Antonio Villar enriquecerá la saya de las Adoratrices de la Virgen de Salud y Consuelo de la Conversión

La hermandad de la Conversión viene protagonizando en los últimos tiempos una auténtica revolución. Una corporación, cuyo avance más significativo fue su aprobación como hermandad de pleno derecho concedida por D. Demetrio Fernández González, Obispo de la diócesis, el pasado mes de marzo y la bendición de su magnífico crucificado, el Santísimo Cristo de la Oración y Caridad, obra de Pedro García Velasco, un crucificado cuya impactante efigie ya forma parte de la inabarcable riqueza que un día será traspasada a las generaciones venideras y cuya presencia ayuda a hacer crecer con fuerza el fruto de la semilla de la fe que floreció hace tiempo en el corazón de Electromecánicas. Una imagen que se incorporó, de este modo, a las titulares de la hermandad, la Virgen del Rosario, obra de José Larrea Echaniz en los años 40 o 50, restaurada por Francisco Javier López del Espino en 2009 y María Santísima de Salud y Consuelo, dolorosa talada por Juan Martínez Cerrillo a finales de los años 70 que fue restaurada por Sebastián Montes en el 2009, acometiendo un saneamiento de grietas y fisuras y policromía y en 2012 por el mismo imaginero cuando le sustituyó brazos, articulaciones, candelero y cuerpo.

Hace tan sólo unos días se produjo un nuevo avance, con su incorporación a la nómina de hermandades que forman parte de la Agrupación de Hermandades de Córdoba. Una incorporación que fue saludada con satisfacción por su hermano mayor, Rafael Dorado, enfatizando “el respaldo y la aceptación del mundo cofrade cordobés al trabajo que llevamos realizando desde hace quince años, para aportar todo lo bueno que podamos y sepamos a la Semana Santa cordobesa”, así como ha puesto de manifiesto “la ilusión y el aliento, para en un futuro a medio plazo poder llegar a hacer Estación de Penitencia a la Santa Iglesia Catedral, con la dignidad que se merece la ciudad de Córdoba”.

Ahora, la hermandad vuelve a dar un nuevo e ilusionante paso en pos de su evolución, con la incorporación de una nueva pieza al ajuar de la dolorosa que naciera de la gubia del inmortal Juan Martínez Cerrillo. Y es que durante la misa de esta mañana de Nochebuena ha sido presentado el diseño que ha realizado D. Antonio de Padua Villar Moreno, vestidor de Ntra. Bendita Madre de Salud y Consuelo, para la restauración y enriquecimiento de la saya bordada por las Madres Adoratrices. Un proyecto al que, además, la hermandad pretende dotar de la condición de participativo, mediante donativos de tal modo que puedan adherirse el mayor número de devotos para que su dolorosa luzca con la magnífica pieza.

Antonio Villar es conocido por su prolífica labor como diseñador, bordador y vestidor de diversas hermandades de Córdoba capital. Entre sus últimos trabajos más aplaudidos se pueden destacar los respiraderos para el paso de la Reina de los Ángeles de la hermandad del Císter o la saya para la Virgen de la Soledad de Campo de Criptana. Además ha sido el encargado de restaurar el manto de salida de Nuestra Madre de los Desamparados de la hermandad de las Penas de Santiago, corporación de la que fue nombrado vestidor en octubre de 2015. Igualmente destacan sus bordados para hermandad de la Sangre, el manto de coronación de la Estrella de Villa del Río o el palio de la Virgen de la Palma, de la hermandad de La Entrada Triunfal o los faldones del paso de misterio de la hermandad de la Expiración de Córdoba.