Aparece una túnica perdida del Nazareno de Puente Genil datada del siglo XIX

El cuidado patrimonial es un aspecto vital para cualquier junta de gobierno que se precie, más si cabe, si se trata de hermandades que poseen siglos de historia. En muchas ocasiones, las cofradías no logran cumplir ese cometido por circunstancias varias, y hay enseres patrimoniales que no logran sobrevivir al paso del tiempo.

Puente Genil ha sido el escenario de un hallazgo histórico más que destacable en torno a la imagen de Jesús Nazareno. Según informa en exclusiva Onda Cero y J.C. Campaña, se ha encontrado una túnica perdida desde hace décadas que formaba parte del ajuar de la sagrada imagen.

Se trata de la “Túnica Oller” que durante años lució la imagen de Jesús Nazareno de Puente Genil y que tiene su origen en el siglo XIX, concretamente, en 1864. Fue realizada por aquel entonces por los sastres del taller Oller de Barcelona en el año 1864 “a instancias del hermano mayor José María Campos y Fernández quien, en compañía de Marcos Bajo y Pedro Rivas, se trasladó a Barcelona para encargar a esta prestigiosa firma una túnica que costó 20.000 reales (5.000 pesetas).

Según informa el medio pontanés, esta pieza ha permanecido oculta durante décadas detrás de uno de los inmuebles de la Casa-Palacio de los Duques de Medinaceli de la calle Don Gonzalo, que ha permanecido desocupado durante décadas. Ahora, debido a trabajos de rehabilitación que los nuevos propietarios de la casa han realizado, esta pieza de ajuar ha aparecido de forma accidental.

Siguiendo la información de Onda Cero, la pieza se encuentra en un relativo buen estado de conservación, aunque una restauración en profundidad sea necesaria para devolver el esplendor a la túnica. Si bien los bordados no presentan desperfectos, la tela sí que tiene partes muy deterioradas.

El responsable de empresa que ha comprado el citado inmueble de la Calle Don Gonzalo para su restauración, el empresario local Miguel Rivas, tras ser consciente de la relevancia del hallazgo, se puso rápidamente en contacto con la Hermandad de Jesús Nazareno, donde la noticia se ha recibido con tanta sorpresa como alegría. En la mañana del pasado sábado 24 de febrero Miguel Rivas hizo entrega de la túnica a la Cofradía, que la ha dejado depositada en el “búnker” del cuartel de las Cien Luces a la espera de que expertos puedan valorar con mayor precisión el estado del histórico objeto. Concluye de forma feliz, así, esta curiosa historia de incertidumbre que se ha prolongado durante décadas.