Así es la nueva joya de Navarro Arteaga

José Antonio Navarro Arteaga es, sin lugar a dudas uno de los imagineros contemporáneos más representativos. Su obra se halla diseminada por toda la geografía cofrade y la huella de su legado se viene grabando, cada vez con mayor fuerza, en virtud de una dilatada carrera de encargos nacionales e internacionales que se incrementa sin descanso. Así lo atestigua una nueva maravilla nacida su gubia, el Señor de la Sagrada Cena concebido para la localidad conquense de Mota del Cuervo, una imagen al más puro estilo del imaginero sevillano en la que contrasta la dulzura que emana de la mirada de la talla y, al mismo tiempo, la fuerza inusitada de la que suele dotar a la expresión de cada una de sus creaciones.

Considerado uno de los mejores representantes del actual panorama de la imaginería religiosa, su capacidad para conjugar la síntesis de los grandes genios del pasado, con la técnica de los modernos, hacen que sus cualidades vayan confluyendo en una obra llena de carácter, donde el sentido del movimiento y la serenidad van reflejándose en cada una de sus creaciones, encontrándose en estos momentos, en una madurez plena e ilusionante dentro del mundo del arte.

Entre sus obras más destacadas en sus más de tres décadas de profesión encontramos a Santa María de la Antigua, Patrona de la República de Panamá, figura en mármol esculpida para los Jardines Vaticanos en el año 2013, el Cristo de la Púrpura para la Hermandad de Las Cigarreras (, la escultura de Santa Ángela de la Cruz para la Santa Iglesia Catedral de Sevilla (2009), el tríptico para la capilla penitencial del Santuario de la Virgen del Rocío en Almonte, Huelva (2011) o la escultura del Beato Marcelo Espínola para la Hermandad del Gran Poder en Sevilla (2002), entre muchas otras imágenes.