El hermano mayor anunció que se remitiría una carta a la Agrupación aceptando la invitación, pero manifestando formalmente el malestar existente en la hermandad
Asimismo, expresó que, en caso de que las condiciones iniciales fueran modificadas sustancialmente o se proporcionara nueva información que resultara inaceptable para la corporación, se convocaría un nuevo cabildo con el fin de reconsiderar la participación y, de ser necesario, renunciar a formar parte del evento
La Hermandad de Nuestra Señora de la Esperanza, con sede canónica en la parroquia de San Andrés Apóstol, ha aprobado su participación en el Vía Crucis Magno que se celebrará en Córdoba el próximo 11 de octubre, con motivo del VI centenario del primer vía crucis de Occidente, impulsado por el beato Álvaro de Córdoba. En una asamblea extraordinaria celebrada este sábado, los hermanos refrendaron su adhesión a esta histórica jornada con 46 votos a favor, 3 en contra y una abstención, lo que implicará la participación procesional de su dolorosa titular en el bloque mariano denominado “Peregrinos de la Esperanza”.
Inicio del cabildo y aprobación del acta previa
La asamblea dio comienzo a las 10:30 horas, en segunda convocatoria, iniciándose con el rezo de un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria. El consiliario de la hermandad, Pablo Calvo, exhortó a los asistentes a intervenir en el transcurso del cabildo con el debido respeto y caridad fraterna. Seguidamente, el secretario procedió a la lectura del acta de la sesión anterior, correspondiente a la elección del nuevo hermano mayor, que fue aprobada por unanimidad por los asistentes.
Informe sobre comunicaciones con la Agrupación
El hermano mayor tomó la palabra para dar lectura al informe sobre las comunicaciones establecidas con la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba, conforme al único punto establecido en el orden del día. Aclaró que no figuraba el turno de ruegos y preguntas, aunque ofrecería al final un espacio para intervenciones. El informe detalló la fecha de recepción de la invitación para participar en la magna, la situación de la hermandad —entonces inmersa en su proceso electoral— y las comunicaciones mantenidas con la Agrupación tras su toma de posesión.
Entre los asuntos tratados, se trasladaron a la presidencia de la Agrupación y al vocal de Estación de Penitencia diversas cuestiones formuladas por la Junta de Gobierno: posibles subvenciones, estructura del cortejo, y posición en el desfile procesional, entre otros. Como respuesta, se indicó que las hermandades no deberán asumir coste alguno, salvo si decidieran contar con una banda musical extraordinaria, sin que se especificara cuantía alguna. Además, se informó de que cada imagen será acompañada por 20 parejas de cirios, insignias, presidencias y acólitos. En lo relativo al orden dentro de la sección de “Peregrinos en la Esperanza”, se señaló que la corporación de San Andrés ocuparía el tercer lugar, cerrando el bloque la Hermandad de la Paz y Esperanza. No se ofrecieron datos adicionales sobre itinerarios, tiempos o logística de regreso.
Votación y resultado
Concluida la exposición, se procedió a la votación a mano alzada, que arrojó un total de 50 sufragios, de los cuales 46 fueron favorables, 3 contrarios y uno en abstención, aprobándose así la participación oficial en la magna convocatoria.
Intervenciones y posicionamientos críticos
Posteriormente, se produjeron varias intervenciones por parte de hermanos de mayor antigüedad, quienes, si bien no cuestionaron el resultado, sí manifestaron su inquietud por la escasa información facilitada y expresaron su disconformidad con la posición asignada. Argumentaron que, como única imagen cordobesa con advocación a la Esperanza y por antigüedad fundacional, debería corresponderle cerrar la sección procesional.
También tomó la palabra una hermana, quien restó importancia tanto al orden del cortejo como a la posible ausencia de subvención económica. Frente a estas posturas, el hermano mayor reiteró que las intervenciones quedarían recogidas en el acta y anunció que se remitiría una carta a la Agrupación aceptando la invitación, pero manifestando formalmente el malestar existente en la hermandad.
Asimismo, expresó que, en caso de que las condiciones iniciales fueran modificadas sustancialmente o se proporcionara nueva información que resultara inaceptable para la corporación, se convocaría un nuevo cabildo con el fin de reconsiderar la participación y, de ser necesario, renunciar a formar parte del evento.
Conclusiones del consiliario
Antes de la clausura del cabildo, el consiliario Pablo Calvo intervino para subrayar que es lógico que existan opiniones divergentes entre los hermanos, del mismo modo que él mismo posee la suya, aunque optó por no expresarla en cumplimiento de su función de acompañamiento espiritual. No obstante, deslizó una reflexión final de alcance institucional, apuntando que esta convocatoria está siendo organizada íntegramente por la Agrupación y que contaba con el beneplácito del anterior obispo, si bien en dos semanas tomará posesión el nuevo pastor diocesano, dejando entrever que su autorización definitiva aún no puede darse por sentada.





