La crónica | Histórica Resurrección al paso del Buen Fin

La Hermandad franciscana volvió a casa con cambio de recorrido y una hora de retraso

Sevilla se ha echado a la calle para rematar su Semana Santa junto a la Hermandad del Buen Fin, que se ha trasladado en la tarde de este Domingo de Resurrección hasta su sede canónica, la Iglesia de San Vicente. 

Cabe recordar que la cofradía de Penitencia se refugió en la catedral de un fuerte aguacero el pasado Miércoles Santo, y hasta hoy no había podido volver a su templo debido a la inestabilidad meteorológica que se ha vivido durante los últimos días. 

La lluvia también ha estado presente este domingo en Sevilla, remitiendo apenas 30 minutos antes de que saliera la corporación, lo que ha obligado a retrasar la salida sesenta minutos mientras la junta se reunía hasta en dos ocasiones para tomar una decisión.

A las ocho de la tarde salía la cruz parroquial, y poco después lo hacía el misterio del Cristo del Buen Fin, reestrenando las figuras secundarias de Darío Fernández Parra que procesionan por primera vez este año. Tras el paso, la Centuria Romana Macarena ha conformado un sensacional repertorio musical durante el itinerario de vuelta a San Antonio de Padua. 

La Virgen de la Palma bajo palio salía tras el Señor, con los sones musicales de la Banda de Nuestra Señora de las Nieves y la característica alegría en el movimiento de sus bambalinas.

Todo el cortejo ha hecho un importante esfuerzo por mantener un andar rápido para llegar al barrio lo antes posible, ante el riesgo de otra posible tormenta. 

Además, la cofradía del Miércoles Santo modificó el recorrido previsto, por el Salvador y Orfila, para ir directamente por Hernando Colón y Plaza Nueva para llegar a San Lorenzo por Tetuán, Campana, Trajano y Conde de Barajas. 

Una nota predominante han sido las constantes petalás a la dolorosa, las cuales han cedido en su mayoría las hermandades que no han podido salir por la lluvia. 

El misterio del Cristo del Buen Fin entraba en San Antonio de Padua entre aplausos a las once menos tres minutos. Poco después llegaba la Virgen de la Palma, recreándose en esos últimos instantes de traslado para culminar, ahora sí, la Semana Santa de Sevilla 2024 que será recordada por mucho tiempo entre los cofrades.