La Hermandad de San Gonzalo ha comunicado la autorización definitiva de la nueva Regla nº 104, que incorpora este culto externo tras la aprobación del Arzobispado de Sevilla, consolidando un importante avance en su vida devocional y organizativa.
La Hermandad del Santísimo Sacramento y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús en Su Soberano Poder ante Caifás, Nuestra Señora de la Salud y San Juan Evangelista, conocida popularmente como la Hermandad de San Gonzalo, ha recibido con especial satisfacción la confirmación oficial por parte del Arzobispado de Sevilla de la incorporación del Rosario de la Aurora con la Virgen de la Salud, una iniciativa que se integra en su normativa interna como Regla nº 104.
Aprobación e incorporación de la nueva Regla
La inclusión de esta disposición se produce tras el recorrido institucional previsto por la corporación. El proyecto de Reglas fue aprobado previamente por los hermanos en Cabildo General Extraordinario celebrado el 30 de noviembre de 2024, momento en el que quedó respaldada la propuesta de actualización normativa.
Posteriormente, la Junta de Gobierno acordó solicitar su aplicación mediante dispensa, decisión adoptada en el Cabildo de Oficiales Ordinario celebrado el 26 de enero de 2026, dando continuidad al procedimiento establecido para su validación.
Finalmente, el proceso culminó con la firma de un Decreto fechado el 18 de febrero de 2026, rubricado por el Rvdo. Sr. D. Miguel Vázquez Lombo, Delegado Episcopal para los Asuntos Jurídicos de las Hermandades y Cofradías, mediante el cual se autoriza de forma definitiva la incorporación de esta nueva norma, registrada bajo el número de protocolo 616-26.
Un impulso a la devoción mariana y al culto externo
La aprobación de esta Regla supone, según la corporación, un avance relevante en la vida espiritual de la hermandad, al consolidar un nuevo culto externo orientado a fomentar la devoción a la Santísima Virgen María bajo la advocación de la Salud.
En este sentido, el rezo del Santo Rosario adquiere un papel central como expresión de una tradición profundamente enraizada en la vida de la Iglesia, reforzando la dimensión orante de la corporación y su vinculación con la piedad popular.
Refuerzo del calendario y participación de los hermanos
La incorporación de este nuevo culto contribuye igualmente a enriquecer el calendario de actos de la hermandad, reforzando sus fines fundacionales y promoviendo una mayor implicación de los hermanos y fieles en las celebraciones.
La Junta de Gobierno ha trasladado además un llamamiento a la participación, animando a los hermanos a integrarse con fervor en este nuevo acto de culto, que, según la previsión de la corporación, se celebrará cada mes de octubre, quedando así integrado de manera estable en la vida devocional de la hermandad.





