La Tabla de la Virgen de la Rosa, una de las obras pictóricas más singulares del patrimonio artístico de Triana, ha sido retirada recientemente de la Parroquia de la Señora Santa Ana para someterse a un proceso completo de restauración y conservación. La intervención comenzó el pasado martes 3 de febrero, en el marco de un proyecto destinado a salvaguardar bienes muebles de especial relevancia histórica y religiosa.
Los trabajos serán ejecutados por la empresa Musae Restauración de Arte S.L., integrada por Esther Soler y Ana Cordero, en colaboración con el restaurador Darío Ojeda, quien desarrollará la intervención en su taller especializado. Esta actuación se encuentra contemplada dentro del programa de subvenciones impulsado para la conservación del patrimonio histórico de carácter religioso por la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico de la Junta de Andalucía.
Estudios técnicos y análisis histórico-artísticos previos a la intervención
Dentro del plan establecido, se llevarán a cabo diversos estudios previos de carácter científico y documental. Entre ellos figuran análisis radiográficos, fotográficos y químicos, destinados a conocer en profundidad la estructura y el estado material de la pintura.
Asimismo, se realizarán estudios histórico-artísticos, dirigidos por el historiador del arte Ramsés Torres, con el objetivo de contextualizar la obra y orientar una restauración que será integral, dado que su estado de conservación ha sido calificado como deficiente.
Una obra maestra del siglo XVI firmada por Alejo Fernández
La tabla, realizada por Alejo Fernández en el siglo XVI, pertenece al estilo renacentista y representa a la Virgen María sentada en un gran trono con dosel. En su mano derecha sostiene delicadamente una rosa, símbolo de pureza y virginidad, pero también evocación de la Pasión de Cristo por las espinas de su tallo.
Sobre su regazo, desplazado hacia la derecha —en la zona de la cadera izquierda de la Virgen— aparece el Niño Jesús, que, ajeno al ofrecimiento materno, se muestra distraído leyendo un libro, en una escena cargada de intimidad y profundidad simbólica.
Un referente único dentro de la pintura sevillana
La obra posee rasgos que la convierten en una pieza excepcional dentro de la producción de Alejo Fernández, no tanto por su temática como por la técnica empleada y el virtusismo de sus detalles, que marcan una clara diferencia respecto a otras composiciones del autor.
Además, se considera un referente fundamental en la trayectoria del pintor, quien logró establecer con esta tabla un modelo artístico influyente para generaciones posteriores. Su composición original y personal introdujo elementos novedosos y vanguardistas que contribuyeron de manera decisiva al enriquecimiento de la historia de la pintura sevillana.
Una donación histórica a la Parroquia de Santa Ana
La tabla se encuentra firmada por su autor y está ampliamente documentada. Consta como una donación realizada en el año 1757 a la iglesia parroquial de Santa Ana, donde ha permanecido como parte esencial de su legado artístico y devocional.
Con esta restauración, la Parroquia y las instituciones implicadas buscan garantizar la preservación de una obra capital del Renacimiento sevillano, asegurando su transmisión a futuras generaciones como testimonio de fe, arte e historia.





