pozoblanco y Romería de Lunes de Pentecostés en Villanueva, incluyen expresiones de folclore musical y oral de notable interés patrimonial. Entre ellas sobresalen las jotillas de la romería y las sevillanas serranas, reflejo del carácter de frontera cultural del Valle de Los Pedroches, donde confluyen rasgos extremeños y manchegos.

El Santuario de la Jara, un enclave de valor histórico y paisajístico

A los valores intrínsecos de la actividad se suma el peso histórico y paisajístico del Santuario de la Jara, escenario central de la devoción. Las referencias documentales más antiguas sobre la ermita se remontan a 1581, en declaraciones del visitador general del Obispado de Córdoba, lo que subraya la profunda antigüedad del culto.

Una tradición que trasciende Córdoba y se proyecta fuera de Andalucía

Las romerías de la Virgen de Luna han superado incluso las fronteras provinciales gracias a las hermandades filiales establecidas en Madrid y Cataluña, surgidas como consecuencia de la emigración de vecinos de Los Pedroches hacia esas comunidades.

En Pozoblanco y Villanueva de Córdoba, estas celebraciones han perdurado a lo largo del tiempo, transmitiéndose de generación en generación mediante la protección y difusión constante de una tradición que ahora recibe la máxima figura de protección patrimonial en Andalucía.