Así es la estricta normativa que regirá la estación de penitencia de 2026 en la Catedral de Córdoba

Dos amplios documentos fijan los criterios litúrgicos, organizativos y disciplinarios para el tránsito de las cofradías por la Mezquita-Catedral

La Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba ha remitido a las corporaciones penitenciales la documentación que recoge la normativa y las recomendaciones que regirán la salida procesional y el desarrollo de la estación de penitencia durante la Semana Santa de 2026, un conjunto de disposiciones que establece tanto los criterios litúrgicos dentro de la Santa Iglesia Catedral como las normas organizativas para el desarrollo de la Carrera Oficial y los recorridos procesionales.

En la comunicación enviada a las hermandades se explica que esta documentación se remite “como continuación a la reunión mantenida, os paso en formato digital los documentos y os resumo brevemente lo expuesto”, recordando además varias cuestiones que serán objeto de seguimiento por parte de la institución cofrade. Entre ellas se señala que “se analizarán los retrasos y se propondrán las sanciones correspondientes”, que “se realizará conteo de componentes del cortejo y se adecuarán los tiempos de paso a la realidad”, y que “las hermandades que no han asistido deberán descargar, rellenar y entregar en la visita de cortesía el estadillo solicitado”.

La Catedral como centro espiritual y litúrgico de la estación de penitencia

Las orientaciones elaboradas por el Cabildo Catedralicio parten de una reflexión sobre el significado del templo mayor de la diócesis, subrayando que “la Catedral de Córdoba es el corazón cultual y cultural de la diócesis, el espacio en el que la religiosidad se proyecta a través de la liturgia, el arte, la arquitectura, la música o la actividad caritativa”. El documento recuerda igualmente que “la vida litúrgica y pastoral otorgan un verdadero sentido a la Catedral, convirtiéndola en la Iglesia maestra de todas aquellas que se encuentran en nuestra diócesis”.

Desde esta perspectiva, el texto explica que “la Catedral de Córdoba, como lugar de culto y centro de la devoción cristiana, acoge a las hermandades y cofradías en su estación de penitencia”, razón por la cual se establecen una serie de orientaciones destinadas a “garantizar el orden, el respeto a los espacios sagrados y el cumplimiento de las normas litúrgicas y de convivencia” durante el paso de las corporaciones por el interior del templo y su entorno inmediato.

Organización de la Carrera Oficial y disposición de palcos

La normativa indica que “la Agrupación de Hermandades y Cofradías se responsabiliza de la organización de la carrera oficial y de la colocación de palcos en el exterior y en el interior del Patio de los Naranjos”, contemplando además “dejar un espacio para el libre acceso de aquellos que deseen contemplar el paso de las procesiones”.

El documento recuerda que el enclave se encuentra dentro de un monumento reconocido internacionalmente, por lo que advierte que “en la colocación de los palcos y sillas deben tener en cuenta que estamos ante un monumento Patrimonio de la Humanidad y que en modo alguno puede menoscabarse su integridad”. De este modo, se establece que la Agrupación “exigirá a la empresa encargada de la colocación de los palcos que siga las indicaciones del responsable de mantenimiento del Cabildo de la Catedral en todo momento en cuanto a los usos de los espacios y colocación de los palcos en el Patio de los Naranjos y en el perímetro del monumento”, así como “las indicaciones del responsable de seguridad del Cabildo Catedral”.

También se recuerda que “en los días previos a la Semana Santa transitan otras hermandades o asociaciones parroquiales”, por lo que se determina que “para que se pueda mantener la Visita Nocturna el ‘Alma de Córdoba’, no podrán colocar los palcos en la zona de la proyección hasta el Viernes de Dolores por la mañana”.

Plano

Igualmente se establece que “los palcos que se sitúen en la Puerta de Santa Catalina tienen que garantizar la maniobra de salida de los pasos de las cofradías”. En cuanto al acceso del público, se señala que “el acceso a palcos y sillas en el Patio de los Naranjos tendrá lugar por la Puerta de los Deanes”, precisándose que “cuando acuden a ocupar su localidad, las vallas están colocadas y el único acceso a su palco o silla sólo puede hacerse por la citada Puerta de los Deanes”.

La Agrupación deberá además “disponer de personal suficiente tanto para el control de acceso a palcos y sillas como para acomodar a todos los usuarios a fin de evitar aglomeraciones”, mientras que el Cabildo “habilitará un espacio para personas con movilidad reducida ocupándose del acceso y acomodo de estos usuarios”.

Asimismo, el Cabildo se encargará de “preparar el recorrido por el interior del templo y de aquellos elementos como iluminarias en el exterior, así como la puesta y recogida de las rampas”, además de “la seguridad en el interior del templo y en el Patio de los Naranjos”. En caso de evacuación se advierte que “sigan siempre las indicaciones del equipo de seguridad del Cabildo Catedral”.

