Así es el sorprendente cartel de Semana Santa de Carmona de 2025

Este domingo ha tenido lugar el acto de presentación de cartel de la Semana Santa de Carmona de 2025, obra de Juan Fernández Lacomba, que ha contado con la participación de la Banda de CC y TT “Nuestra Señora de Gracia” y los saeteros Joaquín Fernández Suárez y Manuel Delia Núñez. En el comunicado emitido al efecto, el Consejo de Hermandades de Carmona asegura que «en el cartel la posición central de la escalera alude claramente al descendimiento de Cristo en su advocación pasional del Buen Fin; sin duda, junto a los episodios de la Verónica y el Cirineo, pienso son las acciones más humanas contenidas en la pasión de Cristo. Pero la escalera es también una referencia a la saeta y al modo andaluz de vivir la pasión: que “anda pidiendo escaleras para subir a la cruz…”, que tan acertadamente trascribe Antonio Machado en su celebre saeta. Pero, puestos a elegir entre los emblemas de la pasión también están presentes los dados, con los que después del expolio después de desnudar a cristo los sayones se sortearon al azar la túnica de Jesús».

«Sin duda -prosigue la nota- un episodio mezquino, depredador y terrible, que expresa cínicamente lo peor de la condición humana con el recurso del azar de por medio, justo en el momento antes de la culminación redentora de la crucifixión. De ahí que se sitúen los dados en una posición baja al pie de la cruz frente al espectador a los pies mismo de la escalera. La escalera tiene también en su forma misma un sentido de ascensión, apoyada en la cruz arbórea y que culmina en el lucero de Carmona: la estrella de ocho puntas y tradicionalmente el icono ancestral de la ciudad. Pero también es un símbolo de esplendor y plenitud que hace referencia tanto a los esplendores de la ciudad como también a una nueva esperanza en la Resurrección».

La nota continua explicando que «la cruz arbórea se halla esquinada en el lateral izquierdo cerrando así la composición, a partir de la cual se desarrolla toda la escena hacia la derecha. La escalera con una presencia insoslayable, divide radicalmente dos ámbitos de significación en los que a través de un color vibrante y meditado en sus tonos nos trasmiten sentimientos de soledad y desposeimiento. Justamente se alude al dolor en un tono verde, muy pensado, sordo y hasta agrio que domina la mitad derecha. Este espacio contiene la expresión dramatizada del corazón traspasado por la daga que domina el conjunto de la escena. Un icono simbólico de gran patetismo formal, que explícitamente hace referencia la profecía de Simeón, pero también alude a los Dolores de la madre al pie de la cruz. Clara alusión a la iconografía del Stabat Mater de profunda devoción cultural religiosa que recogen los evangelios. No obstante, tengamos en cuenta en este sentido, que en la ciudad de Carmona existen y procesionan nada menos que cuatro devociones consagradas a esta advocación de los Dolores. De tal modo, el corazón purpura contrasta con el fondo verdoso, adquiriendo gran protagonismo. Un corazón henchido y traspasado enérgicamente por un estilete que, a su vez, geométricamente, conecta con una constelación sobre un cielo verdoso áspero y pasional. Se trata de la constelación del Boyero que preside el cielo en el mes de abril en que este año 2025 tiene lugar la Semana de pasión».

«Esa referencia estelar -continúa- adquiere un sentido cósmico un tanto cifrado en la composición, complementada por los estados de la luna durante la semana de pasión en el mes de abril, que se despliegan de izquierda a derecha en la composición bajo la escalera. Un elemento que recuerda y rememora los antiguos lunarios de los calendarios agrícolas, y que señala concretamente la luna de Parasceve de la tradición judía en que tuvo lugar la muerte de Cristo. Asimismo, en el ángulo inferior derecho se halla una discreta y sutil referencia local que complementaría la estrella de la parte superior, con la disposición de un horizonte bajo con el perfil a lo lejos de la ciudad de Carmona vista desde el lado norte de la Vega, encharcada por las lluvias de primavera».

El comunicado añade que «específicamente estos elementos de referencia se incluyen en el cartel junto con la estrella como rasgos culturales locales. Como ocurre en el lado izquierdo de la escalera, en cuyo espacio se incluye una solitaria escena de una calle característica de la ciudad sin una referencia específica, pero que refiere en concreto el quebrado central en el suelo de una característica espina flanqueada por los volúmenes de la arquitectura blanca y hermética de la tradición mudéjar, tan presente en la ciudad. Son formas geométricas y volúmenes esenciales, encartados y superpuestos en blanco y grises matizados, que refieren quiebros de calles y un sentido orgánico a la vez que geométrico del urbanismo local. Los volúmenes se disponen en distintos planos que actúan en su estructura y geometría en un juego de esquemas compositivos sobre el mismo plano, pero que se abaten en los espacios pictóricos actuando como cielo, fondo y arquitectura interaccionado a la vez con símbolos. Referencias a calles y espacios urbanos que también hablan de silencio y soledad, que pueden prefigurar el camino al Calvario y la calle de la Amargura en Jerusalén».

«Silencio, Soledad, Esperanza, Descendimiento, Amargura, Dolores, Angustias… son múltiples aspectos pasionales que quedan así aludidos o transcritos por alusión, y también por ausencia o por deducción en el espacio del cartel. No todo ha de ser explícito, el arte actual debe poner siempre en juego el papel del espectador, tratándose de un ejercicio plástico e iconográfico que interactúa en sus elementos en este caso con una distribución simbólica de las Arma Christi. Pero que ciertamente, quiere hacer preguntas al espectador, a la vez que glosa, revela e instruye, haciendo hincapié en aspectos y elementos humanos y simbólicos de la pasión. En definitiva, una propuesta con un sentido universal como el de la pasión misma. Pero que también incide en una visión renovada, individual, que pone en juego lo trasmitido por la misma tradición, pero también una visión individual, sobre los contenidos pasionales como de la estética formal proyectada en lo local y en particular de la ciudad de Carmona», concluye la nota.