Así caminó el Gran Poder a sones de «Soleá Dame la Mano» y «Macarena» de Cebrián

Sevilla ha brindado hoy muchas estampas que quedarán para la posteridad, merced al retorno del Gran Poder a su Basílica desde la Catedral tras haber realizado la Santa Misión en Tres Barrios durante las últimas semanas, en las que ha permanecido en otros templos en una impecable labor evangelizadora y de hacer visible lo que en ellos ocurre.

Una de ellas ha tenido lugar en el Ayuntamiento de la ciudad hispalense, enclave en el que el Señor de Sevilla ha estado acompañado por los sones de la Banda Municipal de Sevilla, que ha interpretado marchas procesionales haciendo honor a dos de las grandes devociones marianas de la capital andaluza: la Esperanza de Triana y la Esperanza Macarena.

En honor a la Reina de San Gil sonaba la marcha «Macarena«, del músico jienense Emilio Cebrián, brindando estampas inigualables que perdurarán en la memoria durante décadas, merced a la belleza plástica de la misma.

Por otra parte, evocando a la dolorosa trianera ha sonado la marcha «Soleá dame la Mano«, del compositor Manuel Font de Anta, viniendo a ser el contrapunto acústico ideal para el transcurrir del Señor del Gran Poder.

Sin duda, la corporación de la Madrugá ha ofrecido unos instantes únicos en el Ayuntamiento de la ciudad, con un contrapunto sonoro más que brillante, y con dos de las Esperanzas de Sevilla muy presentes.