Así fue el Vía-Crucis del Aljarafe en el incomparable marco de las Ruinas de Itálica

Un total de 13 hermandades de penitencia, procedentes de la provincia de Sevilla y otros puntos de Andalucía, han acompañado el sábado 9 a la Hermandad del Santísimo Sacramento y Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Nuestra Señora del Rosario Coronada y Divina Pastora de las Almas de Santiponce, municipio aledaño a Sevilla capital, en la XXIX edición del Vía Crucis del Aljarafe, que promueve y organiza la Hermandad con la colaboración de la Junta de Andalucía y de la Diputación de Sevilla, y que discurre por el Conjunto Arqueológico de Itálica. Todo ello rodeado de un gran recogimiento que ha aderezado el acto para que, como cada año, se convierta en algo único e irrepetible.

Antes del acto, a las 18:15h, en el Templo Parroquial de San Isidoro del Campo y San Geroncio de Itálica, la Cofradía celebraba la Solemne Misa, cantada por la Agrupación Coral Nuestra Señora del Rosario Coronada de esta Hermandad, oficiando el Santo Sacrificio el Párroco de San Isidoro del Campo.

A las 19:15h, tras la celebración eucarística, comenzaba el Vía Crucis en el que, como es tradicional, las Cofradías participantes se integraban en el cortejo procesional representadas por sus cruces de guía y faroles, al objeto de que cada Cruz presida una de las 14 estaciones penitenciales, que se llevaron a cabo en la misma arena del anfiteatro romano, lugar al que se accedió tras discurrir el pueblo y sus alrededores hasta llegar al Templo del Conjunto Arqueológico de Itálica.

La nota musical corrió a cargo de la Capilla Musical “Nuestra Señora del Rosario”, que acompañó desde su salida al cortejo procesional, desgranando a lo largo de todo el recorrido un repertorio de música barroca, así como de la Coral Polifónica de la Hermandad Sacramental y de la Vera Cruz, de Valencina de la Concepción, cuyas voces se hicieron oír en el anfiteatro romano en cada una de las estaciones del acto.

Como es habitual en este acto, como sistema de iluminación se portaron las tradicionales antorchas confeccionadas por la Hermandad con tal motivo, haciendo hincapié en la aportación de la iluminación artística del Conjunto Arqueológico de Itálica.

La imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, ejecutada a mediados del siglo XVII y atribuida por algunos estudiosos a la gubia de José de Arce, ha procesionado en andas, cargada con el madero y luciendo túnica de terciopleo morado bordada en oro, representando el pasaje evangélico de Jesús con la cruz a cuestas, iluminada por cuatro faroles y con un exorno floral formado, fundamentalmente, por claveles rojos y lirios morados. 

Este tradicional Vía Crucis, presidido por la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, titular de la Cofradía, se remonta al primer sábado de cuaresma de 1990, cuando la Hermandad organizadora lo realiza por primera vez en solitario y decide hacer partícipe de la inigualable experiencia a otras hermandades penitenciales de su entorno más cercano.

Aunque en la historia de la ciudad italicense no se conocen martirologios cristianos, la simbología del anfiteatro de Itálica evoca aquellos que tuvieron lugar en el Coliseo romano, por lo que el entorno artístico y escultórico en el que se desarrolla el Vía Crucis lo convierten en único en la geografía hispalense.

Actualmente es una celebración consolidada, tanto en Santiponce como en la mayor parte de la provincia, como una de las más bellas manifestaciones religiosas, culturales y estéticas, lo que le ha reportado, entre otros galardones, el reconocimiento de ‘Acto de Interés Turístico Nacional de Andalucía’, concedido por la Consejería de Educación, Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía en 2011.