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Antonio Santiago será el capataz elegido por Santiago Álvarez si gana las elecciones de la Macarena

El candidato a hermano mayor de la Macarena, Santiago Álvarez, comienza a desvelar las cartas más valiosas esgrimidas para convencer a los miles de hermanos de la corporación de San Gil para convertirse, en segundo intento, en máximo responsable de la hermandad. Una de ellas es el cargo de capataz general de la cofradía. Ya con anterioridad a la presentación de su candidatura, se barruntaba en diversos mentideros que su elegido sería Antonio Santiago.

Especulaciones que se confirmaron el mismo día de la presentación de su proyecto ante los medios, con la aparición del propio Santiago en uno de los audiovisuales emitidos, lo que sumado a la confirmación del propio Álvarez de que contaría con personas distintas en determinados cargos de confianza, entre los que se encontraba el de capataz, permitió hilvanar los retales y apuntar con certeza al popular capataz sevillano.

Certeza que ha sido confirmada oficialmente hace tan solo unos minutos mediante un comunicado difundido por la candidatura de Álvarez que desvela el nombramiento de Antonio Santiago Muñoz como capataz general de la Hermandad si el candidato obtiene el respaldo mayoritario de los hermanos. El comunicado indica que Santiago, «macareno de cuna», está considerado el mejor capataz de Sevilla y afirma que «convirtió el movimiento de nuestras bambalinas en verdadero patrimonio inmaterial» por lo que «queremos que con gracia y Macarena mismo retomé el puesto de capataz del que nunca debió ser apartado». Una destitución que tilda de «sorprendente, inesperada y dañina». Además, la nota afirma que Santiago llevó a la Virgen de la Esperanza con «clase, estilo, dulzura y conocimiento» hasta su marcha.

El comunicado añade una serie de compromisos relacionados con la cuadrilla. Así, desvela la intención de que «el palio de la Virgen de la Esperanza en su transitar por las calles de Sevilla sea modelo de elegancia, alegría, empaque, Macarena mismo y saber hacer, reflejo de nuestra Cofradía y sentir de nuestro barrio». Además, subraya el compromiso de recuperar «el andar tradicional de los pasos, como las inigualables levantas de nuestro paso de palio y el sello original que imprimiera don Manuel Santiago en el caminar del Señor de la Sentencia» y el de «retomar la idiosincrasia del inigualable paso de Nuestra Señora del Santo Rosario, adecuando su tránsito al caminar de la procesión para evitar parones innecesarios que tanto molestan a los integrantes del cortejo».

La nota incorpora otros compromisos cómo «posibilitar el mayor número de hermanos que pueden participar y sentir sobre sus cuellos el peso de nuestras sagradas imágenes titulares, reducción del número actual de aspirantes», «crear una bolsa de aspirantes que con el tiempo se convierte en el futuros costaleros macarenos», fomentar el «respeto, consideración y cariño hacia nuestros hermanos aspirantes» velando por que «el proceso de selección cumpla con todas las garantías de equidad, justicia y verdad», «fomentar la unión verdadera entre los miembros de la cuadrilla de costaleros, asistiendo con libertad a las convivencias que la Hermandad organice erradicando el boicot a las mismas con reuniones paralelas que solo desunen a los hermanos» y «procurar que la Hermandad lleve a gala el tener una sola cuadrilla unida con independencia del sitio ocupado en la cuadrilla de costaleros de la Hermandad», entre otros detalles.

De este modo, si Santiago Álvarez se convierte en el nuevo hermano mayor de la Macarena, Santiago regresaría a la que fue su casa durante décadas hasta su abrupta marcha en diciembre de 2017, cuando José Antonio Fernández Cabrero decidió apostar por José María Rojas Marcos Castelló como capataz general.

Antonio Santiago no aceptó la propuesta de ser auxiliar de Rojas Marcos, quedando al frente del paso de palio de la Virgen de la Esperanza “por motivos personales”. Santiago fue segundo de Luis León Vázquez y, tras su retirada, capataz general de la cofradía, imponiendo un sello peculiar, con defensores y detractores que aducían “demasiada seriedad” en la forma de andar de la cuadrilla mandada por el contrastado capataz.

Su marcha de la hermandad del arco se unió a los traumáticos ceses, en 2016, como capataz de La Paz y de Los Negritos. Desde entonces, Antonio Santiago ha seguido mandando en la Semana Santa de Sevilla las cuadrillas de La Misión el Viernes de Dolores, San José Obrero el Sábado de Pasión, Las Penas de San Vicente el Lunes Santo, Los Estudiantes el Martes Santo, Cristo de Burgos el Miércoles Santo, La Sagrada Mortaja el Viernes Santo y El Resucitado el Domingo de Resurrección.

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