Así será Nuestro Padre Jesús Cautivo, en el Puente Cedrón, futuro titular del Grupo Parroquial de la Victoria de Córdoba

Poco a poco, el sueño emanado de un grupo de cofrades, asentado en el Parque Azahara, va echando raíces en el corazón de Córdoba y de sus cofrades. Un sueño que tuvo su hito más importante en el mes de mayo del año 2016 cuando tuvo lugar la bendición de su dolorosa, María Santísima de la Victoria, una dulcísima talla nacida de la gubia del imaginero sevillano Antonio Labrador Jiménez, que ocupa desde entonces un lugar de privilegio en en el altar de cabecera de cientos de devotos que buscan reflejarse en su mirada cada vez que la oración brota de sus labios.

La Virgen de la Victoria

Inasequibles al desaliento y profundizando en el excelente trabajo de potenciación de la devoción que vienen realizando los miembros de este grupo desde su formación, la parroquia de Santa Beatriz de Silva ha sido testigo este sábado 7 de enero de otro acontecimiento histórico que ha de ser el prefacio de un nuevo sendero de ilusión, la presentación en sociedad del boceto del futuro titular cristífero de este grupo parroquial. Una Imagen que viene, junto a su Madre, a despertar la esperanza en la fe que tanto necesita el barrio. Una Imagen de Aquél que dio la vida por nosotros y vino a redimir al mundo. Un mundo que busca la victoria en el amor a Dios.

La futura imagen nacerá, al igual que ocurriera con la dolorosa, de la gubia de Antonio Labrador Jiménez y, bajo la advocación de Nuestro Padre Jesús Cautivo, representará el momento del paso de Jesús por el Puente del Cedrón, camino de la casa de Anás, tras ser prendido en el Huerto de los Olivos. La escena se fundamenta en el instante relatado en el Evangelio de San Juan, capítulo 18, versículo 1 que reza que «salió Jesús con sus discípulos al otro lado del torrente Cedrón donde había un huerto, en el que entró Jesús acompañado de sus discípulos».

Además del Evangelio, el presentador del acto, Eduardo Palomino, explicó que se ha recurrido a las visiones de María Valorta, mística italiana. Además subrayó que fue San Álvaro, patrón de las cofradías cordobesas, quien tras su viaje a Tierra Santa, en el siglo XV, que propició la instauración en Andalucía del primer Vía Crucis de occidente, llamó torrente Cedrón a un paraje existente junto al santuario de Scalacoeli.

Labrador ha explicado al grupo parroquial que el Señor «inclina el torso y cruza los brazos maniatados, llevándolos lateralmente a su costado derecho, que con el movimiento adelantado de su pierna homónima nos da como resultado una elegante posición del cuerpo, un contraposto que enmarca todo el movimiento de la escultura del Señor». Y destaca que «el rostro será esencial y mostrará la humillación sufrida, si bien tamizada por la fortaleza, la majestad y la humildad con que el Hijo de Dios asume su destino».

Una escena evangélica que llega a Córdoba de la mano de este grupo parroquial, un auténtico regalo de Reyes, que permitirá multiplicar la ilusión en el seno de este joven y dinámico grupo de cofrades. Tal y como han confirmado a este medio fuentes cercanas al grupo parroquial, la imagen, completamente anatomizada, medirá en torno a 1,80 metros, y será gubiada en madera de cedro. Las mismas fuentes consultadas han explicado que el autor ha subrayado que se tratará de una imagen itinerante que avanza mientras es «zarandeado y empujado» en una claro gesto de humillación al preso.