Esta Semana Santa no deja un buen recuerdo para muchos penitentes que preferiblemente prefieren olvidar y esperar al próximo año tras las constantes lluvias y previsiones meteorológicas indeseadas que han inundado la ciudad de agua y calima, y donde prácticamente todo el contexto cofrade andaluz refleja una gran tristeza ante la difícil situación por la que muchos hermanos y creyentes lloran desconsoladamente la suspensión procesional de sus hermandades, que hacen estación de penitencia durante estos días de pasión, en la ciudad de Málaga.

Muchas de estas corporaciones se quedaron sin salir a la calle debido a estas malas condiciones meteorológicas que durante esta semana se produjeron de forma continuada. Durante la jornada del Domingo de Ramos únicamente pudo realizar su salida sin ningún tipo de problema la Cofradía de la Pollinica, pudiendo completar su procesión finalizándola alrededor de las cuatro de la tarde, debido a su itinerario matinal, posteriormente la Archicofradía del Huerto y la Hermandad del Prendimiento decidieron salir ante la preocupación climatológica y el riesgo de lluvia en la capital malacitana, asumiendo un seria decisión que les hizo volverse alterando sus respectivos recorridos, un acto de valentía convertido en un desacierto, ya que el cortejo procesional sufrió una desastrosa recogida ante el diluvio que se produjo lamentablemente en la tarde noche dominical malagueña, una situación que hizo que las otras seis hermandades restantes suspendiesen su estación procesional.
El Lunes Santo no fue mejor, y el señor de Málaga se quedó sin recorrer las calles repletas de creyentes esperando sus andares de túnica blanca que cautivan a todo un pueblo, y una virgen reina de un barrio trinitario de fieles rezando a sus pies. Además de Cofradía del Cautivo, otras 3 no corrieron la suerte que sí tuvo Gitanos y Estudiantes, a pesar de los chubascos previsibles, tomaron la decisión de salir, ostentando el respaldo de un gran público rendido hacia estas dos entidades.
El Martes Santo la lluvia dio tregua y las seis cofradías de la tarde disfrutaron de un grandioso día, mientras que el Miércoles, ante las previsiones desfavorables todas ellas decidieron quedarse en su respectiva Casa Hermandad.

El Jueves Santo, la reina de Málaga llenó de Esperanza las calles céntricas de la ciudad, mientras que el Nazareno del Paso lo hacía tras los sones de su banda, una gran novedad musical que dejó perplejo a muchos cofrades ante tal binomio melódico.
En la tarde del Viernes Santo, únicamente cuatro de las ocho que se disponían a salir pudieron hacerlo, acortando recorrido por las calles cercanas buscaban el entorno de la Catedral para entrar en Tribuna Oficial, algo que sólo hicieron tres, ya que la lluvia y la inestabilidad volvieron a fastidiar una jornada que finalizó con precipitaciones ya adentrada la noche, donde la Archicofradía de Dolores de San Juan decidió permanecer en la Catedral y efectuando su salida finalmente esta tarde de vuelta a su sede canónica.
Las lágrimas esta vez no fueron de emoción, sino de un vacío desamparado reflejado en tristeza, y las miradas al cielo no fueron por plegarias, sino por el tiempo, frente a un año de esfuerzo y espera por volver a sentir la ilusión y la emoción que despierta esta festividad, una semana difícil para muchos cofrades que cada año hacen posible la puesta en escena de la Fe y la religión manifestada en la modernidad y con esencia propia. Hoy especialmente cabe destacar que la muerte no tiene sentido sin la vida, y que Cristo ha vencido en la cruz y ha resucitado.
Feliz Domingo de Resurrección.





