Cuando quedan cincuenta días para que en la Marisma la Virgen salga y el Rocío del cielo se derramen sobre nosotros, la Hermandad Matriz de Almonte presentan el cartel de la Romería 2024 y elige a su Hermano Mayor.

En este año, el encargado de plasmar el sentimiento rociero es Jesús García Osorno. Licenciado en Bellas Artes en la especialidad de pintura, ha obtenido el primer Premio Nacional en esta disciplina, convocado por el Ministerio de Educación. En 2005, ganó también el Premio de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla a los mejores expedientes.
García Osorno ha explicado que en el cartel se reflejan siete miradas de la Virgen. Como las siete semanas de Pascua que conducen a Pentecostés, en las que el pueblo de Almonte, con su Hermandad Matriz y todas las hermandades rocieras van preparando el camino que les conduce a la Virgen. “Siete, porque los almonteños cuentan su vida por Venidas de su Madre al pueblo de Almonte”, ha subrayado. Un número que simboliza el equilibrio y la perfección y que se repite en el Viejo y Nuevo Testamento. Y son esas diversas miradas con las que vemos en nuestra imaginación a la Virgen cuando ya no estamos ante Ella en su Santuario, que han quedado en el cartel integradas en los semicírculos de sus ráfagas de punta de martillo.
Esas miradas de la Virgen envuelven a Cristo, el Pastor Divino del Rocío, en sus manos, a la misma hora en que las miradas de la Virgen bajan de su altar a hombros de los almonteños. “Todo es gozo, bullicio, millones de almas, flautas, tamboriles, palmas, y recuerdos del camino y de los lances de la procesión triunfal por las calles de su aldea…” destaca el autor. Mientras, la calma de Doñana pinta de malva las tardes y acaricia la brisa las crines de las bestias que la Marisma guarda todo el año en sus rincones salvajes. Es el origen de esta devoción, en el antiguo Coto de las Rocinas, donde los ganaderos de Almonte iban a señalar a esta imagen como su protectora y bienhechora espiritual.
La ermita, con su concha peregrina y su espadaña, su altar y su camarín, tiene la altura de un monte santo. Se alza erguida, triangular, forma perfecta, presencia de Dios. Y en la cima florece la zarza siempre ardiente de la fe, que no se consume, sino que se multiplica. La Virgen del Rocío es, en su inmortal estampa triangular, el signo eterno de un Dios que mira a su pueblo por los ojos de María Santísima del Rocío. El cartel retrata y refuerza esa definición iconográfica, ha descrito el pintor onubense.
García Osorno manifestó que recibía este encargo “con gran emoción”, señalando que “supone una gran responsabilidad, por el respeto a la Virgen del Rocío y nuestras tradiciones”. Sin embargo, destacó que este trabajo “es una oportunidad para acercarme a Ella, a la cual dirigiré mis plegarias en forma de pintura”.
Es profesor de secundaria, en la especialidad de dibujo, combinando la docencia con la práctica de la pintura. Ha participado en decenas de exposiciones y certámenes a nivel nacional y su currículum de obras es amplio. El cartel del Vía Crucis Oficial de la Semana Santa de Huelva en 2022, el cartel de las fiestas patronales de la Virgen de la Cinta de Huelva en 2019 o el Cartel Oficial de la Madrugá del Viernes Santo de la Hermandad del Nazareno de Huelva en 2022, son algunos de sus trabajos.





