El pasado 1 de diciembre, adelantamos para el universo cofrade la última obra de Nuria Barrera, una maravilla que tenía por destino Triana y un aroma extremadamente singular. Un aroma marinero que evoca a la calle Pureza, uno de los corazones sentimentales que con mayor fuerza late en el espíritu del antiguo arrabal, a esencia enraizada en el alma más profunda del barrio más cofrade del universo y que se entremezcla con el sabor inconfundible de una de las formaciones esenciales de la música procesional, la banda de cornetas y tambores del Santísimo Cristo de las Tres Caídas, que quiso contar con Barrera para ilustrar con su pincel el que se ha de convertir en su duodécimo trabajo discográfico, una obra que lleva por título Caridad, que ha sido grabado en los Estudios Alta Frecuencia de Sevilla, de la mano del ingeniero de sonido Adolfo Castilla y bajo la dirección musical de Manuel Alejandro González Cruz y Francisco Ortiz Morón. Un disco que fue presentado en el transcurso del V Congreso de Bandas “Ciudad de Sevilla” y que, como siempre ocurre con los discos de la banda trianera, ha despertado una enorme expectación por toda la geografía cofrade.
Una portada muy especial, ya que es la vez primera que la Virgen de la Esperanza, coincidiendo con la celebración del Año Jubilar, ilustra un trabajo discográfico de la formación musical que acompaña a su Hijo camino de la Santa Iglesia Catedral cada Madrugá y que adquiere, con el indiscutible genio artístico de Nuria Barrera, una categoría aún más elevada. Y es que si cada disco de Tres Caídas es una auténtica joya, la portada de Nuria Barrera le hace adquirir un valor incalculable, fundiendo en una misma obra la trascendencia de las composiciones de la formación, los que unido al incalculable número de seguidores que atesora, la convierten en una de las formaciones musicales más relevantes del actual panorama de música cofrade, y la magia que emana de cada creación de esta artista fundamental para entender la cartelería religiosa del siglo XXI. Cabe destacar que la obra concebida por la pintora, que acaba de ser desvelada por la banda, ha ilusionado de manera particular a una artista acostumbrada a asumir retos de gran calibre, lo que evidencia la implicación de una de las más importantes creadoras de la pintura contemporánea y el convencimiento de que está participando en un proyecto que pasará a la historia de la música procesional.
Ahora, coincidiendo con el día de la Esperanza, la incomparable artista carmonense ha querido desvelar el contenido de la contraportada del trabajo discográfico. Una obra que complementa a la que fue difundida hace hace dieciocho días y que mostraba un primer plano de la Reina de la calle Pureza. Se trata de la mano izquierda de la Virgen de la Esperanza, portando el tradicional salvavidas, una de sus símbolos más reconocibles. Una pieza del ajuar de la Madre de Dios, realizada en oro y brillantes, en la década de los sesenta, por el joyero Fernando Morillo Lasso, que contiene la leyenda ESPERANZA NUESTRA, mientras que en reverso figura la inscripción: A NUESTRA ESPERANZA FERNANDO MORILLO LASSO Y FAMILIA 1973. La idea del salvavidas procede del que lució la Virgen en la salida extraordinaria del 27 de Julio de 1923 con motivo de la “Velá”. En este caso era de tamaño real con su nombre “Esperanza”, portándolo en su mano derecha sustituyendo el manipulo. Una joya que es seña de identidad de la Esperanza de Triana, que Nuria Barrera ha querido inmortalizar en esa otra joya que es el nuevo trabajo de Tres Caídas, conformando una auténtica obra de arte que está mereciendo el aplauso unánime del pueblo cofrade.





