El altar itinerante de la Madre de Jesús Caído presenta una adaptación en longitud sin modificar ni la altura ni las medidas de ancho del palio de forma que estéticamente no pierde la singularidad de este paso aunque sus proporciones son más armónicas
Se modifican los elementos del paso: varales, candelería, violeteros y jarras incluso el bordado de las bambalinas y el del techo de palio.
Los hermanos de la Hermandad de Jesús Caído aprobaron por unanimidad en enero de 2023 el Plan Director del paso de palio de Nuestra Señora del Mayor Dolor en su Soledad. Un plan destinado a buscar una solución al movimiento descompensado del paso de palio de la cofradía que cada Jueves Santo se intenta solucionar gracias al esfuerzo de las cuadrillas de costaleros y al conocimiento técnico del equipo de capataces del paso de la Virgen. Unas piezas que han sido presentadas este domingo en el local de salida, tras la celebración de la Fiesta de Regla de la corporación de San Cayetano.





















Para solucionar el problema se contactó con Fernando Morillo y Álvaro Doctor, personas reconocidas en base a su experiencia en solventar esta situaciones. Álvaro Doctor aconsejó en primer lugar recortar los tinteros, idea que ya se había comentado en el equipo de mayordomía. En segundo lugar propuso cambiar las almas de los varales ya que las que tenía el paso de palio en ese momento, además de no ser de una sola pieza, el encapsulado del tornillo de unión con el techo del palio no era el más conveniente además de otras soluciones en los basamentos de estos.
Durante esas conversaciones -explica la Junta de Gobierno-, se trataron también las medidas del paso, un tema que algunos consideraban intocable por temor a perder la antigua y reconocida percepción de «grande» del paso de palio de la Cofradía del Jueves Santo. Doctor hizo comprender que si las medidas de ancho son las apropiadas no lo son así las medidas de largo haciendo necesario acortar en unos 90 cm la longitud del paso.
La Hermandad comprobó que además del añadido de los escudos también había otro añadido en los respiraderos junto al lugar que ocupan estos y que a simple vista se puede observar por lo diferente del cincelado con respecto a los originales de «Hijos de Manuel Seco«. De estas conversaciones surgió la idea de iniciar una actuación importante en el paso de palio que no abarcara solo la modificación de medidas de largo o el arreglo de las bambalinas sino también en proporcionar una mayor riqueza los elementos del paso. De ahí que la Junta de Gobierno decidiera continuar con esas actuaciones y encargar unas nuevas almas y tinteros para los varales.
La adaptación ha sido en longitud no modificando ni la altura ni las medidas de ancho del palio de forma que estéticamente no perdería la singularidad de este paso aunque sus proporciones serían más armónicas. Se vuelve a las medidas originales de los respiraderos y se modifican los elementos del paso: varales, candelería, violeteros y jarras incluso el bordado de las bambalinas y el del techo de palio, todo ello bajo diseño de Rafael de Rueda.




Con estas modificaciones se gana en proximidad de la Virgen con el mismo número de piezas de candelería, en que los varales tendrán un movimiento más elegante y compensado, en que las bambalinas quedan casi unidas perdiendo la separación que tienen, con un movimiento más suave y acorde con la seriedad de la cofradía en la calle. Además, el manto de la Virgen tiene más inclinación por lo que sus bordados y el manto en general se perciben mejor.
Respecto al manto, Fernando Morillo ha desvelado que ha diseñado un nuevo pollero. Por las medidas del manto, 4 m. de boca o vista, por 4.5 m. de largo, y una altura de peana de más de 60 cm, las patas de las tirantas que están más próximas a la Virgen, no podían situarse en la tablazón de la parihuela, sino en un soporte voladizo por la trasera de la peana, con el objeto de que no sean visibles, debido a que las vistas del manto quedan muy cortas al borde de la peana. Las tirantas novenas, también ha habido que dejarlas cortas, sin que sobrepasen el borde superior de la peana. Morillo explica que este manto, tiene una medida en la cola correcta, 3.35 m, en la cota de 1.50 m contada desde abajo hacia arriba. El problema es que cuando pasa de esa zona, tenía que abrir más, hacia una forma más triangular y no rectangular.
El Plan Director establecía que como el bordado del techo de palio no es muy tupido es fácilmente adaptable a las nuevas medidas pudiéndose cambiar la gloria por una imagen en óleo bordado en sedas más acorde con el espíritu carmelitano de la Hermandad, toda vez que muestra a la Virgen del Carmen y a Santa Teresa. En las bambalinas se consideró mejor arreglar los elementos deteriorados como el terciopelo en la parte posterior y la crestería además de unir las bambalinas de laterales y el esfuerzo de pasarlo a un terciopelo nuevo dedicarlo a un futuro bordado del palio. Cabe destacar que la bambalina frontal conserva el escudo de la Hermandad y la tiara Pontificia.
Respecto a los varales, se conserva la disposición de nudos dorados y cañones plateados pero labrados. Además se han diseñado unos nuevos basamentos. Finalmente se ha creado una línea de diseño para futuras actuaciones en la candelería, candelabros de cola, jarras entrevarales y violeteros aunque estos últimos era conveniente cambiarlos lo antes posible por lo deteriorados que estaban y en los respiraderos se eliminan las partes añadidas y los escudos pudiéndose añadir algún elemento en la línea del diseño original. Los bordados han sido realizados por el Taller del malagueño Juan Rosén mientras que la Gloria obedece a la ejecución de Juan Manuel Ayala. Todo ello para conformar un nuevo altar itinerante absolutamente distinto en cuanto a fisionomía del actual para Nuestra Señora del Mayor Dolor en su Soledad, la Madre de Jesús Caído que, de este modo, podrá brillar en toda su plenitud bajo el cielo de Jueves Santo cordobés.











