La ejecución del palio está siendo realizada por el Taller de Sucesores de Elena Caro
El discurso iconográfico del conjunto gira en torno a la expectación del parto de la Santísima Virgen María, origen de la advocación de la Esperanza
El diseño del techo de palio incluye un trasunto de la Virgen del Sol de la Catedral de Córdoba, una de las primeras y más singulares representaciones de la advocación en la ciudad
Los hermanos de la Hermandad de la Esperanza, reunidos en Cabildo General, aprobaron en julio de 2021 el diseño del futuro nuevo palio de la dolorosa de Juan Martínez Cerrillo, concebido por Gonzalo Navarro Ambrojo. Pese a que la previsión de la Junta de Gobierno era estrenar la bambalina delantera el Domingo de Ramos de 2024, será en 2025 cuando se producirá el estreno de una pieza que ha sido presentada este sábado en la iglesia de San Andrés. La ejecución del palio está siendo realizada por el Taller de Sucesores de Elena Caro. La propuesta, formulada por la Junta de Gobierno, en base al presupuesto presentado por el taller sevillano, recibió el beneplácito de los hermanos de la corporación marcando un hito en la historia patrimonial de una de las hermandades más populares e importantes de Córdoba.
La pieza ha sido ricamente bordada en oro fino y sedas de colores con una gran variedad de técnicas siguiendo las costumbres del bordado tradicional. El bordado se dispone sobre un terciopelo verde de seda y malla de hilos de oro realizada a mano en punto la Virgen por Alfonso Aguilar. La cordonería y flequería, también realizada en oro, ha sido elaborada con un diseño personalizado por Artesanía Casa Rodríguez que mantiene las tradicionales campanitas en el interior de las borlas.






































El taller
Los orígenes de la Casa Caro se remontan al año 1917, cuando los hermanos José y Victoria Caro Márquez abrieron el primer el taller, bajo la denominación de «Bordados José Caro». En la actualidad el taller se mantiene fiel a sus orígenes. Por tanto, continúan realizando obras de nueva factura mediante el mismo proceso de creación, totalmente artesanal y con el sello propio de la casa. Paralelamente, en los últimos años han orientado también sus trabajos a la conservación y restauración de obras de bordado en oro y sedas.
Desde sus origenes compaginan la realización de piezas sacras de inmenso y reconocido valor artístico entre las que destacamos los simpecados de la Hermandad del Rocio de Huelva y de Triana, el manto de los Dragones de la Esperanza de Triana, el manto de la Esperanza Macarena con motivo de su Coronación Canónica en 1964, el manto y palio de la Virgen de los Dolores de la Hermandad de la Expiración de Málaga, el bordado del palio de la Esperanza de la Yedra en Jerez de la Frontera y el palio y manto de la Reina de los Mártires de la Hermandad de la Buena Muerte en Córdoba.
Del taller han salido también otras obras de decoración, como los reposteros y la tapicería de Capitanía General o el telón del Teatro España, así como insignias e indumentaria militar y diplomática. Entre la producción de obra civil reciente, podemos destacar la realización de piezas y complementos bordados para trajes de novia con diseños exclusivos.
Cabe recordar que junto al diseñador ha trabajado y supervisado el proyecto desde el inicio una comisión formada por hermanos de la cofradía constituida al efecto. Si bien el apoyo ha sido mayoritario, no ha sido unánime, toda vez que algunos hermanos han afirmado que no respetaba el estilo de la cofradía. No obstante, la opinión mayoritaria afirma que es un palio a la altura de la Hermandad de gran calidad estética que materializa un sueño porque «ya era hora de que la esperanza tuviera un proyecto de este calibre».
El diseño
Estéticamente, destaca la inspiración plenamente barroca de la obra. Los elementos decorativos, eminentemente carácter vegetal, aunque sin perjuicio de combinarse con volutas, roleos, cartelas y motivos heráldicos, posibilitan una interpretación técnica rica en volúmenes y técnicas de bordado destacando especialmente los matices polícromos en toda la superficie. En cuanto la composición, tanto las bambalinas como el techo se configuran en torno a dos espacios condicionados por el soporte textil: el terciopelo verde, con una decoración rotunda y voluminosa; y la malla, sobre la que se disponen motivos decorativos más estilizados y etéreos.
En las bambalinas, el soporte de terciopelo aparece como fondo de la crestería -elevada y de perfil sinuoso, diferente en cada uno de los paños-, así como en la zona superior de la caída. En esta zona, realizado en la mayor parte de su superficie sobre malla, los elementos ornamentales se entrelazan entre sí, así como con la crestería el marco del techo -en el exterior y el interior, respectivamente- potenciando el efecto de elemento colgante.
La configuración espacial del techo también destaca por la diferenciación de espacios. Así, perimetralmente se dispone una cenefa de perfil movido, describiendo interiormente un óvalo, realizada sobre terciopelo, enmarcada por un galón, y en cuyas esquinas se sitúan cuatro tondos. Está cenefa conecta con la gloria a través de cuatro cartelas también sobre fondo de terciopelo, a diferencia del espacio intermedio, cuya ornamentación tiene como soporte la malla calada.
El discurso iconográfico del conjunto gira en torno a la expectación del parto de la Santísima Virgen María, origen de la advocación de la Esperanza. De este modo, centra el techo de palio un trasunto de la Virgen del Sol de la Catedral de Córdoba, una de las primeras y más singulares representaciones de la advocación en la ciudad. Alrededor de la misma, inserta en cada una de las cartelas, se dispone un fragmento del Benedictus o Cántico de Zacarías.
Cierra el programa iconográfico la alusión a la genealogía y parentela de Cristo, mediante la representación -en los tondos de las esquinas- de San José, Santa Ana, San Joaquín y Santa Isabel con San Juan Bautista en brazos. Igualmente, en las bambalinas aparece la letanía Mater Spes – Ora pro nobis, recientemente añadidas por el Papa Francisco, y adquieren especial protagonismo las guirnaldas con frutos y flores, diferentes en cada uno de los paños, enriqueciendo el programa iconográfico con la simbología alusiva cada uno de ellos.
El artista
Gonzalo Navarro es licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla, en la especialidad de conservación y restauración de bienes culturales. Complementa su formación con el Máster Universitario en Patrimonio Artístico Andaluz, estancia en el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH), proyecto de documentación de patrimonio textil y tutela de prácticas de la Universidad de Sevilla sobre conservación y restauración de bienes culturales. Actualmente está realizando la tesis doctoral sobre el bordado en oro en Sevilla.
Profesionalmente, desde 2014 trabaja con el taller de Sucesores de Elena Caro como asesor artístico, proyectando obras de bordado para el propio taller y otros como el de Manuel Solano o Fernando Calderón. Entre sus obras más destacadas cabe reseñar las sayas para la Vírgenes del Mayor Dolor de la Carretería (2017), la Hiniesta (2019) o el Valle (2019 y 2021), el manto de la Virgen de Guía de La Lanzada (2017). Ha sido seleccionado por la Hermandad de la Paz para diseñar el palio de la Reina del Porvenir.





