La Cofradía del Amor de Málaga presenta el nuevo trono del Cristo del Amor, una obra inspirada en el legado de Fernando Prini

Una creación concebida como meditación visual sobre la fe

La Cofradía del Amor de Málaga ha presentado el nuevo trono del Cristo del Amor, una pieza concebida como una profunda reflexión artística y espiritual sobre el significado de la fe. El conjunto se plantea como una auténtica meditación visual, donde cada elemento invita al espectador a contemplar valores esenciales del mensaje cristiano como la entrega, la misericordia y la compasión.

Dentro del discurso simbólico de la obra, las cartelas adquieren un papel central, proponiendo una lectura iconográfica que conduce a una reflexión sobre la presencia del amor de Dios manifestado en cada uno de los detalles del conjunto. De este modo, el trono no solo se configura como un soporte procesional, sino también como una estructura cargada de significado espiritual.

Un lenguaje artístico que combina tradición estética e ingenio técnico

El diseño del conjunto se articula mediante un estudiado juego de curvas, contracurvas y perfiles, recursos formales que dirigen la mirada hacia el núcleo central del trono. Esta disposición responde a una intención compositiva clara: centrar la atención del espectador en el Señor, verdadero corazón devocional del conjunto.

La composición se completa con candelabros dispuestos con equilibrio en perspectiva, elementos que contribuyen a generar una sensación de armonía visual dentro del conjunto. A ello se suman los efectos decorativos del marmoleado y la riqueza de la orfebrería, que aportan profundidad estética y refuerzan el carácter monumental de la obra.

El resultado es un trono que conjuga tradición artística y precisión técnica, donde la arquitectura del conjunto y sus elementos ornamentales se integran para crear una pieza destinada a realzar la presencia de la imagen titular.

Un proyecto nacido del legado de Fernando Prini

El trono tiene su origen en el diseño del recordado artista Fernando Prini (q.e.p.d.), cuya concepción estética ha servido de base para el desarrollo de este ambicioso proyecto. Su legado creativo ha guiado la configuración de una obra que ahora se materializa gracias al trabajo conjunto de diferentes artesanos.

La ejecución del trono ha sido posible mediante la coordinación de diversos talleres especializados, cada uno de los cuales ha contribuido con su oficio a dar forma definitiva al conjunto. La estructura ha sido realizada por Manuel Molina, mientras que la talla corresponde al maestro Manuel Toledano.

Por su parte, el dorado ha sido ejecutado por Tomás Fernández, aportando el brillo característico que define la estética del trono. En el ámbito de la imaginería ha intervenido Abraham Ceada, mientras que los trabajos de orfebrería han sido desarrollados por el Taller Montenegro, completando así el conjunto artístico.

Madera, oro, fe y tiempo en una obra colectiva

La nueva estructura procesional es el resultado de un proceso creativo donde confluyen materiales, técnica y devoción. La madera y el oro, elementos fundamentales del arte sacro procesional, han sido trabajados a lo largo del tiempo con la paciencia y el rigor propios de los oficios tradicionales.

El proyecto se presenta así como una obra en la que la materia, la fe y el paso del tiempo se entrelazan, dando lugar a una creación que ha requerido la colaboración de distintos especialistas para alcanzar su forma definitiva.

Cada gesto artesanal ha contribuido a revelar una obra concebida mucho antes de materializarse, reflejando la idea de que toda auténtica creación surge primero en el ámbito de la inspiración y la fe antes de adquirir forma tangible.

“Amor Revelado”, la presentación del nuevo trono del Cristo del Amor

Bajo el título “Amor Revelado: Así es el nuevo Trono del Cristo del Amor”, la cofradía ha dado a conocer públicamente esta nueva creación, que simboliza la culminación de un proceso artístico y devocional prolongado en el tiempo.

El nuevo trono se presenta como la materialización de una obra concebida mucho antes de tomar forma, un proyecto que finalmente se hace realidad gracias al talento y la dedicación de los artesanos implicados.

De este modo, el Amor ha sido revelado, dando lugar a una pieza donde convergen arte, tradición y espiritualidad, destinada a convertirse en uno de los elementos más significativos del patrimonio procesional de la Cofradía del Amor de Málaga.