Antonio Bernal restaurará la Pastora de Capuchinos de cara a su próxima salida procesional

Como ya anunciamos el pasado mes de enero en Gente de Paz, la Divina Pastora de las Almas del Convento de Capuchinos volverá a recorrer las calles de la ciudad de Córdoba en salida procesional.  La reorganización del Redil Eucarístico de la Divina Pastora y Antigua Hermandad de Nuestra Señora de la Esperanza en el Santo Celo de las Almas y Beato Fray Diego José de Cádiz parece ya una auténtica realidad, si bien esta nueva corporación no formará parte de la Agrupación de Cofradías, sino que dependerá directamente de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos.

La gran ilusión de este nuevo proyecto, que viene impulsado por la vuelta de fray Ricardo de Córdoba a la ciudad, se verá materializada el próximo 29 de septiembre, cuando la Divina Pastora recorra las calles cordobesas. Para esta ocasión, el paso será comandado por el célebre capataz David Arce, siendo la Banda de Música María Santísima de la Esperanza de Córdoba la que ponga los sones musicales a tan señalado día.

No obstante, previamente, la asociación de fieles clausurará el curso cofrade el próximo viernes, día 6 de julio, cuando se celebrará solemne misa de juramente de cargos de la junta directiva de la corporación. Además, la mencionada eucaristía servirá de despedida a la imagen de la Divina Pastora, la cual se someterá a una breve intervención en el taller de Antonio Bernal. Aunque apenas estará unos días fuera del Convento de Capuchinos, ésta se centrará en la restauración de tres dedos de la mano que sujeta el báculo, la adecuada fijación del aro de estrellas que corona la imagen y el repaso de pequeños desperfectos detectados en la policromía de la talla. Así lo ha confirmado su vestidor, Antonio Villar, que amablemente ha atendido a este medio.

La particular devoción de los capuchinos hacia la Divina Pastora nace en el fructífero contexto del siglo XVIII, cuando, según la tradición, Nuestra Señora se apareció bajo un árbol ante fray Isidoro de Sevilla, ataviada al modo de los pastores y rodeada por un rebaño de ovejas. El relato se extendió rápidamente por todo el territorio andaluz. La capital cordobesa no fue la excepción y también aquí tuvo un gran auge desde un lugar tan emblemático como la inmaculada Plaza de Capuchinos. Allí, se dice, fue enormemente venerada la bella imagen de la Pastora –de la que no se conoce su autor aunque sí se pudo fechar su realización en el siglo XVIII– hasta que ese fervor fue decayendo progresivamente, dejando a la imagen en un discreto segundo plano durante largos años.

La talla de la Pastora fue remodelada en la década de 1950 por el imaginero cordobés Juan Martínez Cerrillo, siendo nuevamente restaurada en 1994 por los también cordobeses Francisco Romero Zafra y Antonio Bernal Redondo. En este década, la imagen de la Divina Pastora comenzó a recobrar su perdido protagonismo, gracias a la más que notable influencia de fray Ricardo de Córdoba, pasando a celebrarse solemne triduo en su honor en torno al domingo del Buen Pastor y besamanos cada 6 de enero con motivo de la festividad de la Epifanía del Señor. En este 2018, fue Antonio Villar Moreno quien vistió maravillosamente a la imagen lefítica tras 15 años sin hacerlo. Así, la hermosa imagen lució un manto azul pavo real con bordados del siglo XIX que, bajo diseño de Fray Ricardo, el propio Villar pasó y enriqueció en 1995, complementado con la saya granate y corona de canasto de la misma época en plata de ley.

Por otro lado, la salida procesional de la Divina Pastora de Capuchinos solía tener lugar hacia mediados del mes de junio. En el año 2008, los medios volvían a anunciar la salida en procesión de la Divina Pastora el 7 de junio, con la firme intención, además, de ingresar en la Agrupación de Hermandades y Cofradías con la consiguiente redacción de unas nuevas reglas que permitiese tal adhesión. En esa ocasión, se anunciaba que la Virgen sería vestida por Juan Vargas, adquiriendo la asociación un paso a la Cofradía del Cautivo de Sanlúcar de Barrameda. Además, la imagen ha formado parte durante algunos años del Corpus organizado por la Hermandad del Císter.

Durante el mes de julio de 2014, comenzaron a fraguarse nuevos proyectos en torno a la imagen de la Santísima Virgen, iniciativas que fueron quedando progresivamente en el olvido. En la actualidad y, según ha confirmaba allá por el mes de enero Fray Ricardo de Córdoba a Gente de Paz, la tradición está en vías de recuperarse de nuevo, con la celebración de un triduo en el mes mayo en honor de la Pastora y la mencionada salida procesional.