Cruce de gallardetes, Opinión

Aromas a Corpus Christi

Querido lector de cruce de gallardetes:

Junio llega de nuevo a nuestro calendario y nos trae la solemnidad más grande del año, como es, la solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo. En pocos días, las calles y plazas de nuestras localidades se engalanarán para recibir a Jesús Sacramentado en su custodia procesional.

¡Esto sí que es grande! ¡El Señor en nuestras calles! Si bien hemos recibido con los brazos abiertos la recuperación del culto externo y con ello, todo lo que conllevaba, llega el momento de dar el do de pecho y volver a vivir un día del Corpus Christi inolvidable, pues no olvidemos, que es Cristo en su cuerpo, sangre, alma y divinidad el que sale a bendecir nuestros hogares, por lo tanto, si hemos ido descontando días del calendario aguardando otras celebraciones como puede ser la Semana Santa, más grande debe de ser estas vísperas del día del Señor.

Que estas vísperas sirvan para poner de manifiesto que Cristo Eucaristía es el centro de la vida de todo hombre y que por ello, es el día en el que los cofrades, en una sola Hermandad, nos reunimos para hacer una gran procesión para el Dios amor.

En estos duros meses, añore muchas cosas, pero de las que más, fue el volver a embriagarme de aromas a romero y juncia, de ver a todos los niños con sus claveles blancos para ofrecérselos al Señor, de los preparativos en priostía, de balcones y fachadas engalanadas, de altares y de chavales arrasando con el serrín de las carpinterías para tintarlo y hacerle una gran alfombra al Señor.

Que estos días eucarísticos que llaman a nuestras puertas, sirvan para permanecer en el amor a Dios y sobre todo, contemplar las maravillas de su creación ¡Viva Jesús Sacramentado!