Así es el espléndido palio de Rafael de Rueda, Raúl Berzosa y Jesús Rosado para la Candelaria

Cincuenta días restan para la llegada ansiada del próximo Domingo de Ramos. Cincuenta días que estarán precedidos por una Cuaresma necesaria para los católicos, y no sólo para los cofrades.

Y cuando restan sólo esos cincuenta días para que las calles de Córdoba vuelvan a llenarse de nazarenos penitentes, de altares ambulantes para las Sagradas Imágenes, de sones de metales y maderas para acompañar el acompasado rachear bajo las trabajaderas y pasos, y de bullicio en las aceras al aroma del azahar cada vez más temprano, la Hermandad del Huerto presenta a Córdoba el portentoso techo de palio que, dentro de esos cincuenta días, cubrirá en la Plaza de San Francisco a María Santísima de la Candelaria.

Hace poco más de dos años que los hermanos de la Cofradía que asistieron al Cabildo Extraordinario al que fueron convocados aprobaron unánimemente la ejecución de esta fase del palio de la Imagen de Antonio Rubio.

El techo de palio, al igual que el resto de fases anteriormente desarrolladas y ejecutadas en el paso de palio, lleva marcado el sello de la inspiración artística de Rafael Rueda, con el asesoramiento de los hermanos del Santo Sepulcro Álvaro Doctor y Francisco Mellado. Y ha sido el astigitano Jesús Rosado el encargado de traer al terciopelo y al hilo de oro ese diseño que viene a enmarcar la Gloria salida de los pinceles del malagueño Raúl Berzosa. Una nómina de artistas difícilmente igualable, y puestos todos a trabajar para un proyecto común: el Cielo que cubrirá en la calle a María Santísima de la Candelaria.

El estilo, ya marcado y definido desde hace muchos años, tiene su referencia principal es un antiguo frontal de altar existente en la Parroquia de la Asunción de la localidad de Montemayor, el cual es obra del platero cordobés Damián de Castro (S. XVIII).

La Gloria central es una creación al óleo sobre lienzo belga de Raúl Berzosa, inspirada en una talla existente en la sillería del Coro de la Santa Iglesia Catedral de nuestra ciudad; representa la Presentación del niño Jesús en el Templo, realizada por Pedro Duque Cornejo en el siglo XVIII.

Para la ejecución del bordado se confía en Jesús Rosado Borja, quien ya hizo una magnífica obra en la anterior fase del bordado del palio de María Santísima de la Candelaria.

Con este diseño de Rafael de Rueda, con colaboración de Francisco Mellado y Álvaro Doctor, la Hermandad del Huerto quiere rescatar la vinculación con uno de los gremios más importantes de Córdoba, el gremio de los plateros, mostrando el impacto de la ornamentación de la orfebrería así como el equilibrio decorativo y dinámico en el palio que cada Domingo de Ramos cobija a la Dolorosa. Así, este palio, toma como referencia un antiguo frontal de altar existente en la Parroquia de la Asunción de Montemayor, localidad de la campiña de Córdoba. Además de la profusa decoración rocalla, típica del gusto ornamental del siglo XVIII, en este palio bordado por Francisco Pérez Artés y Jesús Rosado Borja, debemos destacar las cartelas que circundan en los diferentes paños del palio, recogiendo en ellas las letanías a Nuestra Señora y convirtiendo este palio en auténtico canto de amor a la que es Madre de los Hermanos del Huerto.