Antonio Villar acometerá dos nuevas piezas para el patrimonio de la Hermandad de las Angustias de Granada

El conocido bordador cordobés Antonio Villar Moreno, ha visitado la sede social de la hermandad de Nuestra Señora de las Angustias de Granada, para suscribir el contrato en virtud del cual su taller realizará la recomposición del guion oficial de la Hermandad y uno de nueva ejecución, que es el estandarte del cuerpo de hermanos palieros.

La Junta de Gobierno de la corporación granadina ha quedado muy satisfecha del resultado de los diseños, según se desprende del comunicado emitido al efecto, y ha firmado contrato con dicho artesano cordobés. Por parte de la Hermandad han estado presentes el Vice Hermano Mayor, el Tesorero y el Prefecto de ceremonias. El próximo día uno de septiembre se estrenará el trabajo del Guion y para la anual procesión de Nuestra Excelsa Patrona se estrenará el estandarte de palieros.

La composición de la imagen es el fruto de un largo proceso histórico-artístico, iniciado con la representación de María arrodillada al pie del calvario, a la que se antepone el cuerpo muerto de Jesús sobre una mesa, para acabar configurando un conjunto único de Cristo amorosamente sostenido por una Virgen que lo ofrece a Dios y al pueblo cristiano, desde su condición de madre del Salvador, perfecta discípula y corredentora del género humano. Este profundo simbolismo acentúa su carácter mediador, que gana consistencia con la devoción del pueblo de Granada y los testimonios de su continuo amparo a lo largo de casi quinientos años de veneración. Pedro Duque Cornejo, a principios del siglo XVIII, realizó nuevas manos para la Virgen y el cuerpo de Jesús que posee actualmente.

Como imagen de vestir, los complementos hacen el resto: un largo manto negro que rodea todo el conjunto y aproxima la Imagen al suelo (al pueblo), el pecherín con las ofrendas recibidas de granadinos anónimos, la media luna indicativa de la Inmaculada Concepción de María, la cruz de plata con el sudario que recuerda el monte Calvario y la corona de Reina sobre sus sienes, que pregona su realeza y nos recuerda que la Patrona de Granada fue canónicamente coronada con la corona costeada por los granadinos por suscripción popular en 1913, por el arzobispo D. José Meseguer y Costa.

La imagen de Nuestra Señora de las Angustias cuenta con una colección de seis mantos negros bordados, siendo el más antiguo el regalado por la Duquesa de Pastrana en 1758, recientemente restaurado, y el más reciente el ofrecido al término de la Guerra Civil por el cuerpo de Alféreces Provisionales de Granada. El más destacado es, sin duda, el manto llamado “de la Ciudad”, costeado también por suscripción popular y bordado por las Madres Dominicas a finales del siglo XIX; es el manto que luce cuando sale a la calle.

Las joyas que ornan su pecherín son un extraordinario testimonio de una veneración aquilatada durante siglos. Una veneración, que se manifiesta a diario con la visita de los granadinos a su templo, depositando ante la Madre de las Angustias sus oraciones, inquietudes y peticiones. Un amor, desbordado cada mes de septiembre con profusión de cultos, ofrenda floral el día de su festividad litúrgica (15 de septiembre) y la multitudinaria y emotiva procesión patronal por las calles de Granada el último domingo de septiembre.