Horarios, itinerarios y disciplina del cortejo

Las hermandades deberán respetar estrictamente la organización horaria, ya que “las hermandades y cofradías deberán cumplir estrictamente con los horarios establecidos por la Agrupación de Hermandades y Cofradías para el paso por la Catedral”, debiendo llegar “sin demoras innecesarias” y procurando que “el paso de los cortejos sea en orden y de forma fluida”, evitando “parones innecesarios”.

También se advierte que “en ningún momento una hermandad y cofradía podrá cambiar el itinerario ni horarios en la Santa Iglesia Catedral sin la autorización de la Agrupación de Hermandades y Cofradías y del Cabildo Catedral”.

Comportamiento de nazarenos y participantes

El documento establece normas concretas para los integrantes de los cortejos. Se señala que “los nazarenos deberán mantener una actitud de respeto y recogimiento en todo momento”, añadiéndose que “no se permitirá el uso de teléfonos móviles ni la distracción de éstos durante el desarrollo de la estación de penitencia”.

También se recuerda que “deben guardar su sitio, no descubrirse, no sentarse…, mantener la compostura durante el recorrido”. En lo relativo a los cirios, se indica que “los cirios no serán volcados, teniendo precaución de que la cera caiga sobre la moqueta colocada a tal efecto”, y se añade que “aquellas corporaciones que los porten alzados sobre la cintura, deberán bajarlos y apoyarlos en el suelo”.

Los nazarenos podrán utilizar los servicios del templo, ya que “podrán hacer uso de los baños de la Catedral con autorización del diputado de tramo”, especificándose que “los niños irán acompañados de los servidores”.

El momento de oración ante el Santísimo Sacramento

Uno de los momentos centrales de la estación de penitencia será el paso ante el altar dispuesto en la nave 17, donde “el Cabildo Catedral dispondrá un altar en el tramo final de la nave 17 donde estará expuesto el Santísimo Sacramento y desde donde el capitular de turno se dirigirá a los penitentes”.

El documento subraya que “la estación ante el Santísimo Sacramento será un momento de profunda reverencia y silencio”, por lo que “todos los miembros de la hermandad deberán detenerse en este momento para rendir homenaje al Santísimo con una genuflexión o, por razones físicas que lo impidan, una inclinación profunda”.

Se destaca igualmente la dimensión espiritual de este instante al señalar que “es muy importante que los cofrades asocien el momento más relevante de la estación de penitencia, como es la estación ante el Santísimo, y que es en esa arquitectura donde está verdaderamente el Señor”, lo que pretende “poner en valor el día que procesiona la Custodia en la solemnidad del Corpus Christi”.

Normas para costaleros, capataces y presidencias

Los costaleros deberán comportarse con solemnidad, pues “deberán actuar con el máximo respeto hacia el paso que portan y hacia el entorno del templo, manteniendo la compostura y la seriedad correspondiente”. Aquellos que no estén bajo el paso y deseen realizar la estación ante el Santísimo “se dispondrán de manera ordenada tras el paso, descubierta la cabeza y con la sudadera correspondiente”, realizando igualmente la genuflexión.

Los capataces, al llegar ante el altar, “arriarán el paso, se dispondrán delante del mismo ordenadamente, realizarán la genuflexión y permanecerán en recogimiento unos instantes antes de reanudar la marcha”, advirtiéndose de forma expresa que “bajo ningún concepto el capataz mandará arriar el paso sobre la plancha metálica que cubre y protege los restos de la Basílica de San Vicente”.

Las presidencias, tanto eclesiásticas como civiles, “deberán mantener la compostura y orden durante todo el recorrido por las naves catedralicias”, evitando “reunirse en grupo ante los pasos” y realizando igualmente la genuflexión ante el Santísimo.

Regulación de las bandas de música

Las bandas acompañarán a las cofradías “con el respeto que exige el lugar”. Una vez en el Patio de los Naranjos “se situarán en el espacio que se les ha habilitado en la calle central que se sitúa entre la Puerta del Perdón y la Puerta de las Palmas” hasta la salida del titular.

En el interior del templo solo podrá acceder “una representación de la Banda de Música compuesta por un banderín y algunos representantes”, recordándose además que “las formaciones musicales no podrán interpretar ninguna pieza en el interior del Templo catedralicio”.

Fotógrafos, invitados y medios acreditados

La normativa establece que “cada hermandad podrá ir acompañada de un fotógrafo, siempre y cuando se encuentre previamente autorizado por el Cabildo Catedral de Córdoba”, aunque “no se les permitirá ir delante o en el cortejo durante el recorrido que realizan las hermandades y cofradías por el Patio de los Naranjos; tampoco en el interior del templo”.

Los fotógrafos acreditados deberán situarse “en el espacio acotado y habilitado para los medios de comunicación”, ya que “no podrán deambular libremente por las naves catedralicias”. Además, “deberán acceder al interior hasta 15 minutos antes de que la cruz de guía de la hermandad que abra la jornada llegue al palquillo de entrada de la carrera oficial” y “evitarán colocarse en el tiro de cámara para no entorpecer la retransmisión de las imágenes de televisión”.

Respecto a los invitados, el Cabildo indica que “habrá un número de invitados por día ya que no se dispone de espacio suficiente”, fijándose una previsión aproximada de “unas 150 personas por día”, quienes “deberán estar debidamente acreditados por días” y permanecer “en silencio durante su estancia en el templo”, sin poder “deambular por las naves catedralicias ni hacer fotografías”.

Protocolos ante lluvia o incidencias

Las orientaciones contemplan escenarios excepcionales, recordando que “ninguna hermandad o cofradía podrá comenzar su salida procesional desde este templo” ni tampoco “finalizar la procesión en este templo, o permanecer en él, salvo una concesión temporal y con carácter extraordinario que así estime la autoridad diocesana y el Cabildo Catedral”.

Si las condiciones meteorológicas impiden continuar la estación de penitencia, se establece la distribución de los pasos en el interior del templo. Así, “tras el coro del crucero de la Catedral se situarán dos cofradías. Es decir, cuatro pasos”, mientras que “si es necesario una tercera cofradía, dos pasos, se situarán tras el altar del Santísimo Sacramento”.

Para los enseres se designan espacios concretos, indicándose que “Cofradía 1: Capilla de San Rafael; Cofradía 2: Capilla de San Antón; Cofradía 3: Capilla de la Trinidad”.

En estos casos también se habilitarán salidas específicas, ya que “se designará la Puerta de San Juan para que los nazarenos y costaleros de la cofradía puedan salir cuando la Junta de Gobierno lo estime oportuno”, mientras que “se designará la Puerta de Santa Catalina para que los menores puedan salir acompañados de los servidores”.

Normas sobre procesiones extraordinarias

El documento también regula las procesiones extraordinarias, estableciendo que “deberán ser solicitadas con antelación suficiente a la autoridad eclesiástica y al Cabildo de la Mezquita-Catedral, con al menos tres meses de antelación”, especificando “el motivo de la procesión, el itinerario previsto y los detalles logísticos necesarios”.

Además, se advierte que “no podrá ser anunciada públicamente, aunque tenga la autorización del Obispo, sin antes disponer de la aprobación del Cabildo Catedral”, debiendo respetar siempre que “en ningún caso se podrá realizar una procesión extraordinaria que altere el desarrollo normal de los actos litúrgicos del templo”.

Recomendaciones organizativas para la Semana Santa de 2026

Junto a estas orientaciones, la Agrupación ha remitido otro documento con recomendaciones operativas para la organización de la Semana Santa. En él se establece que “las cofradías nombrarán un interlocutor válido para el día de salida que estará a total disposición y comunicación con el delegado de día”, siendo “la única voz autorizada para actuar en nombre de la hermandad una vez que esta se encuentre realizando su estación de penitencia”.

Asimismo, la Vocalía de Procesión designará un delegado cuya función será “meramente informativa y bidireccional”, encargado de “verificar, antes de la salida, el itinerario-horario del fiscal de horas y el correcto funcionamiento de los dispositivos GPS”.

También se recuerda que “las hermandades no podrán solicitar adelanto horario de su salida de la sede canónica, casa de hermandad o local habilitado”, aunque podrán pedir demora por causas como “incidentes de orden público en el exterior de su lugar de salida, daños en los pasos procesionales o meteorología adversa”.

El sistema de demoras contempla que “la solicitud de demora en la salida se solicitará con un máximo de quince minutos antes de su salida real”, concediéndose una primera venia de “treinta minutos”, con posibilidad de una segunda del mismo tiempo, debiendo recuperarse posteriormente el tiempo consumido.

Control de itinerarios y orden procesional

Las recomendaciones insisten en que “no se podrá modificar de motu propio el recorrido aportado y autorizado previamente”, siendo “la Vocalía de Procesión la única autorizada a tal modificación tras haberse consensuado en el OTCE (Oficina Técnica de Coordinación de Eventos)”.

En caso de fuerza mayor, “la cofradía asumirá el recorrido que se le indique desde el OTCE, siendo en todos los casos el camino más directo a destino”. Además, si una hermandad acumula un retraso significativo “podrá perder su orden de acceso a la Carrera Oficial”.

Por último, se recomienda a las corporaciones “disponer la formación de los nazarenos en el cortejo en filas de tres componentes para favorecer la recuperación del tiempo demorado”, dentro de una normativa que busca asegurar el desarrollo ordenado de la Semana Santa cordobesa.

Con este amplio conjunto de disposiciones, el Cabildo Catedralicio y la Agrupación de Cofradías pretenden garantizar que el paso de las hermandades por la Catedral se realice con el debido recogimiento, respeto litúrgico y protección del patrimonio histórico y religioso del templo.